miércoles, 19 de julio de 2017

“Dentro del secreto. Un viaje por Corea del Norte”, de José Luís Peixoto


Con cuentagotas, se han publicado en los últimos años algunos testimonios sobre la vida en Corea del Norte. En unos casos, se trata de testimonios personales de norcoreanos que han conseguido escapar de su país, como es el caso de La chica de los siete nombres, de Hyeonseo Lee, que cuenta su exilio a China y luego a Corea del Sur, y Evasión del campo 14, de Blaine Harden, que recoge el testimonio de Shin Dong-hyuk, un preso nacido en un campo de concentración y que consiguió evadirse el 2 de enero de 2005. También hay testimonios literarios, como el libro La  acusación, de Bandi, un escritor de nombre desconocido que consiguió sacar del país en 2013 estos relatos que describen  la vida en Corea en la década de los 90, antes y después de la muerte del Gran Líder Kim Il-sung en 1994.
A estos libros hay que sumar los reportajes periodísticos y documentales que se han difundido sobre la vida en Corea del Norte. Uno de ellos es este, Dentro del secreto, del escritor portugués José Luís Peixoto (Galveias, 1974), que consiguió viajar a Corea del Norte en 2012, en un viaje organizado desde Pekín para turistas occidentales con motivo de la celebración del primer centenario del nacimiento del Gran Líder Kim Il-sung, efeméride que se vivió todavía bajo la conmoción en el país por la muerte del hijo del Líder Eterno, Kim Jong-il, que fue sucedido por su hijo Kim Jung-un, el Gran Sucesor. El viaje estaba concebido como un signo aperturista del país y recorrería monumentos, lugares y ciudades que apenas habían sido visitadas por extranjeros desde hace muchas décadas.
Peixoto, Licenciado en Lenguas Modernas por la Universidade Nova de Lisboa, es un escritor de reconocido prestigio en su país y en el extranjero, autor de un puñado de novelas que han cosechado importantes premios y que han recibido buena atención por parte de la crítica. Suele escribir sobre Portugal, sobre el mundo rural (por ejemplo, su novela Galveias) y sobre algunos sucesos familiares (como su libro Te me moriste, recientemente reeditado por Minúscula, donde evoca a su padre fallecido). Como él dice en Dentro del secreto, está interesado por las sociedades cerradas y los sistemas políticos totalitarios. Antes de Corea del Norte, dedicó especial atención a la vida en Bielorrusia, país que también vive sumergido en una dictadura radicalmente totalitaria. Luego, se dedicó a leer libros de Corea del Norte hasta que surgió la oportunidad de realizar este viaje.
Su libro es una crónica muy personal donde su punto de vista de escritor y sus opiniones subjetivas comparten protagonismo con el relato de la experiencia de turista occidental de visita en el país más hermético del mundo. Nada más entrar en Corea les requisan el móvil –que les devolverán cuando abandone el país- y el grupo en el que viaja es atendido por dos guías, el señor Kim y la señora Kim, que les acompañarán en todo momento y son los encargados de controlar sus movimientos.


Peixoto, como escribe, vive una experiencia surrealista y deprimente. Acompañado por El Quijote, su única lectura durante esos días, asiste al espectáculo de un país absolutamente militarizado que vive sumergido en un ridículo culto a la personalidad que invade todos los lugares, acontecimientos, monumentos y explicaciones del país. Todo gira en torno a lo que el autor define como “nacionalismo xenófobo” disfrazado de estalinismo de cartón piedra y de un comunismo rancio. Aparentemente, Peixoto y su grupo son testigos de la vida cotidiana en Corea del Norte y de sus logros en el campo de la ciencia y la política; pero todo, absolutamente todo lo que contemplan, es falso, pues se trata de escenificaciones programadas y preparadas especialmente para los turistas. Para Peixoto, el curso a la personalidad excede lo que uno se pueda imaginar. Por ejemplo, en una escuela visitan las aulas donde se imparten las asignaturas de “Historia de las Actividades Revolucionarias de Kim Il-song” e “Historia de las Actividades Revolucionarias de Kim Jung-il”.
El libro resulta muy ameno por la intromisión de las cuitas del autor en la narración: echa de menos a sus hijos, cuestiona el guión oficial, tiene problemas de salud, intenta tener contacto directo con algunos coreanos… Esta mezcla beneficia al contenido del libro, que adquiere así también un interés literario, pues la visita que realiza no admite improvisaciones ni cambio de planes: todo está absolutamente previsto.


