En este blog publican una reseña, demasiado generosa, de Dos gardenias para ti y otros relatos. El autor de la reseña escribe: "practica una suerte de humor tranquilo, irónico y asombrado de sí mismo -casi todos sus relatos están escritos en primera persona-, que rehúye los cepos facilones y chabacanos".
martes, 20 de mayo de 2014
viernes, 16 de mayo de 2014
“La analfabeta que era un genio de los números”, de Jonas Jonasson
La anterior novela de este
periodista sueco reciclado en escritor de best-seller, El abuelo que saltó por la ventana y se largó, se convirtió en 2012 en uno de los fenómenos
editoriales internacionales, con millones de ejemplares vendidos en todo el
mundo. La novela contaba las disparatadas aventuras de un personaje que
protagoniza una insólita huida de una residencia de ancianos, repleta después
de numerosas y estrambóticas aventuras. Personalmente me sorprendió el
fulminante éxito de esta novela, llena a mi juicio de debilidades,
reiteraciones y de gags cómicos mayoritariamente burdos.
Pero
se vendió bien, muy bien, y el autor ha sacado la moraleja de que este tipo de
novelas tienen su público y, por lo tanto, lo que hay que hacer es darle
historias cuanto más absurdas mejor.
La
que protagoniza la joven sudafricana Nombeko no tiene nada que envidiar a la
del centenario Allan. Las primeras páginas describen su vida en el barrio de
Soweto, en Johannesburgo. La joven Nombeko trabaja vaciando letrinas. Pero el
deprimente espectáculo de miseria y pobreza que ve a su alrededor despierta sus
ansias de saber. Nombeko es una chica con la cabeza muy bien amueblada que,
además, tiene una increíble habilidad para los números y la lectura. Pronto
sobresale entre sus compañeros y consigue ser la encargada, pero de nada le
sirve pues sus jefes lo que no quieren es precisamente gente espabilada.
Nombeko acaba abandonando su trabajo y decide iniciar una nueva vida, aunque su
primer día de libertad es atropellada por un conductor alcohólico blanco.
Estamos en los años 60, cuando Sudáfrica era un país racista. Aunque la culpa
es del conductor, un ingeniero holandés, Nombeko es condenada a trabajar siete
años para él como criada.
El
ingeniero se dedica en secreto a trabajar para el gobierno sudafricano en la
fabricación de bombas atómicas. Pero se trata de un mentiroso y un manipulador
que además desconoce los rudimentos científicos. Nombeko, que había aprendido a
leer en una chabola de su anterior barrio, se convierte gracias a sus
constantes lecturas en una experta en energía atómica y saca a su jefe de
numerosos atolladeros. La primera parte de la novela finaliza con la muerte de
su jefe y la intervención de los servicios secretos de Mossad israelí para
sacar del país una bomba atómica. Nombeko, que colabora en esta operación, pide
a sus socios que la dejen abandonar el país y se traslada a Suecia.
A
la vez que se cuenta esta desmesurada historia, el autor, en capítulos
alternos, describe también la alocada vida de un matrimonio sueco cuyo marido,
Ingmar Qvist, tiene un único objeto en la vida: saludar personalmente al rey de
Suecia. Sin embargo, cuando llega la ocasión, el desprecio del rey hacia su
persona lo convierte en un furibundo republicano. Cuando tiene mellizos, a los
que pone el mismo nombre, Holger, los prepara para que le ayuden a ejecutar su
venganza.
En
la segunda parte, los destinos de estos hijos y los de Nombeko se cruzan, con
la bomba atómica en Suecia (por un error, ha ido a parar a este país en vez de
a Israel). Las aventuras se suceden de manera disparatada, con los mismos
recursos y efectos que El abuelo que saltó por la ventana y se largó.
