jueves, 23 de noviembre de 2023

"Subcampeón", de Ander Izagirre y Zuhaitz Gurrutxaga

 


Cuando Zuhaitz Gurrutxaga, exjugador de la Real Sociedad, se planteó escribir un libro sobre su vida pensó desde el primer momento en pedirle al escritor Ander Izagirre que le echase una mano. A Izagirre le entusiasmó el proyecto y entre los dos, a cuatro manos, han escrito este libro muy entretenido que combina las experiencias personales vividas por Gurrutxaga, algunas dolorosas, con muchísimos pasajes y anécdotas divertidas y hasta desternillantes que tienen que ver con su etapa como futbolista.

            Natural de Elgoibar, fichó por la Real Sociedad con trece años. A los dieciséis debutó en las categorías inferiores de la selección española y llegó a ser internacional en la sub-21. En el año 2000, con diecinueve, debutó en Primera División con el primer equipo. Militó durante varias temporadas y fue subcampeón de la Liga en la temporada 2002-2003. Más tarde siguió jugando en diferentes equipos de segunda y tercera división (Algeciras, Rayo Vallecano, Real Unión, S.D. Lemona, Zamora) hasta su retirada en el Beasain. 

Tras colgar las botas, se ha dedicado al mundo del espectáculo. Ya como jugador empezó a componer canciones que tenían que ver con su vida amorosa y sus actividades futbolísticas. En sus actuaciones, empezó a presentar sus canciones con un monólogo que solía levantar carcajadas. Llegó un momento en que se decidió por preparar un monólogo más largo, con el que obtuvo un increíble éxito. A partir de ahí, Gurrutxaga ha continuado con sus espectáculos en directo, además de ser actor, cantante y presentador de programas televisivos. 


Pero su vida no se traduce en un maravilloso y envidiable viaje al éxito futbolístico. Como escribe, “creo que preferiría no haber llegado nunca al fútbol profesional, porque cuando se cumplieron todos mis sueños mi vida se convirtió en infierno”. Y es que Gurrutxaga empezó a padecer en sus años como jugador de la Real Sociedad serios problemas mentales que derivaron en un progresivo Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) que se manifestaba tanto en su vida privada como en su desempeño como futbolista. Gracias a su madre, acudió a una psicóloga y desde entonces asimiló y encarriló la enfermedad. 

Con el paso de los años, ha conseguido mantener una higiénica distancia sobre estos hechos que le ha permitido reírse de sí mismo y de sus manías y obsesiones y que, también, ha convertido en sustancia narrativa de sus espectáculos, donde habla también de su trayectoria como futbolista con mucha sorna y con anécdotas descacharrantes. Durante la lectura del libro, he soltado bastantes veces la carcajada.

Este es, precisamente, el tono de este libro, que Ander Izagirre ha sabido modular perfectamente alternando las dosis de momentos y reflexiones serias, como los referidos a su enfermedad, con anécdotas que describen de manera juerguista sus años como futbolista en equipos tan distintos.



Hay muchos momentos inolvidables de sus actuaciones futbolísticas. Por ejemplo, su relación con Javier Clemente cuando fue entrenador de la Real Sociedad. O los marcajes marrulleros que realizaba en sus temporadas en el Zamora y Real Unión; o el año que pasó en el Rayo Vallecano cuando este equipo jugaba en Segunda B: “De lo único que me arrepiento en toda mi carrera deportiva -dice Gurrutxaga en el libro- es de no haberme esforzado más por seguir en el Rayo Vallecano, el equipo más especial que he conocido, el más divertido, el más popular, no sé cómo explicarlo”. Se agradecen estas palabras.

Personalmente, me han parecido muy amenas las páginas dedicadas a contar los entresijos del mundo del fútbol sin ponerse ni grave ni metafísico: la relación con sus compañeros, los entrenamientos, las vacaciones que pasa con otros futbolistas, los entrenadores que tuvo (como Toshack o Javier Clemente, entre otros muchos), el trato con la afición, anécdotas de los vestuarios y de las concentraciones, las peculiaridades de algunos futbolistas extranjeros…



Los pasajes dedicados a describir su enfermedad participan de esa variedad de tonos: se pasa de las observaciones serias a los golpes cómicos, a veces sin transición. Con el paso de los años, además, predomina en su caso la visión hilarante de aquellas manías y obsesiones. También destaco del libro los comentarios que hace sobre su vida doméstica y familiar, sus amigos de Elgoibar, sus juergas, sus novias… 

Excelente libro, pues, que cuenta una historia muy entretenida e interesante y que, además, está muy bien escrito. Se nota, y mucho, la mano de Ander Izagirre (San Sebastián, 1976), premio Euskadi de Ensayo 2023 por Una vuelta al país de Elkano y autor de otros libros sobre viajes, como Los sótanos del mundo,  de ciclismo (Plomo en los bolsillosCómo ganar el Giro bebiendo sangre de buey), además de reportajes como Potosí, sobre la vida de los mineros bolivianos.



