domingo, 20 de mayo de 2018

"La palabra arrestada", de Vitali Shentalinski


En 1988, en plena perestroika, el poeta y escritor Vitali Shentalinski (Siberia, 1939), consiguió implicar a la Unión de Escritores para solicitar una autorización a las autoridades soviéticas que les permitiese investigar en el paradero de miles de escritores soviéticos que fueron perseguidos, represaliados y asesinados durante las décadas de dictadura comunista. Al final lo consiguió y fue la primera persona a la que se le permitió entrar en los archivos del KGB y rescatar valiosos documentos relacionados con estos escritores. Fruto de este trabajo, escribió tres libros donde reconstruyó los procesos que arruinaron la carrera y la vida de tantos escritores: Esclavos contra la libertad (2005), Denuncia contra Sócrates (2006) y Crimen sin castigo (2007): estos tres libros los comento ampliamente en Cien años de literatura a la sombra del Gulag. En este nuevo libro, La palabra arrestada, “el autor reordena y amplía la información ya presentada en esta trilogía”.
El libro se abre con un prólogo que es una síntesis del que abría la edición de Esclavos contra la libertad. En él, relata las peripecias que tuvo que pasar para hacerse con estos informes, los constantes enfrentamientos con las autoridades del KGB, las miradas críticas de muchos escritores consagrados que temían también que su nombre saliese a relucir a propósito de las delaciones y condenas a  sus colegas… Concluye con un epílogo titulado “La delación como género del realismo socialista”, en el que se resumen otras muchas cuestiones y anécdotas que se abordan en esos volúmenes. El cuerpo del libro constituye el estudio, ordenado, de los procesos y las historias de siete famosos escritores soviéticos que sufrieron persecución por parte de los servicios secretos del Partico Comunista ruso: Isaak Bábel, Ósip Mandstam, Bulgákov, Marina Tsvietáieva, Platónov, Ajmátova, Maxim Gorki y Boris Pasternak.


Desde la llegada al poder del Partido Comunista, los escritores que no participaron de las ideas de la Revolución y no se sometieron al “realismo socialista” comenzaron a estar bajo sospecha. Las autoridades impusieron una forma única de hacer literatura en donde “la vida fuera reflejada no tal como era, sino como debía ser, y nadie podía vivir su propia vida, sino la preescrita por la ideología imperante”. Pronto empezaron las purgas y las delaciones (muchas de ellas, como demuestra Shentalinski, a cargo de destacados miembros de la Unión de Escritores Soviéticos).
En estos ensayos hay revelaciones sorprendentes que se refieren a los métodos empleados por los órganos políticos para controlar y censurar la literatura de escritores que contaban en ese momento con un reconocido prestigio, como Isaak Bábel y Ósip Mandelstam (que no fue rehabilitado hasta 1987). En el expediente dedicado a Andréi Platónov (1899-1951), se reproducen los informes literarios que se hicieron sobre él, y sobre su hijo Platón Platónov, detenido en 1938 con sólo quince años de edad. Falleció de tuberculosis poco después en un campo de concentración. El capítulo sobre Pasternak explica la persecución que sufrió antes y después de conseguir el premio Nobel de Literatura, al que se vio forzado a rechazar. 


