lunes, 19 de diciembre de 2022

"Poesía de la luz". Antología

 


Los autores de esta antología, Fernando Arredondo y Pablo Ortiz, han seleccionado un conjunto de poesías unidas por un hilo conductor muy sugerente y poético: la luz. Con esta intención, han buscado poesías de autores sobre todo contemporáneos donde brilla de alguna manera el descubrimiento de la luminosidad y una manera limpia y virgen de contemplar el mundo. Como se lee en la presentación: “Los poemas de esta antología presentan una mirada asombrada por el mundo. Ven lo de siempre, pero lo ven como nuevo, de un modo inédito, como si fuera la primera vez que ese algo o ese alguien fuera contemplado”. 

La perspectiva elegida, variada y caleidoscópica, resulta muy sugerente y la elección de los poemas revela el profundo conocimiento de los autores de la antología de la poesía española en general y de manera muy especial de la actual. Desde realidades poéticas muy distintas, los poetas seleccionados describen con asombro el mundo que les rodea, con una visión diáfana y positiva en el contenido que se traslada también a los temas poéticos, al estilo y a las formas poéticas empleadas. 

La antología contiene poemas de poetas actuales como Eloy Sánchez Rosillo, Miguel D’Ors, José Mateos, Diego Cotta, Jesús Montiel, Pablo Luque Pinilla, Jesús Beades, Rocío Arana, Pedro Sevilla, Izara Batres, Joaquín Moreno Pedrosa... Y también aparecen poemas luminosos de poetas contemporáneos cercanos en el tiempo como Jorge Guillén, Ernestina de Champourcín, Claudio Rodríguez, Luis Rosales, José Hierro, Joaquín Antonio Peñalosa, José Antonio Muñoz Rojas, Jiménez Lozano...

En tiempos de oscuridad, también literaria, resulta gratificante una antología tan variada con poemas que aparecen fuertemente anclados en la esperanza. Como escriben los editores, “quizá acostumbramos a encontrar libros de poesía apesadumbrada por los desengaños de la vida, por la frustración del fracaso, por las ilusiones que se descubren como solo eso, meras ilusiones, de amores no correspondidos o rotos o no alcanzados y, en última instancia, por sentirse seres planos en un mundo sin perspectiva”. Sí, se ha impuesto esta poética del fracaso, que en muchos casos ha dado poetas y poesías muy auténticas y verdaderas, pero que en otros muchos suena a recuso manido, a tópico recurrente, superexplotado, tirando a falso. 

Los autores de la selección han preferido poner el foco en el asombro, en la emoción, en la perturbación que se sufre al “recibir el fogonazo de la belleza”: “¿Eres algo sagrado, luz de luz, / heraldo de un latido que tiembla más allá a lo lejos?” (Pedro Sevilla). A partir de ese instante, el poeta se convierte en “parte de la verdad que va descubriendo y saberse parte de esa verdad abre su esperanza”. La luz se
transforma poéticamente en “la huella de Dios, si se quiere pensar así, o de la parte espiritual de las cosas”. La realidad sigue estando ahí, pero ha habido poéticamente un proceso de luminosidad que propicia una nueva mirada sobre el mundo, las personas y las cosas.

“Sólo existe la luz; / la noche es sólo / el vértigo sutil / de su reverso”, dice el poema “La noche”, de Jaime  García Máiquez. Espléndida y completa selección que ofrece un muestrario de voces que se acercan con diferentes tonalidades a temas esenciales de la poesía y de la vida.



Poesía de la luz

Varios Autores

Valparaíso. Granada (2022)

136 págs. 12,95 €.

Edición de Pablo Ortiz y Fernando Arredondo.

martes, 1 de noviembre de 2022

"El anillo perdido", de Antonio Manzini


 Antonio Manzini (1964) es una de las nuevas voces de la literatura policiaca italiana. Seguidor de Camilleri y de su detective Montalbano, ha publicado hasta ahora en Italia once novelas, todas muy leídas gracias a que ha conseguido crear un excelente protagonista, el subjefe de policía de la Brigada Móvil de Aosta, Rocco Schiavone, y también a que sus historias enganchan por su dinámica construcción y eficaz resolución.