Dentro del secreto. Un viaje por Corea del Norte
José Luís Peixoto
Xordica. Zaragoza (2016)
248 págs. 18,95 €.
T.o.: Dentro do Segredo. Una viagem na Coreia do Norte.
Traducción: Pedro L. Cuadrado y Luis Leal.

“El triunfo”, de Francisco Casavella


Fallecido inesperadamente en 2008, Francisco Casavella (1963-2008) dejó una breve pero intensa y reconocible trayectoria literaria que sigue en pie con el paso de los años, como demuestra la constante reedición de sus obras, de las que destaco la trilogía El día del Watusi (2002 y 2003) y las novelas El triunfo (1990) –con la que consiguió el Premio Tigre Juan-, Un enano español se suicida en Las Vegas (1997) y El secreto de las fiestas (1997), que se publicó primero como novela juvenil.
Casavella ambienta sus novelas en algunos barrios populares y cutres de Barcelona, con tendencia a los escenarios sórdidos. En este ambiente de extremados fracasos, sus personajes luchan por salir adelante en un contexto brutal y cordial. El autor pasa revista a la Barcelona de los años setenta y ochenta, con sus mitos y claudicaciones, más todavía si se trata de un barrio que convive de manera asidua con la delincuencia.
El triunfo contiene la larga confesión que hace Palito de la tragedia que vive en su barrio. Palito es un aficionado a las rumbas y se mueve solamente en su barrio (el Paralelo y el Raval). Describe la amistad que tiene con el Topo y el Tostao, con los que suele cantar en fiestas y celebraciones. A la vez, es testigo directo de los tejemanejes que se dan en el barrio entre bandas rivales. Él y sus amigos hacen chapuzas para el Gandhi, el jefe de una de ellas. Y asiste en directo al enfrentamiento entre el Gandhi (excelente personaje, que recibe un trato literario especial) y el hijo de la Chata, el Nen, al que se le ha subido el prestigio a la cabeza y que va de víctima por el trato que el Gandhi a dado a su padre, el Guacho, antigua estrella de la canción. A la vez, también aparecen los enfrentamientos violentos con los moros y los africanos, grupos que han comenzado a tener mucha presencia en el barrio y que están provocando una lucha de poder.
Son los años setenta y ochenta. Casavella se mueve como pez en el agua en este territorio, el habitual de sus otras novelas. Retrata desde cerca el mundo del hampa, de la marginación. Un mundo de gitanos, rumberos… que compiten con los moros y los africanos. Todo está contado desde dentro y con el lenguaje propio del lumpen en el que transcurre la acción. Casavella tiene un oído especial para recrear este lenguaje con verosimilitud; lo hace auténtico, nada recargado ni impostado. Pienso que este manejo del lenguaje es uno de sus mejores valores literarios.
Casavella sobresale por la soltura de su estilo, por la conexión con la cultura popular, por el realismo de bastantes escenas, por el tratamiento de los personajes y por esa ternura crítica, lumpen y humorística con la que describe estas tristes vidas y su contexto social, gris y miserable.


El triunfo
Francisco Casavella
Anagrama. Barcelona (2017)
166 págs. 16,90 €.