Al escritor Mijaíl Bulgákov (1891-1940) está dedicado el capítulo “El Maestro en el punto de mira de la GPU”, donde se muestra la persecución que sufrió, que impidió que se dedicase más intensamente a la literatura. 
El capítulo dedicado a Maxim Gorki explica su biografía, sus tensas relaciones con el régimen bolchevique (en un principio), su vida en el extranjero (financiado por la OGPU, precedente de la KGB), su entusiasta regreso en 1933 (siempre rodeado de servidores de la Lubianka) y la decisión de Stalin de convertir a Gorki en el supremo escritor del régimen (“con un culto aplastante y nefasto”, similar al de Stalin)… El juicio que Shentalinski hace de él es demoledor: “cuando las autoridades, con el pretexto de luchar contra los kulaks, exterminaron al campesinado, Gorki, el pilar de Rusia, les proporcionó un horrible eslogan: Si el enemigo no se rinde, se le extermina” (Pravda, 15 de noviembre de 1930).
La vida de la escritora Marina Tsvietáieva estuvo marcada por la tragedia tras su decisión de regresar a la URSS en 1939 después de vivir muchos años fuera de su país. Tsvietáieva volvió con su hijo Gueorgui (Mur), de catorce años. Dos años antes habían vuelto su hija Ariadna y su marido Serguéi Efrón. Poco después, detuvieron primero a su marido –que había sido espía ruso en París- y a su hija Ariadna, acusada de ser espía francesa. Sola y desesperada, acabó suicidándose. A la gran poeta Anna Ajmátova dedica Shentalinski el capítulo “Deus conservat omnia. Ajmátova estuvo casada con Gumiliov, con el que tuvo un hijo, Lev, luego etnógrafo, cuya detención propició la escritura del dramático poema Réquiem. Este capítulo narra muchas cosas de la vida de Ajmátova antes y después de estos sucesos. Estuvo en todo momento en el ojo del huracán, observada constantemente por el régimen, que siempre estuvo a punto de caer sobre ella. 
En el epílogo aparece esta cita de Shentalinski que resume la magnitud de la represión contra los escritores soviéticos: “Durante los años del poder soviético represaliaron a más de tres mil escritores y otros dos mil fueron fusilados o murieron en las cárceles y en los campos, sin esperanza para la libertad. No sólo rusos. Las pérdidas fueron globales: exterminaron a casi todos los escritores armenios, a toda la intelectualidad del pequeño pueblo de los cheremíes, a todos los escritores udmurtos, altaicos, bashkirios, komis… No hubo pueblo ni lengua en el territorio del Imperio soviético que se librara de esta tragedia”.


La palabra arrestada
Vitali Shentalinski
Galaxia Gutenberg. Barcelona (2018)
556 págs. 26,90 € (papel) / 16,99 € (digital). 
Traducción: Ricard Altés, Jorge Ferrer, Marta Rebón.

martes, 15 de mayo de 2018

"Nueva York. El color de una gran ciudad", de Theodore Dreiser


El escritor Theodore Dreiser (1871-1945) es uno de los máximos representantes de la novela naturalista norteamericana, con obras de crítica social en las que describió las injusticias de la sociedad de su tiempo. Es autor de las novelas Nuestra hermana Carrie (1900), El financiero (1915), El titán (1914), The genius (1915) y, entre otras, Una tragedia americana (1925). Una constante en sus obras literarias y en sus ensayos políticos y filosóficos, como destaca Miguel Ángel Martínez-Cabeza en el prólogo, sobre la que da vueltas constantemente es que el ser humano está a merced de las fuerzas sociales inexorables y que la vida es una batalla desigual entre los fuertes y los débiles. Toda su obra tiene un marcado componente moral y político.
            De formación autodidacta, ejerció como periodista en diferentes medios de comunicación. Sus años de periodista, ha confesado, modularon su estilo y condicionaron su manera de ver y entender el mundo. Tras vivir en diferentes ciudades, se instaló en Nueva York en 1894. En sus primeros años, solía pasear frecuentemente por los distintos barrios, desde los más ricos y aristocráticos, hasta los más populares y deprimentes, como la calle Bowery, en la que se daban cita mendigos, pobres y marginados. Años después, entre 1910 y 1915, escribió la mayoría de los artículos que componen este libro, que publicó en 1923.

            “Para Dreiser –escribe Martínez-Cabeza-, el color de la gran ciudad es el sepia con los contrastes de los tonos oscuros y brillantes de las viejas fotografías”. Conviven las escenas de miseria y pobreza con la descripción de lugares más refinados, como Brodway y la Quinta Avenida. Pero hay en Dreiser una predilección por mostrar el reverso del lujo y el esplendor.