            En España se han traducido ya las seis primeras novelas de la serie, entre las que destacamos Sol de mayo y 7-7-2007. Este nuevo libro es como un parón en su trayectoria novelística y ofrece seis relatos que también tienen como protagonista a Rocco Schiavone. Al ser breves, la trama está más concentrada y la resolución de los casos es bastante más directa.



            Cinco relatos son estrictamente policíacos y en ellos vuelve a resaltar la concienzuda manera de aborda de abordar cada caso por parte de Rocco, a veces con unos métodos un tanto primarios, pero con una gran intuición que desarma tanto a sus compañeros de investigación como a los posibles culpables. En los relatos vemos la sagacidad de Rocco para resolver el misterio de un muerto que aparece sin enterrar en un cementerio; la súbita muerte de una anciana en un viaje en tren y el robo que se comete en ese mismo viaje; el extraño asesinato de un excura que vive apartado; el premeditado asesinato de un alpinista… 

Hay un relato que no tiene nada que ver con lo policiaco “… y balón al centro”, que cuenta de manera muy divertida el partido de fútbol benéfico que disputan todos los años los policías de Aosta contra un equipo de magistrados de la zona y que sirve para conocer mejor a los compañeros de investigaciones de Rocco.

            Manzini ha acertado a la hora de construir su personaje. Su imagen resulta inconfundible: siempre con su Lodel azul, sus zapatos Clarcks y con la compañía de su perra Loba. Además, Rocco tiene sus vicios ocultos –es un empedernido fumador de porros- y también un lacerante y trágico pasado (que se cuenta en su novela 7-7-2007), que todavía le sigue marcando. Todas las historias transcurren en la fría Aosta, en los Alpes italianos, lejos de la añorada Roma donde ha vivido toda su vida Rocco.

A diferencia de la literatura nórdica, las novelas policiacas que están escribiendo autores italianos contemporáneos tienen más humanidad, se basan en casos muy cotidianos y se sustentan en las complejidades del carácter del detective protagonista. 

 


 El anillo perdido

Antonio Manzini

Salamandra. Barcelona (2022)

240 págs. 18 € (papel) / 8,99 € (digital). 

T.o.: L’anello mancante

Traducción: Irene Oliva Luque.

lunes, 31 de octubre de 2022

"Dedíqueme un cuento", de Pablo Úrbez

 

         Ya he escrito en otras ocasiones sobre la escasa visibilidad que tiene el relato dentro de la literatura contemporánea, a no ser que seas un novelista de éxito o que se trate de un curioso y a veces inexplicable fenómeno editorial (aunque ocurre raras veces, sigue pasando). Sin embargo, sigue habiendo autores, menos mal, que recurren al cuento para seguir mirando y describiendo de manera fragmentaria la realidad que los rodea. 
       Es el caso de Pablo Úrbez (Zaragoza, 1994), profesor universitario especializado en el ámbito audiovisual, autor teatral y crítico de cine en diferentes publicaciones y en su blog  Al este del plató.

         Úrbez tiene chispa, ingenio y sabe sacar punta a menudos sucesos cotidianos. No se queda en lo obvio sino que busca el momento inesperado o sorprendente, sin necesidad de aplicar técnicas fantásticas. Algunos son meros retratos casi realistas, estampas urbanas, como “Tras la lluvia”, donde el final es una llamada de atención a que a todo se le puede sacar partido. Lo suyo es la poética de la realidad cotidiana, a la que aplica en un determinado momento del relato una mirada que busca lo distinto o el golpe inesperado. De hecho, algunos relatos se los juega todo a la carta del desenlace insólito, para sorprender. Quizás sean estos los menos logrados. Otros son pasajes memorialísticos donde aparece un recuerdo o una opinión, como “La foto”. 