Por
la novela desfilan también líderes mundiales, los servicios secretos de unos
cuantos países, la monarquía sueca –con su peso en el desarrollo de la parte
final-, la vida en la Sudáfrica racista y en la Suecia socialdemócrata, la vida
cotidiana del país nórdico, etc. Todo está plagado de continuos golpes cómicos,
que rompen el desarrollo lógico dela trama. Los personajes principales y
secundarios tienen que estar dominados por alguna manía, para facilitar así la
irrupción de la locura humorística. Nada sucede de manera coherente ni lógica,
aunque los únicos que poseen algo de cordura y sentido común son la habilidosa
Nombeko y uno de los hermanos Helger.
Como esto del
sentido del humor es algo muy personal, seguro que hay lectores que a lo mejor
disfrutan con la novela y otros que, como ya les sucedió con la novela
anterior, a partir de la página 50 se arrepentirán de haberla empezado a leer.
Vuelvo a repetir que a mí me parecen unas novelas absurdas, reiterativas,
falsas, que explotan un sentido del humor fácil, grueso y obvio. Y otra vez la
novela es larga, muy larga.
La analfabeta que era un genio de los números
Jonas Jonasson
Salamandra. Barcelona (2014)
416 págs. 19 €.
T.o.: Analfabetem
som kunde rükna.
Traducción: Sofia Pascual Pape.
jueves, 8 de mayo de 2014
“Los extraños”, de Vicente Valero
Este
es el tema de este original libro formado por cuatro narraciones en las que el
autor, nacido en Ibiza en 1963, poeta de una amplia y sólida trayectoria,
recuerda a cuatro familiares de hace ya muchos años. La mayoría nacen con el
siglo XX y viven a su manera, de manera directa o tangencial, los hechos más
importantes del siglo XX español: las desventuras del África colonia, la
agitada Segunda República, el hachazo de la Guerra Civil, la dura posguerra en
España o en el exilio, la Ibiza rural de los años 70...
El
autor ha oído hablar de ellos a sus padres, abuelos y familiares durante su
infancia; a algunos, los ha conocido, aunque apenas recuerda nada. Todos han
dejado alguna huellas: cartas, postales, fotografías. “Cuando de lo que se
trata es de reconstruir la vida de un extraño –escribe el autor- (...) esta
búsqueda debiera comenzar no en los recuerdos (...) sino en las huellas, es
decir, en las heridas y en las cicatrices que sí han permanecido”. Esas heridas
y cicatrices siguen presentes y forman parte, con sus desdibujados datos, de la
leyenda familiar. El autor se propuso investigar sobre sus vidas y ofrecer un
rastro coherente de lo que hicieron desde que, voluntariamente o por
determinadas circunstancias, se alejaron del tronco común. El resultado es este
libro, muy ameno, que es también un ejercicio literario sobre la familia y los
misterios familiares.
La
primera narración está dedicada al Teniente Marí Juan, que había nacido en
Morna (Ibiza) en 1900, y a quien su padre preparó desde muy joven para que
fuese abogado, escapando así de la tradición rural familiar. Sin embargo, Marí
Juan eligió la aventurera vida militar como ingeniero, desempeñando labores en
el África colonial, donde incluso el autor piensa que por su afición a los
aviones pudo tener algún contacto con el escritor francés Saint-Exupéry,
contemporáneo suyo. El teniente Marí Juan, casado con una joven de Ibiza,
regresó sin embargo muy joven a la isla enfermo de gravedad. El tío Alberto era
un hermanastro del padre del autor. El posterior divorcio de los padres provocó
la separación de los hermanos hasta que vuelven a encontrarse muchos años después.
El tío Alberto ha llevado una vida viajera, casi de película, dedicado en
cuerpo y alma a su gran pasión: el ajedrez. Carlos Cervera abandonó a los 16
años su vida en el seminario para dedicarse al mundo de la farándula. Se escapó
en un barco rumbo a Barcelona, donde empezó un estilo de vida totalmente
alejado de la vida rural y cerrada de su localidad natal. De su vida son
testigos las numerosas postales que todavía se conservan. La última historia
que rescata el autor está protagonizada por el Comandante Chico, teósofo,
vegetariano y practicante del yoga, que tuvo que exiliarse en Francia al acabar
la Guerra Civil, donde murió años después con el sueño de regresar a una España
republicana.