            “La gloria de Nueva York está en su variedad y el drama se encuentra en sus extremos”. Por sus páginas desfilan inmigrantes de muchas nacionalidades, oficinistas, trabajadores portuarios, ferroviarios… También los lugares que muestra presentan esta variedad, alejándose de manera deliberada de los lugares más turísticos para mostrar la dura vida en una ciudad que multiplicaba las injusticias y donde en esos años eran todavía más sangrantes las diferencias sociales.


            Dreiser comenta también en el prólogo que escribió para esta edición que el Nueva York que él conoció a finales del siglo XIX sufrió después radicales transformaciones, y que sus artículos también querían fijar no sólo lugares físicos sino también un modo y un estilo de vida que cambió con el paso de los años. Con un estilo detallista, con una mirada objetiva y distanciada –aunque se notan sus preferencias y frecuentemente se inmiscuye en los artículos-, Dreiser describe las zonas más extrañas, peculiares e interesantes de un Nueva York en proceso de cambio donde tenían una destacada presencia los mendigos, los granujas y los perdedores.


Nueva York. El color de una gran ciudad
Theodore Dreiser
Abada. Madrid (2018)
432 págs. 17 €.
T.o.: The Color of a Great City.
Traducción: Miguel Ángel Martínez-Cabeza.

sábado, 12 de mayo de 2018

"Puskas", de Daniel Entrialgo


Biografía novelada de uno de los grandes mitos del fútbol mundial, Ferenc Puskas (1927-2006), jugador que hizo historia en el Honved húngaro, en la selección nacional de su país y en el Real Madrid de finales de los 50 y comienzos de los sesenta. Sus cifras son increíbles: marcó 746 goles en 754 partidos oficiales; con la selección húngara obtuvo la Medalla de Oro de los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952 y fue subcampeón del Mundo en Suiza en 1954; con el Real Madrid consiguió 5 ligas, 3 Copas de Europa y fue en cuatro ocasiones el máximo realizador de la Liga española. Hay dos momentos inolvidables en su vida futbolística: uno de los goles, sensacional, que marcó en el partido amistoso contra Inglaterra, en el que se impusieron en Wembley con un contundente 6 a 3; y los cuatro goles que marcó en la ya mítica final de la Copa de Europa de 1960 que el Real Madrid ganó al Eintracht de Frankfurt por 7 a 3.


            Pero no hay que haber conocido a Puskas para disfrutar de este libro, que va más allá, además, de la simple biografía de un gran futbolista. El autor, Daniel Entralgo (1971), que se define como “empedernido nostálgico del llamado fútbol vintage”, ha realizado un meritorio trabajo de documentación para situar a Puskas en su contexto vital e histórico. Además, estamos ante una gran novela, pues el autor consigue enhebrar con mucho interés y un excelente ritmo narrativo las peripecias personales con los numerosos problemas que tuvo la trayectoria de este futbolista.
            Resulta meteórica, ejemplar y espectacular su vida como futbolista. Hijo de una familia humilde, su padre era entrenador en el equipo donde empezó Puskas, el Kispest AC, muy cercano a su casa, situada en una pequeña ciudad dormitorio a las afueras de la capital húngara, al sudeste del distrito de Pest. A los 17 años, debutó con el primer equipo, en 1944, y a los 20 años ya era una estrella de su selección. La Segunda Guerra Mundial interrumpió su fulminante ascenso. Tras la Guerra y la ocupación del país por los comunistas, Puskas se sometió a las decisiones que tomó el nuevo Gobierno, que nacionalizó los equipos de fútbol. El suyo pasó a denominarse Honved y dependía directamente del Ministerio de Defensa. De hecho, todos los jugadores fueron adscritos como mandos militares (Puskas con el grado de comandante). El Gobierno no escatimó medios para hacer de Hungría una potencia mundial, convirtiendo el fútbol magiar en un referente mundial. 