Subcampeón

Ander Izagirre y Zuhaitz Gurrutxaga

Libros del K.O. Madrid (2023).

360 págs. 22,90 €.

miércoles, 25 de octubre de 2023

"Rayografía", de Nicolás Casariego

  

         

           Aficionado al fútbol desde que tuvo uso de razón, el escritor y guionista Nicolás Casariego (Madrid, 1970) intenta en este libro explicar la pasmosa influencia del fútbol actual en tantos millones de personas. En vez de recurrir al análisis teórico y ensayístico, se lanza a una aventura literaria que tiene unos objetivos muy concretos: asistir a todos los partidos de un equipo modesto de la Primera División de fútbol española, el Rayo Vallecano, y contar su experiencia personal atendiendo no sólo al desarrollo de los partidos de fútbol sino a todo el entramado sociológico, costumbrista, económico, sentimental y hasta político que rodea el mundo del fútbol, los jugadores, los aficionados, los equipos, los campos donde se juega y los barrios y ciudades donde están inmersos estos equipos. 

            A diferencia de los grandes clubes de fútbol españoles y extranjeros, el Rayo Vallecano, el equipo de mi barrio, no representa a una ciudad. El Rayo es un equipo singular, pues está incrustado en un popular barrio madrileño con sus propias señas de identidad. Esa es la primera dificultad que se encuentra Casariego para escribir este libro, pues siempre ha sido aficionado del Real Madrid, equipo al que ha visto jugar en muchas ocasiones. En la capital, el Rayo Vallecano es un equipo que suele caer bien, aunque se sea del Real Madrid o del Atlético. 

Lo primero que hace Casariego para empezar este libro es abonarse al Rayo Vallecano en la temporada 2022-2023, una de las mejores del equipo de la Franja, como también se le conoce. Ya sólo desplazarse a Vallecas para sacarse el abono, le supuso un surrealista choque con la realidad: ese año, en el caluroso mes de agosto, la entrega de abonos fue especialmente caótica y desastrosa, con colas kilométricas que provocaron incluso altercados de orden público. Casariego descubre pronto que la gestión del equipo, el ambiente, los aficionados de Vallecas… son diferentes.



La estructura del libro sigue la crónica de la mayoría de los partidos que disputó el Rayo esa temporada, en casa y como visitante. Al hilo de esos comentarios, muy acertados y con un gran dominio del mundo y el argot futbolístico, Casariego habla de otras muchísimas cuestiones que tienen que ver con el fútbol de manera directa e indirecta. Lo hace muy bien. Aprovecha cualquier excusa o ingrediente futbolístico para llenar su narración de múltiples anécdotas y breves historias que ayudan, y mucho, a entender el alcance planetario de este deporte y lo que pasa en las gradas del estadio de Vallecas. 


            A la vez, cala muy bien la idiosincrasia del barrio de Vallecas, esquivando los manidos estereotipos y los consabidos tópicos, quizás lo más difícil para alguien que no es del barrio y que, como les ha pasado a tantos otros periodistas, políticos y escritores, suelen sucumbir a una retórica uniforme basada en unos presupuestos sociológicos muy parciales y sectarios. Hablando de los Bukaneros, los hinchas más ultras del Rayo Vallecano, que utilizan el fútbol para mostrar un activismo político próximo a la extrema izquierda, escribe Casariego: “En el fútbol siempre hay quien se consideran los puros, los de verdad. Es algo que siempre me ha repateado. Nadie es dueño de un club, ni tampoco del barrio donde juega, por mucho que este haya forjado y forje buena parte de su carácter. Nadie es dueño de nada (…). El público que acude al Estadio de Vallecas no es uniforme, por suerte”. 