“Una
biografía, como la salida de un laberinto, es también, en primer lugar, el
inicio de una búsqueda”. Las búsquedas del autor han dado su fruto con el
relato de unas vidas que puede que fueran como él las ha imaginado.
Los extraños
Vicente Valero
Periférica. Cáceres (2014)
176 págs. 16,75 €.
martes, 6 de mayo de 2014
“El Douro”, de Ángel García Prieto y António Marquez Filipe
Nuevo
libro de viajes del escritor, crítico literario y psiquiatra Ángel
García Prieto, escrito en colaboración con el portugués António
Marquez Filipe. Muchos de sus libros anteriores, como La raya
permeable, el último de ellos, están dedicados a mostrar la
desconocida geografía portuguesa, poblada de lugares entrañables y
desconocidos. En esta ocasión, está dedicado a seguir la ruta del
río Duero desde que se hace portugués, río Douro, destacando los
aspectos más significativos de los lugares que recorre durante su
tramo portugués. António Marquez ha redactado la parte final del
libro, la dedicada a la historia y singularidades del famoso vino de
Oporto. Marquez Filipe es en la actualidad miembro directivo de la
Asociación de Empresas del Vino de Porto y del Consejo
Interprofesional de la Región Demarcada del Douro, además de
Director General de Symuington Family Estates.
Desde
su nacimiento en la sierra de Urbión hasta su desembocadura en el
Atlántico, entre las ciudades de Porto y Vila Nova de Gaia, el río
Douro recorre 938 kilómetros de distancia, 616 en España, 122
haciendo frontera y, el resto, en territorio portugués. Para el
recorrido español del río Duero conviene recordar aquí la
publicación de Corazón de roble, de Ernesto Escapa,
exhaustivo libro de viaje por muchos pueblos castellanos.
García
Prieto comienza su recorrido en la zona fronteriza más difícil y
encrespada, la conocida como los Arribes del Douro, salpicado de
precipicios y farallones rocosos de granito o pizarra de hasta 200
metros de altura. En esta zona, las poblaciones portuguesas que más
importantes son Miranda do Douro, Mogadouro y Freixo de Espada à
Cinta. De estos lugares, y de otros muchos que aparecen a lo largo
del libro (Sabugal, Guarda, Chaves, Amarante, Vila Nova de Gaia,
Porto...), se destacan sus monumentos más importantes y los detalles
más relevantes de su historia y de sus tradiciones. Frecuentemente,
además, el autor habla de famosos escritores portugueses que han
vivido en estas ciudades y escrito sobre ellas. En esta ocasión, el
más citado es Miguel Torga (1907-1995), seudónimo de Adolfo Correia
da Rocha, escritor nacido en el pueblo de Sao Martinho de Anta y que
ejerció como médico en la ciudad de Coimbra. Torga, como pocos
escritores, supo retratar el alma portuguesa y describir los paisajes
más importantes de su país.
Los
capítulos finales, dedicados al vino de Oporto, escritos por António Marquez, sirven para conocer
mejor la singularidad de este vino, su historia y desarrollo, las
modalidades de vinos que existen, el singular transporte del vino
desde las viñas encrespadas que recorren el río Douro, los
organismos que se dedican a su control, las bodegas, etc. Como en
otros libros del autor, profundo conocedor de la cultura portuguesa,
los comentarios que hace a propósito de tantos lugares son una
invitación a visitar lugares poco conocidos.
El Douro
Ángel García Prieto
y António Marquez Filipe
DG Ediçioes.