            En la vida de Puskas hay un antes y un después de la Revolución de 1956, que fue abortada por los tanques soviéticos. Puskas se encontraba fuera del país disputando una eliminatoria de la Copa de Europa y junto con otros jugadores decidió no regresar a su país. Tras dos años de sanción, fichó por el Real Madrid en 1958, una decisión personal del presidente Santiago Bernabéu que provocó alguna polémica entre el cuatro técnico del equipo blanco, que veía a Puskas muy mayor y “muy gordo”. Sin embargo, en los primeros partidos demostró su increíble capacidad goleadora y su compenetración con la otra gran estrella del equipo, Alfredo Di Stéfano. Puskas se retiró en el año 1966. Después, entrenó a equipos por todo el mundo, aunque su éxito más sonado lo consiguió con el Panathinaikós griego, al que llevó en 1971 a la final de la Copa de Europa.


Puskas no regresó a su país hasta 1981, para rodar un documental y recibir un homenaje, y no se instaló allí definitivamente hasta 1992, ya desaparecido el régimen comunista, que le había acusado en 1956 de “traidor a la patria”. Puskas falleció en 2006. 
            Muchos son los méritos de este entretenido libro: el ameno y apasionado relato de la agitada vida futbolística de Puskas, las certeras referencias al contexto histórico que le tocó vivir al futbolista en Hungría y en España, y, además, las constantes referencias a partidos inolvidables y jugadores que han hecho historia. El libro está plagado de anécdotas relacionadas con el fútbol y la vida en aquellos años. La mezcla de estos ingredientes convierten a esta biografía novelada en un libro muy interesante para los aficionados al fútbol.


Puskas 
Daniel Entrialgo
Espasa. Barcelona (2018)
384 págs. 19,90 €.

domingo, 29 de abril de 2018

“Breviario de escolios”, de Nicolás Gómez Dávila


         La misma editorial, Atalanta, publicó en un volumen en 2009 la edición completa, Escolios a un texto implícito,con todos los aforismos del escritor colombiano Nicolás Gómez Dávila (1913-1994). El autor fue un eminente intelectual con una cultura enciclopédica que canalizó a través del género aforístico, para el que se nutrió de los 30.000 volúmenes de su biblioteca de libros en latín, griego, francés, inglés y alemán que leía en su idioma original. Gómez Dávila se define como un filósofo antimoderno, profundamente católico, que practica una estética de la resistencia frente a las imposiciones ideológicas del progresismo y lo políticamente correcto.
            Este volumen contiene una selección de los más de 10.000 aforismos que publicó. La han realizado José Miguel Serrano Ruiz-Calderón y Gonzalo Muñoz, los dos expertos en la obra del escritor colombiano y entusiastas de la lucidez intelectual de un escritor minoritario, exigente, que vivió alejado de los cenáculos literarios y que tuvo contadas relaciones sociales. 
            Esta selección contiene lo mejor del espíritu de Gómez Dávila. Aparece su aguda e irónica crítica a la modernidad, a la técnica y al progreso. Es un hombre con una delicada sabiduría y una profunda humanidad que traspasa los numerosos temas que aborda en sus aforismos. Los autores de la selección mencionan algunos temas que se repiten en sus aforismos: la crítica a las instituciones, a las ansias de igualdad, a las convenciones académicas, la crítica del halago a la contracultura, a la vulgarización de los gustos y a la infantilización de las mentes y actitudes… 
“El individualismo degenera en beatificación del antojo”, escribió. Y “La imbecilidad muda de tema en cada época para que no la conozcamos”. Este es el tono y el estilo de sus inteligentes y certeros aforismos. 


