sábado, 5 de junio de 2021

"Estudio en noviembre", de Tulia Guisado


        Tras
 37’6 (2015) y Caníbal (2017), Estudio sobre noviembre es el tercer libro de Tulia Guisado (Barcelona 1979), poeta que ha obtenido numerosos galardones y que, además, ha participado en diferentes antologías dedicadas a la poesía última española. Esta entrevista puede servir para conocer mucho mejor sus ideas poéticas y sus objetivos estéticos. 

    Estamos ante un libro escrito en prosa poética que incluye también algunos poemas. Está concebido, sin llegar a serlo, como un diario en el que la autora transita por los meses del año. Elige noviembre como el arranque de esta biografía poética: “Noviembre no es un mes (…). Es un estado”. Y sigue en su discurrir a Pessoa, citado en el encabezamiento del libro: “Cada otoño que viene está más cerca del último otoño que tendremos”.

            La autora busca reflejar instantes universales. Lo particular es solo una anécdota con la que quiere subrayar que siempre, en poesía, hay que ir más allá para no quedarse detenidos en una fecha, un espacio, un lugar. Sí, los momentos pueden ser “siempre fugaces”, pero son “siempre ciertos”. 

           Se propone la autora desgranar su mundo interior, que destila en comentarios poéticos con los que bucea en una intimidad a veces dolorida pero siempre segura de sí misma y de sus pretensiones. Acepta las limitaciones, la enfermedad, el dolor y asume también el paso del tiempo y hasta la llegada de la muerte. Pero sabe que como compañera siempre tendrá la ternura y la necesidad de un abrigo sentimental. Hay momentos también para las evocaciones, para los recuerdos, para dejar que fluya la memoria y para manifestar su amor a las personas que tiene cerca y también a los animales, como a sus gatos Bruno y Alicia.

         Su irrefrenable vocación poética lleva a la autora en ver en esta clave todo lo que pasa a su alrededor. “No quiero hablar de poesía. / Solo escribirla. / Y a veces tampoco”. Pero la poesía está en la base todo, pues es la que provoca el estallido real del sentimiento y la luz que ilumina las múltiples escenas cotidianas que aparecen en el libro y que transcurren en el trabajo, los viajes, los sueños y hasta las visitas al hospital. En medio de la rutina, la poesía da un sentido, un significado, un mensaje. De ahí su deseo de no hacer nada: “solo fotografiar el instante y convertirlo en memoria viva”.

            Tulia anhela el silencio, muy presente en todas las páginas de Estudio en noviembre, que es para ella la antesala de una vida bien vivida y del fluir poético: “Mi lugar es el silencio (…). Escribiendo es como hablo más alto. Por eso escribo. No sé si por o para callar”.

            El paso de los meses refuerza su anclaje con la realidad. Llama la atención la naturalidad de su voz, a menudo dolorida y a veces sensible, y el uso de una prosa poética atemporal con la que transcribe lo real de su mundo interior. Y noviembre es para ella un paisaje orgánico emparentado directamente con su estado del alma. 


    Me he leído Estudio sobre noviembre, publicado en 2018, por recomendación de un amigo. No había leído nada hasta ese momento de Tulia Guisado y tengo que reconocer que me ha impresionado su autenticidad, su personalísima voz poética y su clarividencia a la hora de reflejar situaciones interiores de sí misma. 



Estudio sobre noviembre

Tulia Guisado

Huerga & Fierro. Madrid (2018)

278 págs. 15 €.

"Perdón", de Javier Barraca



        Profesor de filosofía, Javier Barraca (Zaragoza, 1964) se ha especializado en analizar las relaciones entre ética y estética, tema que, junto con otras cuestiones filosóficas, ha abordado en numerosas publicaciones. En esta ocasión, estamos ante un libro difícil de encasillar, pues no se trata propiamente de un ensayo filosófico ni tampoco de un ortodoxo libro de memorias. Cuando lo leía, recordaba algunas novelas que escribieron los autores de la Generación del 98, que utilizaron la literatura para plasmar literariamente cuestiones e inquietudes bastante intelectuales. Estamos, pues, ante un libro original, distinto a lo que suele publicarse hoy día, por lo menos en el terreno de la ficción.        