Linda-a-Velha (2014)
136 págs.
miércoles, 30 de abril de 2014
“¡Melisande! ¿Qué son los sueños?”, de Hillel Halkin
El
narrador es Hoo. En el momento en el que escribe este libro, una larguísima
carta de amor dedicada a Mellie, su exmujer, se encuentra en una isla de Grecia
a la que se ha trasladado desde Estados Unidos para descansar y dedicarse a la
lectura y a la reflexión filosófica en un ambiente solitario. La elección de
Grecia no es gratuita. Hoo ha dedicado su vida profesional como catedrático de
filosofía a la investigación de los filósofos griegos. Hoo es una persona
culta, reflexiva que, sin embargo, quizás por falta de carácter, se ha sentido
a menudo superado en su vida afectiva y social por los hechos.
¡Melisande! es el repaso a su vida y a su relación con Mellie, que acabará siendo su
mujer, y con Ricky, su mejor amigo, con quien Mellie vivió también una historia
de amor. Los tres se conocen a finales de los 50 cuando son elegidos para
dirigir la revista literaria de su instituto. Los tres son jóvenes con muchas
inquietudes intelectuales y existenciales, que se multiplicarán con su ingreso
en la universidad, aunque tomen derroteros distintos.
En
la primera parte de la novela el personaje central es Ricky. Representa muy
bien el desconcierto religioso y existencial que vivieron muchos jóvenes en los
50 y 60. Educado por unos padres muy próximos al socialismo,
reniega de las religiones tradicionales y se acerca a las orientales. Incluso
hace un viaje a la India que cambia su vida, aunque muchas de sus experiencias
y actuaciones rozan lo estrambótico. Cuando la relación entre Mellie y Ricky se
rompe, Hoo se convierte primero en su novio y luego en su marido. Desde ese
momento, la novela se centra en la relación entre los dos.
No
es una relación fácil. Mellie sufre un serio desengaño intelectual y abandona
la universidad para dedicarse a una actividad manual: tejer. Por su parte, Hoo
es ya un prestigio profesor de filosofía con un futuro universitario
prometedor. Cambian de lugares de residencia a medida que la situación
profesional de Hoo mejora. Tras una experiencia anterior traumática, Mellie
desea ahora tener un hijo con todas sus fuerzas. Pero no consigue quedarse embarazada, a pesar de
recurrir a todos los métodos. Al final abandonan la idea, pero el matrimonio ha
quedado herido.
Halkin
aborda en su novela episodios poco complacientes, pasajes intensos y momentos
de una gran humanidad, las luces y las sombras de una relación y una época que
está muy bien contextualizada, pues el tiempo que viven los personajes afecta
sus ideales, sus actitudes y su manera de ser. En la novela aparecen temas de
gran calado, como la religión, el matrimonio, la liberación sexual, la
maternidad, el aborto, la fecundación vitro, la política, las ansias
intelectuales, el mundo universitario, las lecturas, la amistad, el amor...
Todo ello abordado de manera muy literaria, con gran profundidad, huyendo de
fáciles justificaciones y de clichés de comportamiento. Los personajes son
sinceros, auténticos, representativos de una honradez intelectual que no acaba
de encontrar su sitio en el mundo, quizás porque las experiencias pasadas han
dejado demasiadas huellas en su sensibilidad y en su concepto del amor, a veces
un tanto utilitarista.
Halkin
ha escrito una auténtica y fundamentada historia de amor, a pesar de las
rupturas y de las infidelidades. El amor de Hoo no llega nunca a romperse
porque va más allá de las circunstancias y supera los fallos y fragilidades.
¡Melisande! ¿Qué son los
sueños?
Hillel Halkin
Libros del Asteroide.
Barcelona (2015)
261 págs. 18,95 €.
T.o.: Melisande! What are dreams?
Traducción: Vanesa Casanova.
viernes, 25 de abril de 2014
“Kassel no invita a la lógica”, de Enrique Vila-Matas
Recientemente
se ha publicado Fuera de aquí, una larga entrevista con el escritor
barcelonés Vila-Matas que proporcionaba mucha información sobre su obra
literaria y muchas claves para entender una trayectoria literaria innovadora y
rompedora, alejada de la literatura más comercial, pero fiel a su intención
experimental de provocar “extrañeza”. Sin lugar a dudas, Vila-Matas (1948) es
uno de los escritores españoles más insólitos de la literatura española
contemporánea.