           Hay bastantes relatos que de alguna manera reflexionan sobre el mundo de la escritura. Son cuentos protagonizados por escritores en apuros o sin inspiración para construir personajes femeninos, como el que abre el libro, “Dedíqueme un cuento contemporáneo”. La literatura está muy presente, bien a través de experimentos (“Dedíqueme un cuento medieval”), bien a través de parodias, como los que están ambientados en el lejano Oeste. Hay relatos ingeniosos en los que recurre al humor. Y otros que se inspiran en su especialidad, el cine y el teatro, como “El maestro del plató”.

          Salvo el que abre el libro, el resto son relatos breves, de muy pocas páginas. El autor condensa los ingredientes y la caracterización de los personajes, e introduce un elemento de atracción o de intriga. El mundo que representa es siempre amable, sin buscar el lado corrosivo de la realidad ni de los personajes. Esto hace muy agradable su lectura, aunque algunos de ellos quizás caigan en la monotonía.

          Una sorpresa, una buena sorpresa. Con una manera de contar las cosas que tiene que ver con esa mirada “cinematográfica” que sabe sacar partido a los detalles tanto de la realidad como de los personajes que nos rodean.



Dedíqueme un cuento

Pablo Úrbez

LC Ediciones. Salamanca. (2022)

112 págs. 18,99 €

Ver página web de LC Ediciones.

domingo, 30 de octubre de 2022

"En la escena del crimen", de Eladio Romero y Alberto de Frutos



Comparto totalmente estas palabras que proceden del prólogo de En la escena del crimen, que ha escrito Juan Rada, quien fue director del periódico El Caso, diario que aparece citado en numerosas ocasiones en este libro: “La historia de un país se refleja de modo importante a través de sus crímenes. Revelan mucho, no solo de quienes los cometen, sino de la sociedad y la época en que sucedieron”. Aunque en algunos casos pueda resultar un tanto exagerado, pues hay asesinatos que se salen de lo que entendemos por normal, el análisis de estos crímenes permite realizar una ajustada radiografía de un momento histórico concreto, de sus protagonistas, de la España de aquellos años, de su escala de valores, de su educación.

También está estrechamente vinculada a estos temas todo lo que tiene que ver con la sociología y el periodismo: como también escribe Rada, “la crónica negra ha desarrollado una laboriosa y encomiable labor, pese a las dificultades impuestas por las autoridades, dejando un legado impagable en las hemerotecas”. 

Este libro se centra en dos siglos de crímenes llamativos que pasaron a formar parte muchos de ellos del imaginario colectivo y que tuvieron una amplia repercusión mediática. Además, los medios, ya se sabe, cuando encuentran un filón, lo explotan hasta las máximas consecuencias, de ahí que no se trate de hechos minoritarios citados en los medios de comunicación, con audiencias escasas, sin apenas interés para el publico sino de casos que se convirtieron en fenómenos populares que hasta han traspasado los límites del periodismo. 

Los autores han seleccionado 30 crímenes de los dos últimos siglos. A cada uno le dedican una atención muy especial, pues el libro está basado en un excelente trabajo de documentación. Los autores abordan casos muy conocidos de estos dos siglos, llegando también a asesinatos recientes: los crímenes del Sacamantecas, el asalto al expreso de Andalucía, el asesinato de Carmen Broto, la matanza de Puerto Hurraco, el crimen en familia de la Dulce Neus, el asesinato de los marqueses de Urquijo, el crimen de Fago, el cuádruple asesinato del Jarabo, el crimen de Cuenca, los supuestos crímenes de la Vampira del Raval, las bestialidades del Arropiero, las muertes del Huerto del Francés…