“Todo fluye”, de Vasili Grossman


Galaxia Gutenberg publica una nueva edición de uno de los libros capitales del escritor soviético Vasili Grossman (1905-1964), autor de Vida y destino, una de las obras fundamentales de la literatura europea del siglo XX. Formado en el periodismo, Grossman fue un escritor muy popular en la URSS hasta que empezó a tener problemas con las autoridades soviéticas. Terminó de escribir Vida y destino en 1960, pero sus intentos por publicarla fueron totalmente infructuosos. Esta novela trajo muchos problemas a Grossman, pues fue señalado por las autoridades, represaliado y perseguido.
Cuando tuvo la seguridad de que su obra no iba a ser publicada nunca en la URSS, con la ayuda de unos amigos hizo lo posible para enviarla al extranjero (donde se publicó años después, en la década de los ochenta). Pero esta seguridad de que ya era un escritor marginado, le dio la necesaria libertad para afrontar la redacción de esta novela, Todo fluye, donde aparecen sin ninguna censura todas sus opiniones políticas sobre el totalitarismo comunista. Tampoco esta novela pudo publicarse en la URSS hasta finales de la década de los ochenta.
            La novela tiene similitudes con Vida y destino. Su protagonista es también un eminente científico que fue represaliado en los años treinta, en la época de las grandes purgas. ¿Su delito?: defender la libertad en una intervención en la universidad. “declaró que la libertad era un bien igual a la vida misma, que la restricción de la libertad mutilaba a los hombres igual que los golpes de hacha, que cortan dedos y orejas, y que la destrucción de la libertad equivalía al asesinato”. Después de aquel discurso, Iván fue expulsado de la universidad y deportado por tres años a la región de Semilpalatinsk, aunque sucesivas condenas le obligaron a permanecer treinta años en Siberia en diferentes campos de concentración. Como recordaba años después, “había recorrido todos los círculos del infierno de las prisiones y todos los campos, y no había muerto porque el fuego de la fe, que desde la adolescencia ardía en sus entrañas, lo había protegido de los cuarenta grados bajo cero, del intenso frío nocturno y del viento despiadado, de la distrofia y del escorbuto”.
Años después de la muerte de Stalin en 1953, consigue la libertad y regresa a Moscú. Así comienza la novela, con el viaje a Moscú en tren tras recuperar la libertad. La primera parte de la novela describe el complejo proceso de adaptación del protagonista a esa vida, el reencuentro con amigos y compañeros en Moscú y en Leningrado, la visita a los lugares más importantes de su vida… El peso de la memoria resulta lacerante, y más todavía la constatación de la dificultad de ubicarse en ese nuevo mundo, donde todo le recuerda su perdida vida anterior. Los años pasados en los campos de concentración le han dado otra visión del mundo y de las necesidades vitales marcada por la desconfianza y el escepticismo. Iván vive como puede en esta nueva realidad sabiendo que su vida es ya un fracaso y que, como otros tantos miles de víctimas, deberá soportar una existencia marginal, pues le seguirán rechazando en todos sitios y trabajos ya que su presencia es un mazazo para la conciencia de los demás y levanta en ellos sospechosos recuerdos. Como se lamenta en una ocasión, “es cierto, es espantoso vivir en libertad”.
            Pero en la segunda parte Grossman cambia casi completamente de registro. Desaparecen los elementos novelescos, la evolución del argumento pasa a un plano secundario y el libro se convierte en un ensayo, siempre con la vida de Iván como telón de fondo. La voz del narrador se hace ahora más analítica y directa, y Grossman se dedica a reflexionar y mostrar los males del comunismo, la extensión del terror como sistema político, la denuncia de la ausencia de las libertades más necesarias y la evolución histórica del comunismo hasta la obscena unión entre los intereses del Partido y del Estado. Grossman critica a Lenin, a Stalin y a otros grandes líderes soviéticos. Denuncia abiertamente la generalización de la represión y la extensión de los gulag. Y la falta de libertad, aspecto que Grossman subraya en muchos momentos en esta obra: “Antes creía –dice en una ocasión- que la libertad era libertad de palabra, de prensa, de conciencia. Pero la libertad se extiende a la vida de todos los hombres. La libertad es el derecho a sembrar lo que uno quiera, a confeccionar zapatos y abrigos, a hacer pan con el grano que uno ha sembrado, y a venderlo o no venderlo, lo que uno quiera. Y tanto si uno es cerrajero como fundidor de acero o artista, la libertad es el derecho a vivir como uno prefiera y no como le ordenen”.
Estamos ante una acusación al sistema comunista sin paliativos. Y aunque es cierto que la obra en estas páginas finales pierde fuelle e interés novelesco, no deja de sobrecoger a los lectores el implacable tono de denuncia.


Todo fluye
Vasili Grossman
Galaxia Gutenberg. Barcelona (2017)
280 págs. 20 €
T.o.: Vsio techiot.
Traducción: Marta Rebón.

