lunes, 10 de julio de 2023

Selección de narrativa para las vacaciones

   

 Como todos los veranos, hemos publicado en Aceprensa una selección de diez novelas que destacamos de entre las publicadas en los últimos meses. Hay de todo: novelas políticas, policiacas, sociales, ambientadas en la Segunda Guerra Mundial y las que abordan cuestiones humanas y también de máxima actualidad, como la cultura woke.

"La guerra del general Escobar", de José Luis Olaizola



    La editorial Biblioteca Online ha rescatado la obra ganadora del Premio Planeta en 1983, La guerra del General Escobar, escrita por José Luis Olaziola (San Sebastián, 1927), ya en aquellos años escritor de reconocido prestigio, autor hasta ese momento de una decena de novelas de gran calidad, como Planicio y El señor del huerto, trayectoria que ha ampliado después con nuevas novelas, biografías, libros infantiles y juveniles, diarios, reportajes y ensayos biográficos. La novela está inspirada en hechos y personajes, reales.

            Su narrador y protagonista es el propio general Escobar, quien ha decidido escribir sus memorias poco antes de su fusilamiento en el Castillo de Montjuic, que tuvo lugar el 8 de febrero de 1940, meses después de acabar la guerra civil española, en la que el general desempeñó importantes destinos en el ejército republicano, al que decidió ser fiel tras el levantamiento armado del 18 de julio de 1936. El propio general, en aquel año coronel de la Guardia Civil en Barcelona, intervino para sofocar el levantamiento militar y mostrar así su rechazo a aquellos sucesos. 

Desde ese momento, Escobar fue uno de los militares más fieles a la República. Posteriormente fue trasladado al frente de Madrid, donde sufrió una grave herida en una misión, y de nuevo a Barcelona, donde fue víctima de un atentado de los anarquistas, en los peores meses de la guerra civil en Cataluña. Tras su recuperación, fue nombrado General en Jefe del Ejército de Extremadura, cargó que desempeñó hasta que se rindió al ejército de Franco. Rechazó huir de España en una avioneta rumbo a Portugal; detenido, fue trasladado primero a la cárcel del Cisne, en Madrid, y después a Montjuic, donde se celebró el juicio que dictó su sentencia de muerte. En esos años se relacionó con los políticos y militares más importantes de la República, como Azaña, Companys, Negrín, Besteiro, Miaja, Rojo…

En las páginas finales, Olaizola explica sus intenciones con esta novela: “Este libro no contiene el relato de una guerra, sino la historia de un hombre que vivió una guerra”. Y la vivió en un bando concreto y en unas circunstancias concretas. Lo que se cuenta es su punto de vista, con el que se puede o no coincidir, pues el autor, un coherente y férreo militar, defendió la República desde el compromiso con su conciencia, que le dictó cumplir con el servicio para el que había sido designado, sin pensar en otras razones. 

Con su relato, intimista, cordial, nada beligerante, siempre buscando la paz, el orden y el bien común, Olaizola ofrece un original punto de vista sobre la guerra de alguien que estuvo implicada en ella hasta las últimas consecuencias. Pero conviene no olvidar que se trata de una novela y no de un libro de historia. Es cierto que, como explica al final, su relato está apoyado en diferentes testimonios de personas muy cercanas al general, a otras investigaciones históricas y a la realizada por el propio autor para que su narración fuese lo más verosímil posible. Este realismo es uno de los principales rasgos de esta novela, un testimonio más de los muchos que se han publicado sobre la guerra civil. 

A pesar del paso de los años desde su publicación en 1983, el relato, escrito con un estilo sencillo y pausado, nada pretencioso, se lee con agrado porque Olaizola ha tenido el acierto de no caer en el maniqueísmo. Escobar es un personaje que no resulta fácil de encasillar, pues al hecho de ser militar republicano sin tacha hay que sumar su condición de católico practicante, que no oculta en ningún momento, arriesgando incluso su vida en un contexto beligerante contra la práctica religiosa. Tampoco es un fanático ideológico que le impide reconocer con detalle la evolución del ritmo de la guerra, pues no
esconde que la situación en el bando republicano, en especial del ejército, no es la mejor ni la más profesional. A pesar de todo lo que ve durante una guerra fratricida, Escobar intenta actuar con rectitud, sin dejarse llevar por el odio y empleando una ejemplar y reconocida profesionalidad. 