De este libro quiero destacar especialmente su presentación, pues consiguen de manera divulgativa y creativa describir de una manera muy amena cada uno de los casos, exponiendo su contexto, quiénes fueron los principales protagonistas, cómo y dónde se cometieron los hechos, la repercusión que tuvo en los medios de comunicación de la época, las fuentes de donde han tomado la documentación y la repercusión de estos crímenes en el mundo del cine y de la literatura. Un gran trabajo por el que hay que felicitar a los autores, pues un tema que podía estar ya muy visto han acertado a presentarlo de manera muy novedosa e imaginativa. En este sentido, también hay que agradecer también a la editorial que no haya ahorrado en fotografías de época y actuales, reproducciones de periódicos de la época, planos o mapas de ubicación de los sucesos, cubiertas de libros, fotogramas de películas o series, etc., que, en su conjunto, hacen muy variada y atractiva su lectura. 

En este sentido, el libro está en la misma línea que el anterior que publicaron los autores, 30 paisajes de la Guerra Civil (2020), excelente y original libro que expone muchos sucesos de la guerra civil de manera histórica y también creativa, al acercar a los lectores, de manera exhaustiva, 30 escenarios clave donde se desarrolló la contienda civil. Eladio Romero (1956) es doctor en Historia por la Universidad de Barcelona y ha publicado diversos libros, artículos y novelas sobre la geografía de la Guerra Civil. Alberto de Frutos (Madrid, 1979) ha sido redactor jefe de la revista de divulgación histórica “Historia de Iberia Vieja” y dirige la publicación trimestral “Turismo Rural”. También es autor de libros de relatos, poemarios y novelas y de ensayos divulgativos como Breve historia de la literatura española (Nowtilus) y La Segunda República española en 50 lugares (Cydonia). 

Insistimos en la idea ya mencionada: estos crímenes no son una aislada excepción en la historia sociológica y costumbrista de cada país y de cada zona concreta. Reflejan muchas veces aspectos inéditos y escondidos de la sociedad donde se han dado, mostrando una galería de personajes que son, aunque duela, fruto de su tiempo, a pesar de sus lógicas amplificaciones. Vuelvo al prólogo de Rada, quien define de esta manera este libro: “auténtica radiografía, unas veces en negativo otras en color, de la delincuencia y, por consiguiente, un reflejo de nuestra sociedad, anterior y presente”.



En la escena del crimen

Eladio Romero y Alberto de Frutos

Larousse. Barcelona (2022)

256 págs. 24,95 €.

jueves, 20 de octubre de 2022

"Carmen Balcells, traficante de palabras", de Carme Riera



             “He tratado de escribir este libro de Carmen Balcells del modo más objetivo posible y siempre he tenido en cuenta las opiniones tanto favorables como desfavorables, a partir de las declaraciones de unos y de otros”. La autora de esta biografía, Carme Riera, escritora y profesora, miembro de la Real Academia Española, conoció a Balcells en 1979, cuando pasó a ser representada por su agencia literaria. Desde entonces, además del trato profesional, Riera fue íntima amiga de Balcells y testigo de muchas de las cosas que se cuentan en esta biografía que abarca toda la trayectoria de un personaje que con el paso de los años ha pasado a ser un mito en el mundo de la edición.
            Todo el mundo reconoce que con la irrupción de Carmen Balcells hay un antes y un después en la relación entre autores y editores. Su agencia literaria, creada en 1960, se especializó en la defensa de los intereses de los escritores frente a los contratos draconianos que imperaban por aquel entonces, con cláusulas abusivas en las que incluso se exigía a los autores que cediesen sus derechos de por vida. Como opinan muchos de los escritores que representó, que fueron víctimas de estos abusos, con contratos a veces inexistentes o que no se cumplían, con Carmen Balcells se produjo una auténtica revolución. 