Breviario de escolios
Nicolás Gómez Dávila
Atalanta. Girona (2018)
292 págs. 21,60 €.

lunes, 23 de abril de 2018

“Sucederá la flor”, de Jesús Montiel


Jesús Montiel (Granada, 1984) ha conseguido importantes premios literarios como el Hiperión. Sucederá la flor es, después de Notas a pie de instante (2018), su segundo libro de prosa. Además, Montiel ha sido el traductor del libro Resucitar, del francés Christian Bobin, con el que este libro tiene muchas similitudes.
            El libro es muy breve pero aborda una historia impactante, escrita con un estilo lírico, intimista, quizá lo más destacado del libro junto con las agudas observaciones sobre la enfermedad, la vida, el paso del tiempo.
            Todo está escrito como un suceso real, basado en su propia vida. Uno de sus hijos, el más pequeño, de dos años, está enfermo. Después de sucesivas visitas médicas, descubren que tiene una galopante leucemia. A partir de ese instante, le ingresan en el hospital, donde pasa una larga temporada. El libro, escrito un par de años después de los sucesos, y dirigido directamente a su hijo, recrea estos duros momentos.
            Resulta asombroso el trabajo estilístico del autor, que consigue imágenes muy vivas y sorprendentes con las que transmite su estado de ánimo y lo que sintió en aquellos duros días. “Creo –escribe- en el ser humano. Aunque el mundo parezca injusto. Una sonrisa basta para devolverme la confianza”. Y escribe esto cuando todo parece haberse vuelto en su contra y cuando tiene que asimilar la dura enfermedad de su hijo pequeño. 
            También reflexiona sobre la enfermedad de los niños: “Un niño enfermo es un libro escrito por Dios con la tinta sagrada del sufrimiento en el dialecto de un amor que no se inquieta ni exige explicaciones”.
            Libro emotivo que en su poesía y simplicidad recuerda al entusiasmo vital de los libros de Chrstian Bobin: un entusiasmo nada ingenuo sino arraigado en el ser del hombre y en su sentido de la trascendencia.



Sucederá la flor
Jesús Montiel
Pre-Textos. Valencia (2018)
64 págs. 9 €.

domingo, 15 de abril de 2018

“Memorias”, de Anastasia Tsvietáieva


Interesantes memorias de Anastasia Tsviétaieva (1894-1993), la hermana menor de la gran poeta rusa Marina Tsviétaieva, que se suicidó en 1941. La vida de su hermana Marina se convierte en el hilo conductor de estas memorias, que se detienen sobre todo en la infancia y adolescencia de las dos hermanas, hijas de un matrimonio culto y burgués. Su padre fue director del Museo de Bellas Artes de Moscú, y su madre era una pianista de prestigio. Por las frecuentes enfermedades de la madre, la familia pasó largas temporadas en el extranjero.
También Marina, que vivió los inicios de la Revolución Rusa en Crimea y Moscú, consiguió escaparse al extranjero con su marido, Serguéi Efrón, y sus hijos Ariadna y Mur. A finales de la década de los treinta, decidieron regresar a la URSS. Primero lo hicieron su marido y su hija Ariadna y luego ella, en 1939, se instaló con su hijo Mur. Pero no fue una buena decisión. Al poco de llegar, detuvieron a su marido, le condenaron y fusilaron; a su hija Ariadna, la detuvieron también y la enviaron a Siberia. Desesperada y sola, sin apenas medios para vivir, enferma, Marina se suicidó en Yéluga en 1941. Como cuenta su hermana Anastasia, ella no se enteró de su muerte hasta dos años después. El recuerdo emocionado de la muerte de su hermana ocupa la parte final de este libro de memorias.
            Tampoco tuvo una vida fácil la autora, Anastasia. Primero, fue detenida en 1933, pero gracias a la intervención del propio Gorki consiguió recuperar la libertad. Pero fue nuevamente detenida en 1937 y condenada a diez años de internamiento en Siberia; tras salir, quedó deportada en Siberia y no pudo regresar a Moscú hasta 1956.
            Anastasia, con un estilo nítido y ligero, en ocasiones muy lírico, revive la primera parte de su vida, de manera especial su infancia y juventud, y luego algunos episodios posteriores, como la muerte de su hermana y el viaje que realizó al lugar donde se quitó la vida, pero no estamos ante las memorias de una víctima del Gulag, suceso que no aparece en este libro, del que se publicó una antología en 1971 (hasta la época de la Perestroika no se permitió la publicación de testimonios sobre el Gulag, aunque muchos de ellos circularon en samizdat durante los peores años de la represión comunista).
            Como decíamos, el peso de la narración se lo llevan los recuerdos de su hermana, sus inquietudes literarias y artísticas y la intensa relación que mantuvo con artistas y poetas contemporáneos, tanto ella como su hermana Marina, de la talla de  Anna Ajmátova, Gumiliov, Mandelstam, Voloshin y Pasternak, entre otros, autores que como le sucedió a Marina, sufrieron de manera directa o indirecta la censura y la persecución. De hecho, la mayoría de estos autores, y también Marina Tsviétaieva, son los protagonistas del volumen La palabra arrestada (Galaxia Gutenberg, 2018), del poeta y escritor siberiano Vitali Shentalinski, autor fundamental a la hora de conocer la magnitud de la represión que padecieron miles de escritores durante las décadas de comunismo. Uno de estos capítulos está dedicado a contar la conflictiva relación de Marina con el régimen, que ya quedó reflejada en su libro Diarios de la Revolución, escrito en 1917, y la trágica persecución que sufrieron su marido, su hija y ella misma.
            Estas memorias describen el pujante ambiente social y artístico que se vivió en Rusia en las primeras décadas del siglo XX, que sufrió una radical transformación a partir de la Revolución y de la primera Guerra Mundial, donde se alteraron los valores artísticos y el arte quedó sometido totalmente a los intereses ideológicos del Partido Comunista (como cuento, recurriendo a muchos testimonios literarios, en mi libro Cien años de literatura a la sombra del Gulag). 