viernes, 7 de julio de 2017

“La sustancia del mal”, de Luca D'Andrea


Con esta su primera novela para adultos (antes había publicado libros juveniles), Luca D'Andrea (Italia, 1979) está cosechando un espectacular éxito internacional. En poco tiempo, ya se ha traducido a 35 idiomas y ya se ha hecho incluso una serie televisiva.
            La novela está concebida como un thriller y como una investigación pseudopoliciaca. Su protagonista es el norteamericano Jeremiah Salinger, famoso guionista de documentales, casado con Annelise, una joven de origen italiano con la que tiene una hija, Clara. El matrimonio tiene un papel muy importante en el desarrollo de la novela.
            Tras la buena aceptación de algunos de sus documentales, la familia decide pasar un año sabático en Italia. Se trasladan al pueblo de donde es su mujer, Siebenhoch, en el Alto Adigio, en el Tirol del Sur, una zona de los Alpes italianos fronteriza con Austria donde la mayoría de la gente habla alemán. Allí vive Werner, el padre de Annelise. Ahora es un lugar muy turístico, con hoteles y museos para los visitantes, pero hace décadas era un lugar muy pobre y aislado, lo que determinaba el carácter y las posibilidades laborales de sus habitantes. Aunque Salinger está de vacaciones, no puede olvidar su trabajo como guionista y entusiasmado por el trabajo que realiza el Socorro Alpino de los Dolomitas, decide hacer sobre ellos un documental. Sin embargo, en una de las acciones de este grupo, cuando iban a rescatar a una turista en una zona peligrosa  se produce un accidente en el que fallecen unos cuantos miembros del Socorro Alpino y en el que Salinger, testigo directo de los hechos, consigue salvarse.
            La experiencia de la imprevisible fuerza de la naturaleza en esas montañas le deja marcado. Sufre una profunda crisis de la que sale adelante gracias a su mujer, su hija Clara y su suegro Werner. Pero en pleno proceso de recuperación, conoce otro trágico suceso de esa localidad, de 1985, que acabó en una masacre en la que estuvieron implicados su suegro y otros vecinos de esa pequeña localidad.
            Salinger empieza a conocer los pormenores de aquellos sucesos sobre los que nadie quiere hablar y que se convierten en el nudo de esta novela. Sin embargo, poco a poco, descubre detalles que le abren algunas puertas que cambian la interpretación oficial. Sabe que nadie le quiere contar la verdad e intuye que se está metiendo en un avispero que salpica negativamente a su matrimonio y a la relación con sus vecinos. Conocer qué es lo que pasó en aquel trágico suceso, que acabó con la apocalíptica muerte de unos jóvenes, se convierte en una peligrosa obsesión.
            D’Andrea ha acertado con el personaje de Salinger, un original protagonista, muy alejado de los habituales protagonistas de los thriller psicológicos y terroríficos. Salinger implica a su familia en la investigación que realiza, poniendo en  peligro el futuro del matrimonio, condicionado a la resolución del caso, no sin fuertes crisis ni agudos problemas. La novela avanza a golpe de pequeñas revelaciones que amplían y a la vez enmarañan las posibilidades de encontrar al auténtico culpable de aquella masacre. En el desarrollo de los hechos, que acontecen en la zona montañosa de Bletterbach, hoy convertida en un parque temático para turistas, tiene mucha importancia la naturaleza y las leyendas antiguas que todavía persisten en las creencias de sus habitantes.
            Escrita en primera persona por el propio Salinger, la técnica elegida (el autor reconoce la influencia de Stephen King) y el estilo son muy cercanos a los lectores, que acompañan al protagonista en sus numerosas dudas, avances y obsesiones. Todo se complica con naturalidad, aunque el autor amplifique de manera artificial la intriga y exagere algunos ingredientes novelescos.


La sustancia del mal
Luca D'Andrea
Alfaguara. Barcelona (2017)
472 págs. 20,90 €.
 T.o.: La sostanza del male.
Traducción: Xavier González Rovira.