            Nació en 1930 en la localidad catalana de Santa Fe. En 1942 se trasladó a estudiar a Barcelona, donde estuvo en un internado dos años. En 1944, toda la familia decidió mudarse a la capital catalana para facilitar el estudio de sus hijos. Pronto comenzó a trabajar de secretaria en una empresa de fabricantes de maquinaria textil, tarea que compaginó a partir de 1956 con la de agente literaria en la agencia ACER, fundada por el escritor rumano Vintila Horia, que vivía exiliado en España. Cuando Horia abandonó España para instalarse en Francia, Balcells decidió montar su propia agencia literaria.

            Pronto empezó a ser conocida en el pujante y cosmopolita ambiente cultural barcelonés. Y empezaron a llegar los clientes, el primero fue Luis Goytisolo, contentos por la manera que tenía la agente de defender los derechos económicos de los escritores. Balcells cogió mucha fama e hizo todo lo posible para ganarse la confianza de algunos autores que en esos años empezaban a despuntar internacionalmente. Tuvo una especial habilidad para atraer a su agencia a varios escritores latinoamericanos que gozaban ya de un gran prestigio, como fueron Gabriel García Márquez (su facturación llegó a representar el 36’2% de la agencia) y Mario Vargas Llosa. Hizo todo lo posible para facilitarles económicamente la vida con el fin de que se dedicaran solamente a escribir. 



            Con estos y otros muchos autores, las tareas de Balcells se extendieron más allá de los límites literarios: les buscaba piso (y se los decoraba), les consiguió becas, organizaba fiestas y viajes y les solucionaba todos los problemas burocráticos, administrativos, domésticos y hasta gastronómicos. En el libro se cuentan muchos de estos detalles personales, que muestran la capacidad que tenía Balcells para ganarse la confianza de muchos escritores. 

            Resulta cuanto menos curiosa la importancia que dio al esoterismo en su vida y en su trabajo en la agencia. Tenía una astróloga de cabecera, la italiana Liza Marpurgo, que estuvo incluso en nómina de la agencia hasta su fallecimiento en 1998, cuando la sustituyó la también italiana Maddalena Magliano. Balcells tuvo simpatía por Fidel Castro, a quien conoció personalmente y representó, y por las guerrillas revolucionarias latinoamericanas, además de sentirse afín políticamente al Partido Socialista catalán. En sus relaciones sociales, como se comenta en este libro, sintió una especial obsesión por los ricos, los famosos y los que ostentaban el poder.

            Los capítulos, en los que habla de la relación con estos autores del boom y el ambiente cultural que se vivió en Barcelona en los años sesenta, setenta y ochenta, son los más interesantes de un libro que describe además la a veces tirante relación de la agente literaria con los editores más destacados en esos años, como fueron Carlos Barral, Jaime Salinas, José Manuel Lara, Esther Tusquets, Beatriz de Moura, Jorge Herralde, Rafael Borrás y, entre otros, Ricardo Rodrigo, con el que comenzó la aventura del grupo RBA. Balcells fue también un modelo para las generaciones siguientes de agentes literarias. Practicó un estilo que se sigue repitiendo.

            Riera describe también el desbordante y difícil carácter de Balcells, una mujer que “necesitaba abarcarlo todo, controlarlo todo y no permitía que se le escapara el más mínimo detalle”. Los testimonios son, en muchos casos, hagiográficos, procedentes casi siempre de la “guardia pretoriana” de la agente, un grupo de escritores que fueron constantemente agasajados por ella, donde a los citados habría que sumar también a Nélida Piñón, Isabel Allende, Álvaro Mutis, Camilo José Cela, etc. En el libro se recogen testimonios no tan complacientes con la manera de trabajar de Balcells, a la que califican de “desabrida” y “despótica”, como es el caso de José Donoso, quien incluso convirtió a la agente en protagonista de una de sus novelas, y de José María Guelbenzu, quien denuncia que a la agente solo le interesaban los asuntos económicos, no los literarios.     

            La labor de Balcells, fallecida en 2015, repercutió en el prestigio intelectual de Barcelona como capital cultural de España y de América Latina. Revolucionó la industria editorial y la relación de las editoriales con los escritores. Atrajo a muchos escritores extranjeros, que prestigiaron la industria editorial española. Fue una agente literaria genial, pero también temible. Consciente de su poder, irónicamente se definía como “agente con licencia para matar”. 