            Junto con múltiples detalles costumbristas que tienen que ver con el mundo, sus aficionados, las camisetas, los cánticos de los estadios, los viajes a otros estadios, Casariego, de manera muy entretenida, introduce muchos episodios personales y familiares, que hacen más ameno el relato y muestran cómo el fútbol es, por encima de todo, “pasión y sentimiento”, pues “no hay deporte que produzca más emociones que el fútbol”. Y todo ello a pesar de que, como apunta en el prólogo, se trata de una afición que a menudo no saca precisamente lo mejor de las personas. Además, el fútbol no es un deporte que destaque por su honradez, limpieza y honestidad, sino que muchas veces vive sumergido en una generalizada corrupción que, sin embargo, no parece afectar al negocio multimillonario que genera y a los comportamientos exaltados de buena parte de las hinchadas. 



Rayografía

Nicolás Casariego

Debate. Barcelona (2023)

392 págs. 20,90 €

jueves, 19 de octubre de 2023

Entrevista en el podcast "Una pregunta, literal", de Helena Farré.

 

    En Aceprensa, en el podcast "Una pregunta, literal", de Helena Farré, me han hecho una entrevista larga hablando de libros y de crítica literaria que comparto en este blog.

ESCUCHAR ENTREVISTA.

"Vagalume", de Julio Llamazares


César, un escritor de prestigio, recibe el aviso de que ha fallecido Manolo Castro, periodista en una ciudad de provincias y quien fuera “su maestro y su guía” cuando, al acabar la carrera, trabajaron junto en el mismo periódico unos años. Entre los dos se estableció incluso una fuerte amistad que se mantuvo con el paso del tiempo. La muerte de su amigo provoca en César una fuerte sacudida interior.

            Después del funeral, ya de regreso en el hotel en el que se hospeda, le entregan un paquete que alguien anónimo le ha dejado con la única novela que publicó en vida Manolo Castro, que fue requisada por la censura y de la que César no había visto ningún ejemplar. Desde entonces, aunque gran aficionado a la literatura, Manolo Castro, que supiera César, había renunciado a su carrera de escritor. Esta novela perdida, titulada también Vagalume, cuenta en clave literaria la historia del padre de Castro, perseguido por el franquismo y quien tuvo que refugiarse en la escritura de novelas populares del oeste y policiacas para sobrevivir y sacar adelante a su familia. 

Pero no acaban ahí las sorpresas para César. En el despacho de la casa familiar, la viuda ha encontrado los originales de una obra de teatro, dos libros de relatos y siete novelas ya concluidas y escritas por Manolo Castro. Nadie, ni los familiares directos, sabían nada de estos escritos que se los ceden a César para que los lea, a ver si encuentra alguna clave que pueda explicar esta actitud tan secreta de Castro.

         Vagalume cuenta la detenida lectura que hace César de estas novelas y los pequeños descubrimientos que va haciendo de la vida oculta de Manolo, una persona retraída y asocial. Sigue sin explicarse por qué no reveló a nadie la existencia de estas novelas. César habla con varios amigos de Castro, el periodista Carracedo y el pintor Santamaría, quienes le proporcionan alguna posible explicación, aunque tampoco sabían nada de esos libros. El examen que hace César de estos escritos es también un excelente ejercicio de crítica literaria y de análisis biográfico, pues le sirven para conocer más aspectos de la vida personal, familiar y profesional de Manolo en esa ciudad de provincias que nunca quiso abandonar.

        Pero la novela es también un doloroso ejercicio memorialístico para César, pues revive muchos momentos de su estancia en esa ciudad, que ahora ve “desangelada y gris”: “parecía como si la ciudad entera fuera un reflejo de lo que fue y que tanto me costaba reconocer”. También, de su relación con
Manolo y otros muchos momentos de sus años como periodista, donde surgió su vocación de escritor, gracias en parte a los consejos de Manolo.

            Poco a poco, Vagalume, nombre que se refiere a la luz que vaga en la noche y palabra con la que se quiere condensar que la vida de Manolo Castro ocultaba otras realidades que acaban saliendo a la luz, se convierte en una novela de suspense e intriga con unos ingredientes muy literarios que, en parte, recrean con mucha ficción la propia biografía del autor, Julio Llamazares (León, 1955), novelista, poeta y también autor de libros de viajes. 

