sábado, 7 de julio de 2018

"Carreteras azules. Un viaje por Estados Unidos", de William Least Heat-Moon


            En 1982, para superar una crisis personal y profesional, el autor se embarcó en un viaje en una furgoneta por Estados Unidos. Recorrió 13.000 millas por las carreteras secundarias, pintadas de azul en los mapas de carreteras, de ahí el título del libro. El autor recorre la otra cara de Estados Unidos, los lugares apartados que apenas salen en los libros ni en los mapas, sin atracciones turísticas y lugares de interés salvo para los que viven en estos pueblos y pequeñas ciudades donde uno se puede encontrar con todos los tópicos de la América profunda.


            No estamos ante una guía de viajes, que se centre de manera prioritaria en los lugares que visita el narrador. El interés reside en las entrevistas que tiene el autor con lugareños, a los que se encuentra por casualidad en una gasolinera, en un restaurante, en la calle, en una tienda… Con ellos mantiene breve conversaciones, naturales, espontáneas, en las que se habla del tiempo, de cómo se vive allí, de política, de conflictos sociales y a veces de cuestiones mucho más serias, como el sentido de la vida… Sorprende la naturalidad con la que el autor engarza este tipo de encuentros, que hacen muy amena la lectura de este libro que recorre lugares insospechados y muy poco conocidos. Esta perspectiva puede echar para atrás también a muchos lectores, pues vendría bien conocer algo más la realidad norteamericana para diferenciar el carácter de los habitantes de los diferentes estados y algunas cuestiones culturales e históricas que se dan por conocidas; si no, el libro puede tener un un carácter repetitivo al sucederse encuentros similares y entrevistas a las que puede faltar una dosis de localización.
            El autor se pone a la altura de las personas que se encuentra; no hay en ningún momento ni afán de notoriedad ni de mirar por encima a nadie. Tampoco abruma el autor con lecciones de historia –que las hay- ni detalles costumbristas –que abundan en el libro-. Insistimos en que el componente humano se lleva la palma de la mano, también en lo que se refiere a la propia vida del autor. Aparecen una gran variedad de personas y de situaciones, que ayudan a conocer de otro modo, quizás mucho más auténtico y pegado a la realidad, la vida en Estados Unidos, con sus paisajes distintos y las lógicas diferencias de los habitantes de tantas ciudades y estados. A su manera, una excelente radiografía del país.
            El viaje lo realizó en 1982 y el libro que publicó con su experiencia se convirtió en un exitoso manual de referencia. Sirve también para comprobar los cambios que se han dado en muchos estados en las últimas décadas.




Carreteras azules. Un viaje por Estados Unidos
William Least Heat-Moon
Capitán Swing. Madrid (2018)
615 págs. 27 €.

sábado, 30 de junio de 2018

Sugerencias Novelas Verano 2018


Las ocho montañas
Paolo Cognetti
Literatura Random House. 224 págs.  17,90 €.

Primera novela del autor (Milán, 1978), con la que ha obtenido el Premio Strega 2017. En ella se narra la afición del narrador a las excursiones a la montaña, heredada de su padre, que desde pequeño le hizo recorrer senderos y laderas de los Dolomitas cuando su familia vivía en Milán. Ya adulto, describe sus frecuentes recorridos por un lugar montañoso del Valle de Aosta, donde acostumbra a pasar varios meses en casi completa soledad. La obra refleja el profundo sentimiento de pertenencia a los montes que experimenta el narrador y protagonista después de vivir en el entorno urbano de Turín. El regreso a la naturaleza en estado puro, tanto en los Alpes como en sus viajes al Nepal, significa para el narrador mucho más que el disfrute de un merecido descanso y de la paz que proporciona el aislamiento. En ese ambiente se reencuentra con Bruno, amigo de la infancia, que tuvo con su padre también una relación muy especial. Por encima de todo, busca en la naturaleza la reconciliación con el recuerdo de su difunto padre, de quien se mantuvo alejado en sus años juveniles. 


Entre ellos
Richard Ford
Anagrama. 168 págs. 16,90 €.

Escritos con más de treinta años de diferencia, Richard Ford ha reunido en este volumen dos textos autobiográficos en los que realiza un homenaje a sus padres. “He intentado, en la medida de lo posible –escribe Ford-, escribir solo aquello que sabía y no sabía de un modo objetivo”. Este estilo es muy similar al de sus novelas más famosas, aunque lógicamente haya una implicación más personal y subjetiva de lo normal en estas narraciones. No busca Ford idealizar ni la vida de sus padres ni la relación que tuvo en ellos. En todo momento, busca atenerse a la realidad de lo conocido. Aunque hay referencias a sus sentimientos, estos están siempre en un segundo plano y como sucede también en sus novelas, las vidas de sus padres adquieren un gran protagonismo sociológico, como si fueran dos personajes más de sus novelas más celebradas. Los dos son representantes de esa América de carne y hueso, real, tan habituales en sus novelas.