            El argumento es sencillo. El autor recibe una invitación a participar en un “Taller del Perdón”, una experiencia en la que un grupo de personas abordarían de manera colectiva el perdón en la sociedad actual a raíz del ejercicio individual. Sin embargo, en el último momento, inquieto por la dinámica del Taller, en el que habría que exponer públicamente algunas opiniones, decide no asistir y en su lugar dedicaría ese tiempo a escribir sobre el mismo tema con la convicción, como escribe, que escribir es también “una forma de perdón y perdonar”.               

        Inicia entonces el autor una sugestiva reflexión sobre el perdón que, según su opinión, tiene diferentes fases que están muy conectadas con su práctica directa del perdón. Pero no se puede desarrollar ni visualizar el perdón si antes no se ha experimentado la dicha de ser perdonado, es decir, el reconocimiento de instantes positivos en los que uno, de manera muy directa, ha vislumbrado el “íntimo gozo afectivo” que supone ser querido. A partir de ese momento, en un capítulo de acción de gracias, cuenta el autor algunos de estos instantes que han dejado una profunda huella en su corazón.


            A continuación, incluye el autor un conjunto de reflexiones relacionadas directamente con el tema del libro, y donde se aprecia más su íntima relación con la filosofía, aunque no abandona en ningún momento su pretensión de escribir algo subjetivo, personal y literario, por lo que no cae el autor en el discurso meramente teórico. 


            En este proceso, hay experiencias muy fuertes que le asaltan al autor y que demuestran que el tema del perdón no es fácil ni gratuito, pues en ocasiones algunas conductas han provocado viajes abisales, difíciles de asimilar. La antesala del perdón pone al hombre y la mujer delante de la oportunidad de vivir una segunda oportunidad, lo cual también resulta beneficioso para el alma.


            Incluye también el autor algunos pasajes más complicados de entender y asimilar, como el relato de una experiencia onírica que vive durante un trayecto por la M-30 y que quizás no encajan mucho con el resto de lo que el autor, hasta ese momento, ha ido desgranando con un estilo subjetivo y meditativo.


            Y finaliza el autor este recorrido destacando que siempre resulta desconcertante enfrentarse con la memoria, el pasado y con aquellas escenas e instantes donde uno palpa las llagas del alma, todavía sin sanar. Sin embargo, al final de ese proceso, con sus dosis de congoja, viene la tranquilidad y el perdón.


            La portada del libro es un buen resumen de las ideas que el autor desea transmitir. Se reproduce el cuadro ”El regreso del hijo pródigo” que pintó Rembrandt y que se encuentra en el Museo del Hermitage, en San Petersburgo: un excelente símbolo y resumen de la filosofía del autor sobre el perdón. Barraca emplea un estilo sencillo, pausado para incluir comentarios y opiniones que sirvan para profundizar en un tema tan enjundioso, que no quiere abordar dejándose llevar por imágenes tópicas y por unos cuantos estereotipos más propios de los libros de autoayuda. Su reflexión es ponderada, cabal, espiritual. La fórmula narrativa elegida añade cercanía y subjetividad, y sirve también apara penetrar en la intimidad del autor, que utiliza su memoria y sus recuerdos para reflexionar con valentía sobre un sugerente tema. 



Perdón

Javier Barraca

Ideas y Libros Ediciones. Madrid (2021)

180 págs. 9 € (papel) / 3,71 (digital).

"El primero que metió el pie entre vagón y andén", de Ignacio Kowalski



No conozco de nada al autor de este libro. Me lo recomendó un gran amigo del que me fío mucho por sus criterios literarios y por su excelente nivel intelectual, Francisco F. Chana, quien además sale de pasada en este libro de memorias. Y la verdad es que ha acertado de lleno en la recomendación. Suelo comentar que, como lector, estoy un poco saturado de novelas que basan toda su eficacia en la construcción de enrevesados argumentos, muchas veces disparatados e inverosímiles porque sus autores están obsesionados con ser originales, insólitos y distintos. Por eso, últimamente prefiero los libros de diarios, de memorias y los reportajes periodísticos. En todos estos casos, el punto de partida y de llegada es la realidad, en unos casos deteniéndose en lo que sucede en el exterior y en otros tomando como centro de atención el mundo interior de los propios autores, que se convierte en el eje de la narración.

            Kowalski se limita a contar en este libro su vida como si lo estuviese haciendo delante de sus amigos en un café. Estamos ante alguien que tiene el acierto de saber contar las cosas, buscando siempre el lado cordial y divertido de todo. Pero, además, es que a Ignacio Kowalski le pasan muchas cosas. Primero, en Argentina, en su vida familiar y en la relación con sus hermanos, con momentos muy emotivos y humanos, como cuando habla de su padre y sobre todo de su abuela, con la que tuvo una relación muy especial. 