        Relato realista, comedido, ajustado, bien llevado que pierde fuerza, sin embargo, a medida que se acerca el momento de la resolución. Antes, asistimos a la generosa semblanza que César hace de su amigo periodista, a la vez que descubre el secreto que esconde una parte oculta de su biografía que quizás explique muchas cosas de su pasado, de su vida y de su propia escritura.




Vagalume

Julio Llamazares

Alfaguara. Barcelona (2023)

224 páginas. 19,90 €.

lunes, 10 de julio de 2023

Selección de narrativa para las vacaciones

   

 Como todos los veranos, hemos publicado en Aceprensa una selección de diez novelas que destacamos de entre las publicadas en los últimos meses. Hay de todo: novelas políticas, policiacas, sociales, ambientadas en la Segunda Guerra Mundial y las que abordan cuestiones humanas y también de máxima actualidad, como la cultura woke.

"La guerra del general Escobar", de José Luis Olaizola



    La editorial Biblioteca Online ha rescatado la obra ganadora del Premio Planeta en 1983, La guerra del General Escobar, escrita por José Luis Olaziola (San Sebastián, 1927), ya en aquellos años escritor de reconocido prestigio, autor hasta ese momento de una decena de novelas de gran calidad, como Planicio y El señor del huerto, trayectoria que ha ampliado después con nuevas novelas, biografías, libros infantiles y juveniles, diarios, reportajes y ensayos biográficos. La novela está inspirada en hechos y personajes, reales.

            Su narrador y protagonista es el propio general Escobar, quien ha decidido escribir sus memorias poco antes de su fusilamiento en el Castillo de Montjuic, que tuvo lugar el 8 de febrero de 1940, meses después de acabar la guerra civil española, en la que el general desempeñó importantes destinos en el ejército republicano, al que decidió ser fiel tras el levantamiento armado del 18 de julio de 1936. El propio general, en aquel año coronel de la Guardia Civil en Barcelona, intervino para sofocar el levantamiento militar y mostrar así su rechazo a aquellos sucesos. 

Desde ese momento, Escobar fue uno de los militares más fieles a la República. Posteriormente fue trasladado al frente de Madrid, donde sufrió una grave herida en una misión, y de nuevo a Barcelona, donde fue víctima de un atentado de los anarquistas, en los peores meses de la guerra civil en Cataluña. Tras su recuperación, fue nombrado General en Jefe del Ejército de Extremadura, cargó que desempeñó hasta que se rindió al ejército de Franco. Rechazó huir de España en una avioneta rumbo a Portugal; detenido, fue trasladado primero a la cárcel del Cisne, en Madrid, y después a Montjuic, donde se celebró el juicio que dictó su sentencia de muerte. En esos años se relacionó con los políticos y militares más importantes de la República, como Azaña, Companys, Negrín, Besteiro, Miaja, Rojo…

En las páginas finales, Olaizola explica sus intenciones con esta novela: “Este libro no contiene el relato de una guerra, sino la historia de un hombre que vivió una guerra”. Y la vivió en un bando concreto y en unas circunstancias concretas. Lo que se cuenta es su punto de vista, con el que se puede o no coincidir, pues el autor, un coherente y férreo militar, defendió la República desde el compromiso con su conciencia, que le dictó cumplir con el servicio para el que había sido designado, sin pensar en otras razones. 

Con su relato, intimista, cordial, nada beligerante, siempre buscando la paz, el orden y el bien común, Olaizola ofrece un original punto de vista sobre la guerra de alguien que estuvo implicada en ella hasta las últimas consecuencias. Pero conviene no olvidar que se trata de una novela y no de un libro de historia. Es cierto que, como explica al final, su relato está apoyado en diferentes testimonios de personas muy cercanas al general, a otras investigaciones históricas y a la realizada por el propio autor para que su narración fuese lo más verosímil posible. Este realismo es uno de los principales rasgos de esta novela, un testimonio más de los muchos que se han publicado sobre la guerra civil. 

A pesar del paso de los años desde su publicación en 1983, el relato, escrito con un estilo sencillo y pausado, nada pretencioso, se lee con agrado porque Olaizola ha tenido el acierto de no caer en el maniqueísmo. Escobar es un personaje que no resulta fácil de encasillar, pues al hecho de ser militar republicano sin tacha hay que sumar su condición de católico practicante, que no oculta en ningún momento, arriesgando incluso su vida en un contexto beligerante contra la práctica religiosa. Tampoco es un fanático ideológico que le impide reconocer con detalle la evolución del ritmo de la guerra, pues no
esconde que la situación en el bando republicano, en especial del ejército, no es la mejor ni la más profesional. A pesar de todo lo que ve durante una guerra fratricida, Escobar intenta actuar con rectitud, sin dejarse llevar por el odio y empleando una ejemplar y reconocida profesionalidad. 