La novena hora
Alice McDermott
Libros del Asteroide. 296 págs. 19,95 €.

            Esta novela tiene un comienzo duro, con el suicidio de Jim, el marido de Annie, que está embarazada. Annie debe tirar adelante y lo hace gracias a la ayuda de unas monjas que cuidan enfermos y atienden a personas mayores. Sally, la niña, crece en este clima de religiosidad y de entrega a los demás. Cuando llega la adolescencia, Sally tiene que plantearse su futuro. McDermott (Nueva York, 1953) ambienta sus novelas en Brooklyn, fijando su atención en las familias irlandesas que se instalaron en este barrio. La actividad de las monjas sirve para describir la vida de familias desarraigadas, donde nada es fácil, tampoco en el terreno moral. A pesar de todo, aportan humanidad y esperanza a situaciones tristes y complicadas. 


Filek
Ignacio Martínez de Pisón
Seix Barral

            Repite Martínez de Pisón la misma fórmula narrativa que empleó en Enterrar a los muertos. Estamos ante un libro de investigación que es a la vez novela, reportaje periodístico y estudio histórico y que utiliza los recursos propios de la ficción. Y tiene como protagonista a Albert von Filek Wittinghausen, un pícaro, estafador y falsificador austriaco que al acabar la Guerra Civil española convenció a las autoridades del régimen de poseer la fórmula para elaborar un combustible superior a la gasolina. El libro investiga sobre la identidad de este oscuro personaje, a la vez que describe el ambiente en el que tienen lugar sus fechorías.


Sucederá la flor
Jesús Montiel
Pre-Textos. 64 págs. 10 €.

            El libro, muy breve, aborda una historia impactante (la grave enfermedad de uno de sus hijos). El autor esquiva los tonos melodramáticos y desesperados y recurre a un estilo lírico, intimista y sugerente, con imágenes vivas y sorprendentes, que es lo más destacado del libro junto con las agudas observaciones sobre la enfermedad, la vida, el paso del tiempo. Poeta con importantes galardones en su haber, Montiel ha sido el traductor del libro Resucitar, del francés Christian Bobin, con el que Sucederá la flor tiene muchas similitudes en su poesía y profundidad.



El último caso de Philip Trent
E. C. Bentley
Siruela. 226 págs. 17,95 €.

Un hombre de negocios aparece muerto en su casa. Tanto su viuda como el personal de su casa dan explicaciones convincentes de que no tuvieron nada que ver con su muerte. Sin embargo, el detective Philip Trent reconstruye lo sucedido minuciosamente y lo deja por escrito a la viuda para que use sus revelaciones como le parezca. A continuación, se marcha del país y prefiere no averiguar más. Pero, pasados unos meses, le llegan noticias que le chocan mucho y decide volver. Resulta atractivo su protagonista, Philip Trent, un aristócrata y periodista que domina las técnicas policiales del momento, aparte de tener un conocimiento exhaustivo de toda clase de zapatos. 


Vestidas para un baile en la nieve
Monika Zgustova
Galaxia Gutenberg. 272 págs. 20,50 €.

Zgustova retrata en este libro a nueve mujeres que sobrevivieron a la experiencia del Gulag. Aunque todas las historias se parecen, cada una de ellas aporta una nota distintiva. Por ejemplo, Zayara fue detenida por la KGB en una fiesta familiar: “Me fui de casa vestida como para un baile. Llevaba una falda estrecha negra hasta las rodillas, una elegante blusa roja con muchos botoncitos y zapatos de tacón”. Otra fue condenada a 25 años por participar en una organización clandestina de estudiantes. Historias dramáticas que también sirvieron a las protagonistas para valorar los valores de la vida y la amistad. 


El río
Rumer Godden
Acantilado. 144 págs. 14 €.

Nueva edición de esta novela que recrea la vida de una familia inglesa en la India, en Bengala. Con mucha autenticidad, sorteando los sentimentalismos, la autora recrea su infancia sabiendo que el paso del tiempo es irremisible y todo tiene un fin, también sus recuerdos y su pasado. Todo está lleno de exotismos que la mirada ingenua de la narradora sabe recrear con un costumbrismo sencillo y poético, de rebosante calidad literaria. El peso de la narración lo lleva el relato de unas vivencias cotidianas, descritas con mucho colorido y vida.