Carmen Balcells, traficante de palabras

Carme Riera

Debate. Barcelona (2022)

510 págs. 

22,90 € (papel) / 10,99 € (digital).

miércoles, 14 de septiembre de 2022

"El gulag chino", de Gulbahar Haitiwaji

 


Aunque existen interesantes reportajes en diferentes medios de comunicación y en Internet sobre la persecución que está padeciendo el pueblo uigur desde hace años, la propaganda china ha conseguido rebajar la presión internacional sobre este conflicto y lo que a todas luces parece ser un programado genocidio, se ha transformado en una iniciativa pedagógica de China para combatir el terrorismo islámico. 

            No es precisamente esto lo que cuenta Gulbahar Haitiwaji en El gulag chino, donde describe su experiencia en los campos de reeducación que se han extendido por toda la provincia de Xinjiang, al noroeste de China, en plena “Ruta de la Seda”. Gulbahar vivía desde 2006 con su marido y sus dos hijas en Francia; un viaje a Xinjiang en 2016 para solucionar un asunto burocrático fue el inicio de su detención y posterior condena a siete años en estos campos de trabajo secretos que se han extendido por esta provincia desde 2017. Varios investigadores han demostrado la existencia en todo Xinjiang de 1.200 “escuelas” (como las denominan las autoridades chinas) por las que ya han pasado más de un millón de uigures y de otras minorías éticas instaladas en esta zona: huis, kirguís, kazajos… 

            Los uigures son un pueblo de raíces túrcicas, con su propia lengua, que practican un islam moderado y que poseen costumbres y estilos de vida diferentes a los de los hanes, la étnica mayoritaria en China. Hay más de once millones de uigures, pero desde 2009, cuando estallaron violentas revueltas por todo el país, muchos han partido al exilio a la vez que en la provincia ha aumentado exponencialmente el número de chinos hanes, que son los que se han hecho con el poder y ocupan los principales puestos en la Administración, el Partido Comunista y en las empresas que explotan el petróleo de esta provincia. A partir de esta fecha, la persecución contra los uigures se ha incrementado a todos los niveles. Los campos de reeducación que se han multiplicado no buscan, como se lee en este libro biográfico escrito con la colaboración de la periodista francesa Rozenn Morgat, “castigar a la minoría extremista uigur, sino impulsar la desaparición de todo el grupo étnico”.

            Gulbahar fue detenida a su llegada a Karamay, una de las ciudades más grandes de Xinjiang. ¿El motivo? La policía china le enseñó una fotografía de una hija suya asistiendo en París a una manifestación en protesta de la represión que está sufriendo el pueblo uigur. Después de la celebración de un juicio farsa, Gulbahar describe lo que vivió en estos centros, dramática experiencia que recuerda a otras muchas que ya han sido contadas por víctimas de la antigua Unión Soviética y de sus países satélites. Y también a las que
aparecen en otros libros de autores chinos que hablan de temas parecidos, como los de Liao Yiwu, autor exiliado que ha publicado, entre otros, Por una canción, tres canciones y Dios es rojo.

            Y es que los campos de trabajo para los uigures no son una novedad en China. Con datos de la Laogai Research Foundation, se calcula que siguen recluidos en estos campos, los laogai, entre 3 y 5 millones de chinos que suelen ser utilizados además como mano de obra para negocios con importantes multinacionales, como denuncia también el libro de Harry Wu, Vientos amargos.