"Un pintor debajo de un fregadero", de Afonso Cruz


Afonso Cruz (Figueira da Foz, 1971) es un autor portugués polifacético que ha cosechado importantes premios literarios en su país y en el extranjero, entre otros el Premio de la Literatura Europea de 2010. Ha publicado más de diez libros, todos ellos con un original fórmula literaria, una mezcla de realidad y ficción que siempre busca esclarecer algún aspecto esencial del hombre. Como se puede comprobar en otras dos obras publicadas en castellano –Jesucristo bebía cerveza (2014) y La muñeca de Kokoscha (2015)-, su opción por la narrativa vanguardista lo convierten en un escritor minoritario, pues sus historias carecen de un desarrollo argumental sólido, carencia que en su caso es una inequívoca seña de identidad de su personal apuesta literaria. Por los temas que elige y la manera de abordarlos, su literatura se emparenta con las fábulas infantiles y poéticas, con una concepción deliberadamente naif de la literatura.
            En esta ocasión, Afonso Cruz se inspira en algunos sucesos de la historia de su familia relacionados con sus abuelos para contar la vida de un pintor, Josef Sors, con pasajes reales de su biografía reales y otros que proceden de la imaginación del autor.
            Josef nace a finales del siglo XIX en un pueblo centroeuropeo. Su padre es mayordomo y su madre planchadora. La casa donde bien y trabajan pertenece al coronel del ejército Möller, padre de un hijo, Wilhelm, de la misma edad que Josef. Los dos se crían juntos y tiene como preceptor a Havel Kopecky. Mientras Wilhelm se inclina por los libros, Josef se siente llamado por la pintura. La novela avanza a golpe de breves escenas fantásticas y realistas en las que se cuentan retazos de la vida familiar, estudiantil y amorosa, con reacciones imaginativas y sorprendentes de los personajes, como el padre de Josef, que mata de una manera ingenua al mejor amigo del coronel y es condenado a la horca.
            No acaban ahí las desgracias familiares. Josef es llamado a filas para combatir en la Primera Guerra Mundial. Más adelante, tienen que abandonar la casa del coronel. Su madre, además, presenta signos de locura. Ingresada en un manicomio, Josef decide viajar a Estados Unidos donde se encuentra trabajando un antiguo compañero del ejército. Los años pasan sin que Josef acabe de encontrar su sitio en el mundo. Más adelante, decide regresar para volver a ver a su madre, pero el manicomio ha sido destruido por los nazis. Para evitar ser deportado, acaba huyendo a Lisboa. Allí es detenido y en un viaje a un campo de refugiados en Figueira da Foz consigue escaparse y vivir escondido en la casa de los abuelos del autor del libro, fotógrafos de profesión. Pero Josef es una persona inquieta que sigue buscando.
            Aparentemente, pasan muchas cosas, pero el argumento es lo de menos. Sorprende la manera de contar las cosas y las ocurrencias del autor, con un estilo poético e ingenuo que se detiene en detalles especiales y secundarios, aparentemente incoherentes. Josef está obsesionado con pintar ojos y su teoría de la dispersión humana fundamenta las decisiones que toma en su camino como persona y como pintor. A la vez, el autor salpica la narración con reflexiones literarias, artísticas, filosóficas llenas de plasticidad y ambigüedad. Llama mucho la atención el estilo del autor, en las antípodas del realismo tradicional. Apuesta, pues, original pero arriesgada la de Afonso Cruz que consigue en esta ocasión un bello e imaginativo relato.


Un pintor debajo de un fregadero
Afonso Cruz
Rayo Verde. Barcelona (2017)
192 págs. 18 €.
T.o.: O pintor debaixo do lava-loiças.
Traducción: Teresa Matarranz.

lunes, 3 de julio de 2017

“A la sombra de Europa. Rumanía y el futuro del continente”, de Robert D. Kaplan


Periodista y analista político, Robert D. Kaplan (New York, 1952) es redactor del Atlantic Monthly y asiduo colaborador de  The Washington Post y otras revistas. Es autor, entre otros libros, de Fantasmas balcánicos, donde analiza la situación en 1995 de países instalados en la convulsión política: Croacia, Albania, Serbia, Rumanía, Macedonia, Bulgaria, Grecia… Kaplan ha sido corresponsal en países en constantes conflictos y consultor para las fuerzas especiales del ejército estadounidense.
          Sin embargo, el país por el que ha sentido más fascinación ha sido Rumanía, al que ha viajado en diferentes ocasiones. El primer viaje que hizo, y que rememora en este libro, fue en 1970, en plena dictadura de Ceaucescu; luego regresó cuarenta años después, cuando el país, sumergido en la modernidad, intentaba superar los traumas del pasado.  Aunque presta especial atención al papel que ha desempeñado Rumanía en el siglo XX, especialmente durante la Guerra Fría, realiza muchas incursiones históricas para explicar cómo la peculiar situación geográfica y política del país ha condicionado el lugar que ocupa en el mundo. “Los rumanos saben –escribe- que, desde los inicios de su historia (por no hablar de las invasiones en silos más cercanos a nosotros), siempre han sido marginales con respecto a Europa por su emplazamiento geográfico y, por tanto, siempre correrán el riesgo de verse pisoteados o de hacer en no pocos abismos políticos”.
Por un lado, sus contactos con el imperio bizantino, con los turcos y los griegos ha sido constante. Pero también ha mantenido un destacado papel en el imperio austrohúngaro. A la vez, Rusia siempre ha sido o un aliado o una amenaza. Al ser tierra fronteriza de tantos países, ha estado siempre en constante peligros de invasión y ha sido tierra apetecida por los diferentes imperios.
En los albores de la Segunda Guerra Mundial conoce una dictadura de tipo fascista (la de Antonescu); y tras la guerra es un país que forma parte del Telón de Acero, siempre bajo la tiranía de la Unión Soviética. Esto permitió que un dictador paranoico y con aires de grandeza como Ceaucescu convirtiera el país en una cárcel depresiva.