Mundo es
Andrés Trapiello
Pre-Textos. 448 págs. 29 €.

            Fiel a su cita anual, vuelve Andrés Trapiello a publicar un nuevo volumen de sus diarios, el número veintiuno, a los que ha dado el título genérico de Salón de pasos perdidos. Los lectores habituales de estos diarios vuelven a encontrarse con las ya previsibles vicisitudes de su personaje protagonista: episodios domésticos y familiares, visitas al Rastro, conferencias y presentaciones de libros, lecturas y artículos, las periódicas estancias en Las Viñas, ataques de hipocondría, la relación con sus hijos, encuentros inesperados, sus amigos…
            “Escribir como se vive”, dice Trapiello casi al final de estos diarios. Y puede ser un buen resumen de su ya monumental empresa literaria: atrapar la vida “sin destruir las sombras” ni destruir “la luz”. De todo un poco o todo a la vez. Esto lo hace en cada una de estas páginas -y es lo que me parece que más hay que destacar- con una polivalente calidad literaria: en los diarios –unidos por el carácter de su protagonista- aparecen todos los registros literarios posibles: momentos líricos, prosa cotidiana, descripciones prolijas, reflexiones íntimas, aforismos, crítica literaria, observaciones agudas e ingeniosas, comentarios mordaces, mucho sentido del humor… Todo ello contado con gran naturalidad, sin imposturas, con un estilo sólido.


El dolor de los demás
Miguel Ángel Hernández
Anagrama. 312 págs. 18,90 €.

         La fórmula narrativa elegida por el autor (Murcia, 1977) recuerda a otros experimentos relacionados con el género de la autoficción, con mucha presencia de lo biográfico. El detonante es un suceso que vivió el autor hace veinte años: “una Nochebuena, mi mejor amigo mató a su hermana y se tiró por un barranco”. Este caso se vivió de manera muy intensa en el pequeño caserío de la huerta de Murcia en el que vivía el autor. El libro revive aquel hecho y busca una explicación. A la vez, desmenuza detalladamente los pasos que está dando para escribir este libro y lo que en principio buscaba con su escritura. Sin embargo, poco a poco empieza a vislumbrar que el contacto con la realidad le provoca un serio conflicto con la literatura. ¿Qué es lo que quiere, en definitiva?, ¿encontrarse con su pasado o transformar en literatura ese pasado? 

domingo, 24 de junio de 2018

"El canto y la ceniza. Antología poética", de Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva



Magnífica edición a cargo de Olvido García Valdés y Monika Zgustova, autoras de las traducciones y de los prólogos y epílogos, de una selección poética de dos de las mejores poetas de la literatura rusa del siglo XX. Las dos vivieron marcadas por el devenir de la Revolución rusa y las dos superaron las duras circunstancias personales que tuvieron que padecer para escribir una poesía auténtica, personal, individual que dio forma a sus sentimientos y, también, a la situación de tantos miles de personas en la URSS en momentos de dura represión. De las dos hablo extensamente en mi libro Cien años de literatura a la sombra del Gulag.
            De Anna Ajmátova (1889-1966) se reproducen sus dos poemas más famosos, RéquiemPoema sin héroe, largos y muy ambiciosos. El primero, Réquiem, comenzó a escribirlo en 1935 y pretende dar voz a las mujeres que soportan de manera estoica la separación de sus seres más queridos, condenados a la cárcel, el destierro y los campos de trabajo en Siberia sin que ellas tengan ninguna noticia de su paradero. Un hijo de Ajmátova fue detenido y arrestado, y estos poemas describen tanto su desesperada situación como la de cientos de mujeres con las que compartió este clima de desasosiego y martirio. Este poema no se pudo publicar en la URSS hasta 1989. Poema sin héroe es bastante más complejo y trabajó en él a lo largo de más de veinte años, siendo una especie de autobiografía poética dedicada a su tiempo, a su memoria, a sus amigos, a aquellos hechos que más marcaron su espíritu. También se reproducen otras poesías de sus ciclos poéticos más famosos.
            Marina Tsvetáieva (1892-1941) comenzó muy joven a publicar poesía. Sus primeros libros de poemas deslumbraron a la intelectualidad rusa. Sin embargo, la Revolución truncó su trayectoria. En 1922, abandonó la URSS para vivir en Praga, a la vez que su marido ejercía de espía ruso en París. En 1925 se traslado a París. Compartió amistad con grandes poetas y artistas de su tiempo, rusos y extranjeros (como Pasternak y Rilke). En 1938 decidió regresar a la URSS, un año después de que lo hicieran una de sus hijas y su marido. En 1939, detuvieron a su marido y lo ejecutaron. Su hija fue enviada a un campo de trabajo en Siberia. A ella se le prohibió publicar, fue desterrada a un pueblo tártaro y en 1941 se suicidó.
            Las dos autoras solo se vieron una vez en 1940. Pero las dos conocían su poesía. Estamos, pues, antes dos testimonios poéticos de primera magnitud. Cada una, desde su perspectiva singular, reflejaron los tormentosos momentos que tuvieron que vivir, siempre desde su reconocible e intenso mundo íntimo. 