            Luego, cuando decide abandonar Argentina y buscarse la vida en España. En su país ya había hecho sus pinitos artísticos y en Barcelona se lanza a la aventura de hacerse un hueco en el proceloso mundo de la interpretación. Se inicia entonces una sucesión de aventuras, muchas de ellas surrealistas y peregrinas. El autor se mueve en el mundo de los artistas, actores, intérpretes, personajes de la farándula, cómicos para un público infantil, monologuistas… Hace lo que sea con tal de sobrevivir. Los mejores momentos de este intenso libro de memorias se refieren a estas peripecias profesionales, que le llevan de un lugar a otro, donde queda bien claro lo difícil que resulta abrirse camino en un mundo tan caprichoso e inconstante, donde un día pareces una promesa mundial y al día siguiente te pueden echar sin contemplaciones de un rodaje.

            Todo esto lo afronta Kowalski con un sobresaliente espíritu deportivo, que le lleva a tirar siempre hacia delante, sin rendirse. Busca en todo momento el lado bueno de lo que sucede. Y a pesar de que atraviesa muchos momentos duros y complicados, vemos cómo nunca se hunde y siempre tiene recursos personales y profesionales para sobrevivir.

            Al relato de su acelerado, agitado, dinámico, cambiante y multifacético periplo profesional hay que destacar las referencias a su vida personal. Kowalski tiene una increíble facilidad para tener amigos y para caer bien, lo que lo convierte en alguien con el que uno desearía estar. El libro es una sucesión de amistades, muchas de ellas femeninas, con las que vive también numerosas aventuras; algunas, incluso, parecen hasta inventadas. Kowalski no busca hacer daño a nadie y de casi todas las personas con las que se relaciona, cientos, destaca siempre el lado positivo y amable. Esto es un gran valor del libro y sin conocer al autor me parece que es la clave de su personalidad y de su intensa vida social.

            Por último quiero destacar que no basta con tener una vida agitada y rica en aventuras para que un libro sea bueno. Lo importante es saber contar las cosas con naturalidad, sin impostura, sin florituras, con un contundente realismo. Y Kowalski tiene esta habilidad. Por eso, este libro sin pretensiones literarias, ni falta que hace, se convierte por su sinceridad y claridad es un excelente ejemplo de buen libro de memorias, plenamente auténtico. Felicito al autor por la sencillez y espontaneidad de su estilo y su capacidad para llegar a los lectores mostrando una vida transparente en la que es muy evidente que estamos ante una persona atrayente, que merece la pena conocer y que, además, tiene un increíble sentido del humor. Y vuelvo a dar las gracias a mi amigo Chana por haberme hablado de este libro.



El primero que metió el pie entre vagón y andén

Ignacio Kowalski

Amazon. 350 págs. 15,60 €.

lunes, 29 de marzo de 2021

"Enredado en azul", de Guadalupe Arbona


En 2017, Guadalupe Arbona (Madrid, 1965) publicó Puerta principal, primera entrega de sus diarios que ahora continúa en este volumen que abarca los años 2017 y 2018. Arbona es profesora de Literatura y Escritura Creativa en la Universidad Complutense de Madrid y directora de la colección de Literatura de Ediciones Encuentro. También es autora de ediciones y libros sobre Flannery O’Connor y José Jiménez Lozano, entre otros autores.

            Su anterior diario, Puerta principal, tenía como hilo conductor el proceso de enfermedad de la autora, que determinó sus pensamientos y su actitud ante la vida, que quedó plasmada en unas entradas donde la autora mostró de manera sencilla y profunda su intimidad. En Enredado en azul se amplía el contenido de las entradas, que ahora están más ceñidas a su intensa vida humana, familiar y profesional.

            Por las entradas de sus diarios aparecen algunas anécdotas relacionadas con las clases que imparte y la relación con sus alumnos, con sugerencias e ideas que contribuyen a estar constantemente replanteándose su papel como profesora. Algunas entradas las transforma incluso en relatos y poesías. También sale a relucir su vida familiar, la relación con su marido y sus hijos, todo contado de manera normal. Y algunas secuelas de su enfermedad.