            Kaplan es un cronista ameno, que combina las referencias personales con el análisis político. A la vez, es un experto en política internacional y sabe condensar los principales hitos de la historia de un país aparentemente secundario que, sin embargo, a lo largo de su historia, ha sido testigo y protagonista de grandes y complicados hechos.



A la sombra de Europa. Rumanía y el futuro del continente
Robert D. Kaplan
El hombre del tres. Barcelona (2017)
366 págs.

“Te me moriste” y “Galveias”, de José Luís Peixoto


Peixoto (Portugal, 1974) es uno de los narradores portugueses actuales más internacionales. Licenciado en Lengua y Literatura Modernas y profesor, es autor de libros de poesía y de novelas muy inspiradas en su vida personal. Ha nacido en Galveias, un pequeño pueblo del Alentejo, lugar en el que transcurre Te me moriste, un pequeño libro autobiográfico dedicado a rememorar los sentimientos de un hijo que ha perdido a su padre.
            “Hoy he regresado a esta tierra ahora cruel. Nuestra tierra, padre”. El autor revive algunos momentos de la vida y de la muerte de su padre. Y salpica el relato de instantáneas donde la presencia y la ausencia del padre sigue siendo muy viva. “Salgo hacia lo que queda de ti y todo son resquicios de lo que fuiste”. Con un estilo muy auténtico, duro, en el que se mezcla lo poético con lo narrativo, Peixoto ha conseguido un texto vivo, repleto de sentimiento, eficaz, que muestra la herida que produce en el corazón de un hijo joven la inesperada muerte de su padre. Es un libro que bebe de la tradición literaria de escritores contemporáneos portugueses (como Saramago y Lobo Antunes) y también tiene ecos del mundo narrativo de Juan Rulfo y William Faulkner.
            También de Peixoto se ha publicado Galveias, una novela que tiene como protagonista a este pequeño pueblo donde vivió el autor. Comienza la novela con un suceso un tanto esperpéntico que marca el ambiente de toda la novela: el impacto de un meteorito en el pueblo, llenando todo de un persistente olor a azufre que aparece constantemente en la novela. A partir de este incidente, un recurso (poco consistente) para despertar curiosidad, la novela avanza describiendo la vida de los habitantes de este pequeño pueblo. No hay en Peixoto una visión edulcorada del mundo rural portugués; al contrario, los habitantes del pueblo participan de numerosas pasiones que viven a veces de una manera primitiva. En este sentido, todo en los personajes aparece especialmente forzado con el fin de que todos ellos tengan alguna sustancia narrativa que merezca la pena destacar en la novela. Esta tendencia a llamar la atención, resta naturalidad y sencillez a lo que se cuenta y al modo de contarlo, que también cae en el exceso.
            La novela transcurre en dos momentos de 1984, con una diferencia de nueve meses. En esos meses, como si el meteorito hubiese disparado los ánimos y las conductas, las historias que protagonizan los personajes del pueblo –Isabella, Justino, el señor Cordato, Caterino, el doctor Matta Figueiroa, Joaquin Janeiro, la maestra… y los perros, pues el pueblo está lleno de perros- se desatan y alcanzan su momento de más intensidad. Peixoto se maneja muy bien en este mundo rural en el que ha vivido durante muchos años, lo que ayuda a que las descripciones sobre lugares, costumbres, manías, tipos, cosas concretas… sean certeras y directas, muy verosímiles. Eso sí, se destacan en exceso los momentos compulsivos, las historias que estallan, las relaciones que se rompen… con una querencia hacia lo sórdido y turbio (por ejemplo, con el personaje del padre Daniel) y hasta hay una inclinación a lo políticamente correcto. La visión que ofrece de la vida en el pueblo es de un ruralismo hinchado y de tintes tremendistas, aunque todo aparece tamizado por el peso del costumbrismo.


Te me moriste
José Luís Peixoto
Minúscula. Barcelona (2017)
64 págs. 9 €.
T.o.: Morreste-me.
Traducción: Antonio Sáez Delgado.


Galveias
José Luís Peixoto
Literatura Random House. Barcelona (2017)
256 págs. 18,90 € (papel) / 8,90 € (digital).
T.o.: Galveias.
Traducción: Pilar del Río y Antonio Sáez Delgado.