Kassel
no invita a la lógica recupera muchos de los ingredientes que han hecho
famosa su literatura: sentido del humor, reflexión sobre el arte y la vida,
atractivo por la mezcla de géneros, positiva visión de las vanguardias, el
viaje sin retorno que es la propia literatura... Y lo hace en esta ocasión
abandonando el tipo de novela que estaba escribiendo últimamente. Con esa
mezcla de géneros que tanto reivindica, escribe Vila-Matas un personalísimo
reportaje autoficcional después de ser invitado, en 2012, a participar en
Documenta 13, macrocertamen de arte vanguardista que se celebra cada cinco años
en la ciudad alemana de Kassel. Vila-Matas recibe una invitación de los
organizadores que no puede rechazar, pues le han puesto el cebo de proponerle
un viaje para que “conozca la solución al misterio del universo”.
Tentado por la
aventura, acepta participar en una original perfomance de la que él es
el único protagonista: en un restaurante chino de las afueras de Kassel, el
Dschingis Kahn, Vila-Matas debe acudir todas las mañanas durante una semana,
sentarse en una mesa con el cartel writer in residence y dedicarse a
escribir a la vista del público. Su único cometido es dejarse ver y si surge la
ocasión entablar conversación con las personas que se dirijan a él. Este
surrealista plan más el apoteósico espectáculo vanguardista que Vila-Matas
espera encontrarse fueron suficientes para animarle a viajar a Kassel, estancia
que fue la inspiración de un libro en el que el propio autor se convierte en el
protagonista de una huída hacia el centro del universo del arte contemporáneo.
Como
en otras novelas suyas, su incorporación como protagonista del argumento
resulta un acierto literario. Vila-Matas, el narrador, se presenta como una
persona con momentos de entusiasmo (por la mañana) y de oscura depresión (por
la tarde); pesimista ante “la fatiga mortal de Occidente”, el destino de Europa
y la realidad que le ha tocado vivir; cansado de la existencia; escéptico ante
las propuestas estéticas que le rodean y de las respuestas que le dan el arte
actual y la literatura. Los responsables de su invitación asisten a sus
obsesiones estéticas y al choque, “colapso y recuperación”, que provoca en
Vila-Matas su estancia en Kassel y su experiencia en el restaurante chino
Dschingis Kahn. Acompañado de Alka, Pim o Chus, las anfitrionas, conoce también
el resto de las instalaciones que están diseminadas por Kassel, ciudad
destruida durante la Segunda Guerra Mundial y meca del arte más vanguardista.
En su página web www.enriquevilamatas.com
hay colgadas algunas fotografías de las obras de arte de Pierre Huyghe, Janet
Cardiff y George Bures Miller, António Jobim, Tacita Jean y, entre otros, Tino
Shegal, expuestas durante esos días en Documenta 13, instalaciones que provocan
en Vila-Matas un fuerte choque intelectual y que le reafirman en sus conocidas
posiciones estéticas de rechazo del realismo, o sea, “de la repetición de lo
que ya se había repetido”. Como un Robert Walser moderno, autor muy citado en
sus obras, lo mismo que Sebald, Borges y Nietzsche, el protagonista emprende un
excéntrico, hilarante, desquiciado y entretenido viaje sin retorno por las
experiencias más radicales del arte vanguardista.
La
obra, como es habitual en sus escritos, está salpicada de ironía y un ingenioso
sentido del humor que tiene mucho que ver con el extravagante carácter de su
protagonista: inseguro, que da vueltas a todo, que busca siempre el lado
sorpresivo de las cosas, que maneja con habilidad sus obsesiones, que cita
constantemente a sus autores favoritos y que reflexiona sobre el destino del
arte, lo experimental y también sobre su propia literatura... Vila-Matas se
mueve a sus anchas en este territorio.
Kassel no invita a la lógica
Enrique Vila-Matas
Seix Barral. Barcelona (2014)
300 págs. 19,50 €.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