            Un grupo de entradas están dedicadas a sus estancias en diferentes universidades internacionales y a sus viajes profesionales, siempre una oportunidad para conocer a personas con las que compartir el entusiasmo por la literatura y por la vida. Son frecuentes los trayectos  que realiza a Valladolid para visitar a José Jiménez Lozano, escritor al que ha dedicado muchos trabajos de investigación y con quien comparte una entrañable amistad.

            Y por estas páginas desfila la vida misma: un suceso cotidiano, un paseo con sus hijos, un encuentro con un amigo, una reflexión cultural a propósito de un artículo o un libro leído (como le sucede con lis libros de José Mateos y los diarios de Andrés Trapiello), la contemplación de la naturaleza, una visita al hospital, sus amigos, la preparación de unas conferencias... Y menciona su personal relación con Dios a raíz de una noticia, un suceso o una reflexión de carácter más existencialista.

Para la autora, los diarios dan la oportunidad de revivir con más intensidad lo acontecido: “Lo que escribo aquí es una segunda lectura de lo que veo, me impresiona o destaco de entre tantas cosas del vivir. Hay una primera lectura mientras se está viviendo y escuchando. (…) Al rato, cuando cojo el ordenador y escribo sobre ello, revivo y releo y me doy cuenta más de lo que ha pasado por delante de mí o en mí, o las dos cosas a la vez”. 


Enredado en azul

Guadalupe Arbona

Encuentro. Madrid (2020)

292 págs. 21 €.

martes, 23 de marzo de 2021

"Miscelánea portuguesa", de Ángel García Prieto

        


          Fiel a su cita anual, vuelve Ángel García Prieto a publicar un nuevo libro dedicado al país luso, del que es todo un experto. García Prieto ha escrito sobre ciudades emblemáticas, rincones insólitos, monumentos, rincones, ríos, costumbres y aficiones gastronómicas y musicales.      

          Su nuevo volumen reúne textos de diferente factura, de ahí el título. Comienza con varios reportajes periodísticos en los que, basados en su experiencia personal, cuenta cómo son las corridas de toros en Portugal, significativamente distintas a las españolas; también, un viaje que realizó con la Asociación de Amigos del Fado de Asturias para escuchar fados en Coimbra, una modalidad bien distinta a los fados lisboetas. 


           En otro artículo dedicado al libro Cartas de amor de la monja portuguesa, atribuido a Mariana Alconforado, que fue muy famoso en los siglos XVIII y XIX, desmiente la autoría del texto, que fue asignado a una monja del Alentejo y que ya ha quedado demostrado que fue un juego literario por parte de unos intelectuales franceses. Incluye en este apartado un curioso relato de ficción que le sirve al autor para comentar uno de los aspectos que más definen el alma portuguesa: el “sebastianismo”. Y varias reseñas de libros sobre Portugal. 

           La segunda parte del libro está compuesta de veintisiete textos breves que ponen la lupa en lugares pequeños, concretos, insólitos de Portugal. Como escribe el autor, “bien sea por la belleza, el pintoresquismo, la elegancia o la singularidad, Portugal es pródigo en rincones llamativos para el viajero que recorre sus tierras con afán de novedad”. 


            Merece la pena leer estos textos, sintéticos y directos, donde el autor ofrece un rico y sorprendente muestrario de lugares especiales y muy llamativos, como el Palacio de Brejoeira, el Santuario de Nossa Senhora da Peneda, la villa fortificada de Almeida, la Igreja de Santa María de Válega (una maravilla), la Quinta de Bacalhôa, el Mosteiro de Flor da Rosa y, entre otros muchos, la Igreja de Sâo Lourenço de Almanal.



            Este nuevo libro vuelve a demostrar el amor que siente el autor por las tierras portuguesas y su deseo de dar a conocer a los lectores españoles la riqueza y variedad de lugares que merece la pena conocer y visitar.


            Es cierto que ahora el turismo está completamente parado. Pero cuando vuelva a recuperarse la normalidad, como expone el autor en sus numerosos libros, merece más la pena adentrarse en el país vecino –su cultura, sus paisajes, su gastronomía-, mucho antes que lanzarse a conocer, por ejemplo, el exotismo de los bosques de Vietnam. Los libros de García Prieto pueden servir de excelente guía para adentrarse en un país con el que tenemos tantas cosas en común y, a la vez, menos mal, tantas diferencias, todas ellas muy atrayentes y que ensanchan el espíritu.