Memorias
Anastasia Tsvietáieva
Hermida Editores. Madrid (2018)
1.200 págs. 35 €.
Traducción: Marta Sánchez Nieves y Olga Korobenko.

“Por carreteras secundarias”, de Alfonso Armada


En los últimos meses se han publicado bastantes libros sobre el mundo rural español, algunos con bastante éxito, como La España vacía, de Sergio del Molino, y Los últimos, de Paco Cerdá. Este volumen reúne los artículos que el prestigio periodista Alfonso Armada (Vigo, 1958), editor de la revista Fronterad, corresponsal de guerra y colaborador del ABC, escribió a propósito de dos viajes que realizó por España en 2011 y 2012. En esos dos viajes recorrió la geografía española de los pueblos del interior. Su objetivo era viajar por carreteras menores, humildes, “las que o nunca llegaron a nada o acabaron siendo relegadas por alguna autovía cercana”. Recorre carreteras y pueblos que están en los márgenes, que no son indispensables destinos turísticos, aunque muchos de ellos esconden auténticas joyas artísticas y gastronómicas.
            Como escribe Ignacio Martínez de Pisón en el prólogo, “la España que aquí se retrata ni siquiera despertaría la curiosidad de los profesionales de la modernidad”. De manera irónica, también se refiere a que estos artículos no forman ningún libro de autoayuda para neorruralistas.


            El viaje acerca a los lectores a la España abandonada, vacía, en vías de extinción. Pueblos situados en caminos perdidos que se van extinguiendo con el paso del tiempo y que se han vuelto invisibles. De manera breve, Armada se refiere a los lugares que visita, a las circunstancias personales de su llegada a estos sitios, las conversaciones que mantiene con todo tipo de personajes. Incluye sugerentes comentarios eruditos y estéticos, y también reflexiones de calado sobre el ritmo de la vida actual y el contraste que supone viajar a estos destinos silenciosos. La lista de los pueblos y provincias que recorren es muy amplia, lo que también contribuye a ofrecer una imagen plural de la vida cotidiana de tantas gentes que viven alejadas del mundanal ruido.
            El viaje comenzó con dos premisas: no visitar pueblos costeros (sólo del interior, aunque en alguna ocasión sí llega hasta el mar) y sólo pueblos y carreteras de mala muerte y secundarias.

Por carreteras secundarias
Alfonso Armada
Malpaso. Barcelona (2018)
400 págs. 22 €.