            En las reglas que figuraban en las prisiones donde estuvo detenida Gulbahar se remarcaba explícitamente que estaba terminantemente prohibido rezar y hablar en uigur. En estas “escuelas” aprenden chino y la cultura y costumbres chinas. Tienen once horas de clase. Al comenzar el día, todos los presos recitan una suerte de profesión de fe: “Gracias a nuestro gran país. Gracias a nuestro Partido. Gracias a nuestro presidente Xi Jinping”. Y al acabar el día recitan otros himnos parecidos. Y hay que sumar los cantos patrióticos que deben memorizar, como el que dice: “Sin el Partido Comunista no
existiría una China nueva. / El Partido Comunista trabaja duro por la nación. / El Partido Comunista con todo su corazón salva a China”. Gracias a sus familiares y a la presión internacional, sobre todo francesa, Gulbahar pudo conseguir la libertad y regresar a Francia no sin antes experimentar todas las maquiavélicas estrategias de la policía para conseguir su silencio y que sea considerada por su pueblo como una traidora. 



El gulag chino

Gulbahar Haitiwaji y Rozenn Morgat

Ariel. Barcelona (2022)

224 págs. 17,90 € (papel) / 10,99 € (digital).

T.o.: Rescapée du goulag chinais

Traducción: Julia Azaretto.

martes, 6 de septiembre de 2022

"No sufrirás", de Eduardo Gris

 


Tras una novela policiaca, Amar mal mata; otra juvenil, Los pilares del cielo, y la  publicación de su tesis doctoralLos poemas más antiguos del mundo, Eduardo Gris (Madrid, 1980), doctor en Literatura Comparada, se despacha ahora con un breve y demoledor ensayo dedicado a la cultura contemporánea. El libro se lee de un tirón y su autor entra de lleno en algunas polémicas culturales actuales que parecen intocables. No lo hace con las manos vacías: Eduardo observa el mundo desde su gran pasión por los libros (gran lector), desde su experiencia como investigador y crítico y, especialmente, gracias a su contacto con la realidad a través de sus lecturas, familia, medios de comunicación, numerosos amigos y el mundo de la enseñanza. 

            Como profesor, no es Eduardo un mensajero aséptico. Conoce bien a sus alumnos y sabe bien lo que piensan y cómo, desde diferentes vías, han penetrado en ellos, y en sus conocidos, una serie de mantras políticamente correctos que empapan todos los mensajes y conforman una ideología muy viva y contundente, que parece no admitir disensiones ni cuestionamientos.

            Pero a eso se dedica este ensayo, precisamente. Con buena pluma, con un estilo directo, entrando al trapo, aborda Eduardo Gris asuntos muy actuales que, sin embargo, para él van en contra del propio hombre y de la condición humana, o por lo menos no lo desarrollan convenientemente. En el proceso de creación de un nuevo paradigma ideológico, se arrincona el mensaje cristiano, al que se tergiversa y desconoce, y se ponen de moda soflamas y actitudes que el autor califica de adolescentes por su simplicidad emotiva. 

            Merece la pena leer este ensayo. No es de alguien que esté “enfadado” con el mundo moderno. No. Es el de alguien que, con inteligencia, agudeza y sentido del humor, señala las tonterías de turno, cuestiona idioteces, pone el dedo en la llaga de ideas que se nos han impuesto a través de diferentes canales. Claro y al grano. Con mucho sentido común, reivindica la identidad cristiana como la clave para devolver al hombre y a la mujer lo mejor de sí, y ayuda a los lectores a reflexionar con valentía sobre su propia vida, sus valores y qué peso tienen en su manera de entender el mundo. En este sentido, es uno de esos libroque, sin ser brusco en el estilo, te araña porque busca que pienses más y mejor sobre tu
existencia. 

            Nada complaciente, Eduardo Gris ataca sin piedad algunos de los tópicos que están plenamente instalados en la mente de muchas personas, especialmente de los jóvenes, a los que este ensayo puede ayudar a sembrar inquietudes e inseguridades con el fin de que revisen sus planteamientos, a menudo cómodos, y sus vidas, a menudo insustanciales y construidas en serie. 


No sufrirás

Eduardo Gris

Rialp. Madrid (2022)

94 págs. 12 €.