Miscelánea portuguesa

Ángel García Prieto

DG Ediçoes. Linda –a-Velha. (2021)

130 págs. 16 €

martes, 9 de marzo de 2021

"Verdes hojas ovaladas", de Alberto de Frutos Dávalos



    Nuevo libro de relatos del escritor y periodista Alberto de Frutos (Madrid, 1979), el quinto, en el que vuelve a demostrar su maestría a la hora de dominar un género sinuoso, multiforme, especial. Al igual que los relatos agrupados en los volúmenes anteriores (UtopíasLa soledad dejó de ser perfectaFamilias estructuradasTiempo y costumbres), muchos de los cuentos de este volumen han conseguido destacados premios literarios, lo que demuestra a las claras que Alberto de Frutos es una de las voces contemporáneas más sólidas de un género que, por desgracia, en muchos frentes (sobre todo en el comercial, pero también en el académico y en la crítica literaria) se sigue tratando como de segunda división. Solo los autores de novelas de renombre adquieren cierta notoriedad cuando publican un libro de relatos, aunque estos, como suele ser habitual, no estén a la altura. Desde aquí, reivindico la actualidad del cuento literario: gracias a su brevedad y variedad permite conocer aspectos inéditos de una realidad instantánea, parcial, subjetiva y fragmentada que resulta imposible de abarcar.

        En su nuevo libro, Verdes hojas ovaladas, el autor muestra su soltura en el género. Todos transcurren con naturalidad y desde las primeras líneas desarrollan ideas interesantes y situaciones cotidianas. No hay, en su caso, ningún interés vanguardista en los planteamientos ni en los personajes y deja para otros el estruendo de los fuegos artificiales estilísticos. Sus relatos se asientan en un realismo convincente, nada sofisticado, real, no impostado. Lo mismo sucede con los personajes, tomados de la compleja y fluctuante vida misma.

        En este volumen, abundan los cuentos basados en las relaciones familiares. Parejas que no encuentran su sitio, padres e hijos que no se entienden, desenlaces insólitos de conflictos íntimos, las grietas y fracturas del paso del tiempo… Y amores fracasados, como el primero de los relatos, “MacGyver”, en el que el autor ha acertado a condensar los primeros y hasta ridículos amores juveniles. Hay también lugar para la amena sátira, como “El verdugo de escritores”; para el costumbrismo emotivo, como el relato que disecciona la relación de su padre con el coche de toda la vida, “Semáforos rojos”; y relatos muy intimistas y poéticos, como “Repoblación”, en el que el narrador visita el pueblo de su padre: “¿Qué hará el pueblo de mi padre para sobrevivirse ahora que él ha muerto?”. El volumen contiene dieciséis relatos. 

    De este libro destacaría la atrayente, compasiva y lúcida mirada del autor sobre los personajes y la presencia de una realidad nada prepotente ni vanidosa sino sencilla y a la altura de sus protagonistas; y el estilo, siempre manso, transparente y esencial.   



Verdes hojas ovaladas
Alberto de Frutos Dávalos 

Franz Miniediciones. Madrid (2021)

190 págs. 12 €.


Ver libro en Franz Miniediciones.



lunes, 1 de marzo de 2021

"La suerte de conocerte"

 



La entrada de hoy en mi blog está relacionada con la publicación de mi libro La suerte de conocerte, un diario de los años 2018 a 2020 en los que he reunido reflexiones y observaciones sobre la vida, la relación con mis amigos y mi familia, mi afición a los libros, cuestiones laborales, anécdotas y recuerdos que hablan de mi vida cotidiana en el madrileño barrio de Vallecas.

Aunque son muchos los temas que aparecen, como suele ser habitual en los diarios, yo destacaría que escribo especialmente sobre la suerte que tengo de conocer a tanta gente buena, divertida e interesante con cuyo trato se hace uno mejor. Esto lo quiero destacar.

Por eso, son unos diarios volcados sobre todo al exterior, abiertos a los demás, donde tienen mucha importancia los recuerdos familiares y mi vida como crítico literario, profesor y sindicalista.

Ya se sabe que los diarios son, en la actualidad, el género de la modernidad y que se adaptan como un guante a la piel de cada autor. Así, los hay intimistas, eruditos, filosóficos, quisquillosos, sociales, contemplativos, memorialísticos, líricos, mordaces, literarios… Aunque hablo mucho de mí mismo, como es lógico, y de mis lecturas, vicisitudes, y encuentros, lo más notable es la cantidad de personas que circulan por ellos. Gracias al trato con estas personas, he descubierto aspectos inéditos de los demás y también de sí mismo. 



Ficha del libro.