La guerra del General Escobar

José Luis Olaizola

Biblioteca Online. Madrid (2023)

156 págs. 

15 € (papel) / 4,99 € (digital).

jueves, 6 de julio de 2023

"De mis muñecas", de Juan Antonio Cebrián

 

        De mis muñecas es la continuación de Entre ratones (2022), un diario del autor que recoge anotaciones de los años 2000 al 2012 reelaboradas para esta edición. El género que emplea Cebrián encaja bien en lo que es hoy día el diario literario: un cajón de sastre en el que se almacenan recuerdos familiares, estampas costumbristas, reflexiones sobre lecturas, impresiones sobre sucesos, relatos de algunos acontecimientos que han quedado grabados en la memoria del autor, rememoraciones de amigos y viajes, muchos viajes profesionales que el autor, Doctor en Geografía por la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado para impartir seminarios y conferencias relacionados con su especialidad: el Análisis Geográfico de las Migraciones Internacionales Contemporáneas. Cebrián es autor también de varios libros de poesía como Billete de ida y vueltaSi Garcilaso volvieraChiloé, entre otros.

            En la reseña que escribí en este blog de su anterior libro, Entre ratones, comentaba que muchas de las entradas de este diario se asemejan a poemas. En estos textos, el autor condensa el estilo y el mensaje, yendo al cogollo, a lo esencial. También muchos textos se asemejan a instantáneas, a fotografías en las que se ha captado un trozo significativo pero aislado de la realidad, sin que conozcamos muchos detalles ni del antes ni del después y sin que transcurra un relato cronológico de lo que se cuenta, como bien ha captado el autor de la portada y de las ilustraciones que acompañan al libro. Esta deliberada manera de contar las cosas, un tanto caótica, como suelen ser los recuerdos automáticos, hace que vayamos saltando de entrada en entrada a recuerdos y sucesos que han quedado grabados en la memoria del autor. Poco a poco, vamos así conociendo más cosas del autor, que también de manera deliberada vuelca sus narraciones hacia el exterior, mostrando las cualidades de amigos y de los lugares que ha recorrido.

            Pero de vez en cuando sale la intimidad del autor. Y, en esos momentos, pocos, lo que cuenta adquiere un valor muy especial. Avanzamos en una personal “topografía de las sensaciones”, en las que se aprecia la sensibilidad del autor para escribir sobre su mundo y su manera de estar en esa realidad. También son escasas las referencias al presente, pero en ellas puede estar la clave de esa mirada descriptiva y cariñosa del pasado. 

            Hay entradas en las que se aprecia su amor por la literatura, con referencias a la influencia que ha tenido en su vida como lector y escritor los libros de Albert Camus. También su agudeza musical, con alusiones a músicos con los que ha conectado especialmente, como Antoine Brumel. Son emotivos los recuerdos familiares sobre su madre. Menciona la aceptación de la enfermedad. En esta segunda parte de sus diarios, el título hace referencia a la abundante presencia de personajes femeninos, que aparecen en estas páginas de manera amable y cordial.

            “No sé consolar con palabras, solo puedo ofrecer, en suspenso (…), el tacto”, escribe a propósito de su deseo de llegar a los demás. Y aunque piense que lo que escribe son, sin más, “líneas de polvo”, hay en estas instantáneas jirones de mucho sentimiento y de mucha vida, compartida con los amigos y familiares. Hay, además, un deseo de profundidad, de esquivar lo epidérmico e ir a lo esencial.

            Echo de menos en algunos pasajes y momentos que el autor saque a pasear más a menudo su intimidad. Y algunas de las entradas necesitan también un poco más de contexto para entender mejor las observaciones del autor. Se nota mucho en estos textos su filiación poética. Esta mirada lírica sobre lo que le rodea, auténtica y personal, añade individualidad y personalidad a este diario. 



De mis muñecas

Juan Antonio Cebrián

Ediciones del Orto. Madrid (2023).

186 págs. 12 €.

Ver web.