“Sobrevivimos a la espada de Nabucodonosor, a los fuegos de la guerra, al mordisco del hambre, a las olas de pestilencia. Solo para ser llevados cautivos a Babilonia”, escribe Keren, hija de judíos deportados y la joven protagonista de esta novela de aventuras que, con un trasfondo bíblico, se desarrolla en los reinos de Babilonia, Media y Persia.
Keren tiene catorce años. Lleva con su familia ya diez años en Babilonia, a donde fueron desterrados con otras muchas familias del reino de Judá. La familia atraviesa muchos problemas económicos y Keren comienza a trabajar en casa del gobernador de Babilonia, Daniel, cuya fama de profeta y buen gobernante se ha extendido por todo el país. Keren no encaja en ninguna de las labores domésticas que le proponen, hasta que Daniel descubre su habilidad como escriba. Su abuelo había sido escriba real en Judá y enseñó a Keren el aprecio por la cultura, por las lenguas, por la escritura y por las tabletas de arcilla.
Daniel convierte a Keren en su escriba personal y la incorpora como una más a la vida y actividades de su casa. Daniel se preocupa también por su educación y se incorpora a las clases que reciben sus hijos, Abel y Yojanán, y un amigo de ellos, Yared, el otro gran protagonista de esta novela. Un accidente en unos ejercicios de esgrima provoca la caída en desgracia de Keren, cuya vida corre peligro por el deseo de venganza del padre de Yared, Janamel, que pide que se aplique contra ella el código de Hammurabi.
Gracias a los hijos de Daniel, Keren consigue escapar del castigo, pero se ve forzada a huir de Babilonia. Se establece en Ecbatana, la capital del reino de Media, y entra a formar parte de la casa de Harpago, un noble, quien pronto reconoce las habilidades de Keren para la escritura y la enseñanza.
Harpago le encomienda una misión peligrosa: educar al niño Artadates, que cuenta con un secreto y misterioso origen que, más adelante, provocará la huida de Keren, Yared (que había acudido a visitar a Keren desde Babilonia) y Artadates a Anshan, la capital de reino de Persia.
La novela combina ingredientes muy interesantes, que ensanchan el desarrollo narrativo de la novela. Con cierto apoyo en los hechos de la Biblia y bastantes elementos de ficción, como explica la autora en una nota final, la novela tiene momentos de mucha acción, de constantes peligros que se ciernen sobre los protagonistas; también sus dosis de romance y un trasfondo religioso que pone en relación lo que están viviendo con algunas profecías que afectan al joven Artadates y al futuro del pueblo de Judá.
La intriga está bien ensamblada. Resulta muy interesante el fuerte carácter de Keren, la narradora principal de la novela, que afronta las continuas complicaciones de su vida como una misión al servicio del Dios de los judíos. El trasfondo histórico, bien trabajado, sin abrumar, añade exotismo.
La autora, originaria de Oriente Medio y convertida al cristianismo, vive en la actualidad en Estados Unidos. Es una prestigiosa autora de novelas juveniles que han recibido numerosos premios literarios; su especialidad es la ficción histórica y bíblica. El príncipe escondido es una buena muestra de su literatura.
El príncipe escondido
Tessa Afshar
Rialp. Madrid (2026).
416 págs. 19,90 € (papel) / 9,99 € (digital).
T.o.: The Hidden Prince.
Traducción: Teresa Gómez.


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