La guerra del General Escobar

José Luis Olaizola

Biblioteca Online. Madrid (2023)

156 págs. 

15 € (papel) / 4,99 € (digital).

jueves, 6 de julio de 2023

"De mis muñecas", de Juan Antonio Cebrián

 

        De mis muñecas es la continuación de Entre ratones (2022), un diario del autor que recoge anotaciones de los años 2000 al 2012 reelaboradas para esta edición. El género que emplea Cebrián encaja bien en lo que es hoy día el diario literario: un cajón de sastre en el que se almacenan recuerdos familiares, estampas costumbristas, reflexiones sobre lecturas, impresiones sobre sucesos, relatos de algunos acontecimientos que han quedado grabados en la memoria del autor, rememoraciones de amigos y viajes, muchos viajes profesionales que el autor, Doctor en Geografía por la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado para impartir seminarios y conferencias relacionados con su especialidad: el Análisis Geográfico de las Migraciones Internacionales Contemporáneas. Cebrián es autor también de varios libros de poesía como Billete de ida y vueltaSi Garcilaso volvieraChiloé, entre otros.

            En la reseña que escribí en este blog de su anterior libro, Entre ratones, comentaba que muchas de las entradas de este diario se asemejan a poemas. En estos textos, el autor condensa el estilo y el mensaje, yendo al cogollo, a lo esencial. También muchos textos se asemejan a instantáneas, a fotografías en las que se ha captado un trozo significativo pero aislado de la realidad, sin que conozcamos muchos detalles ni del antes ni del después y sin que transcurra un relato cronológico de lo que se cuenta, como bien ha captado el autor de la portada y de las ilustraciones que acompañan al libro. Esta deliberada manera de contar las cosas, un tanto caótica, como suelen ser los recuerdos automáticos, hace que vayamos saltando de entrada en entrada a recuerdos y sucesos que han quedado grabados en la memoria del autor. Poco a poco, vamos así conociendo más cosas del autor, que también de manera deliberada vuelca sus narraciones hacia el exterior, mostrando las cualidades de amigos y de los lugares que ha recorrido.

            Pero de vez en cuando sale la intimidad del autor. Y, en esos momentos, pocos, lo que cuenta adquiere un valor muy especial. Avanzamos en una personal “topografía de las sensaciones”, en las que se aprecia la sensibilidad del autor para escribir sobre su mundo y su manera de estar en esa realidad. También son escasas las referencias al presente, pero en ellas puede estar la clave de esa mirada descriptiva y cariñosa del pasado. 

            Hay entradas en las que se aprecia su amor por la literatura, con referencias a la influencia que ha tenido en su vida como lector y escritor los libros de Albert Camus. También su agudeza musical, con alusiones a músicos con los que ha conectado especialmente, como Antoine Brumel. Son emotivos los recuerdos familiares sobre su madre. Menciona la aceptación de la enfermedad. En esta segunda parte de sus diarios, el título hace referencia a la abundante presencia de personajes femeninos, que aparecen en estas páginas de manera amable y cordial.

            “No sé consolar con palabras, solo puedo ofrecer, en suspenso (…), el tacto”, escribe a propósito de su deseo de llegar a los demás. Y aunque piense que lo que escribe son, sin más, “líneas de polvo”, hay en estas instantáneas jirones de mucho sentimiento y de mucha vida, compartida con los amigos y familiares. Hay, además, un deseo de profundidad, de esquivar lo epidérmico e ir a lo esencial.

            Echo de menos en algunos pasajes y momentos que el autor saque a pasear más a menudo su intimidad. Y algunas de las entradas necesitan también un poco más de contexto para entender mejor las observaciones del autor. Se nota mucho en estos textos su filiación poética. Esta mirada lírica sobre lo que le rodea, auténtica y personal, añade individualidad y personalidad a este diario. 



De mis muñecas

Juan Antonio Cebrián

Ediciones del Orto. Madrid (2023).

186 págs. 12 €.

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