El canto y la ceniza. Antología poética
Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva
Galaxia Gutenberg. Barcelona (2018)
300 págs. 16,90 €.

domingo, 10 de junio de 2018

"Un vocal español en la Komintern", de Óscar Pérez Solís


Nuevo testimonio de un español que viajó a Rusia en la década de los veinte. Son muchos los que se están rescatando en los últimos años y que muestran las fascinación y el peso político que la Revolución rusa tuvo en toda Europa, especialmente entre los militantes de partidos políticos de izquierdas.
            Antes de su viaje, Óscar Pérez Solís (1882-1951) había sido teniente en el Ejército, que abandonó cuando entró en contacto primero con las ideas anarquistas, luego con las socialistas y después, en 1920, con las comunistas. Desempeñó importantes puestos en el socialismo vallisoletano y llegó a dirigir incluso en Bilbao, reclamado por Indalecio Prieto, el diario “La Lucha de Clases”. En Bilbao se radicalizó y fue uno de los fundadores en 1921 del Partido Comunista Obrero Español (PCOE), que poco después se integraría en el recién fundado Partido Comunista Español (PCE), del que llegó a ser Secretario en 1924-25 y luego, tras una estancia en la cárcel de Montjuich, director de “La Antorcha”, órgano de difusión del PCE.
            Durante estos años tuvo una fuerte amistad con el dominico Padre Gafo. En 1927, se convirtió al catolicismo y abandonó su militancia de izquierda. Trabajó en la empresa CAMPSA y fue también director del “Diario regional” de Valladolid. A medida que se encrespó el clima político con la llegada de la Segunda República, Pérez Solís se acercó a partidos políticos de derecha y llegó a militar antes de la Guerra Civil en la Falange. Tras la Guerra, se dedicó a escribir ensayos y artículos. Fue un hombre de una gran preparación intelectual, excelente orador y articulista. Publicó muchos artículos en la prensa, varios ensayos y una biografía novelada, Memorias de mi amigo Óscar Perea. Falleció en 1951.  
            Este volumen reúne los artículos que publicó en 1942 en el diario “El Español” en los que revivió el viaje que realizó en 1924 para participar en el V Congreso de la Internacional Comunista en Moscú y, como delegado, asistir a la Internacional Comunista. Estuvo un mes. Visitó Moscú y Leningrado. Conoció los lugares más emblemáticos y también fábricas y otras dependencias. Asistió a desfiles militares y conferencias. Y se entrevistó con los principales líderes comunistas: Stalin, Trotski, Bujarin, Zinoviev. En estas entrevistas, ejerció de intérprete Andreu Nin, más tarde líder del POUM y asesinado durante la Guerra Civil. 


            Cuando escribe estos artículos, Pérez Solís ya había renegado del comunismo. Pero estos artículos tienen un destacado valor testimonial, pues ofrece impresiones, comentarios, descripciones y retratos de primera calidad. Sus valoraciones de los líderes comunistas son agudas, profundas, eficaces. Pérez Solís demuestra que es un magnífico articulista, pues con mucha calidad literaria presenta unas narraciones vivas. Las publicó en un año en el que la División Azul estaba combatiendo en la URSS y estaba en juego el devenir de la guerra. Este contexto histórico influye en los artículos.
            Steven Forti (Trieste, 1981), profesor asociado de la Universidad Autónoma de Barcelona, es el encargado de esta edición, que contiene una excelente introducción a la vida, la trayectoria política y las obras de Pérez Solís. Además de los once artículos que publicó a partir de noviembre de 1942, el plato fuerte del libro, esta edición contiene un interesante Apéndiceformado por los artículos que publicó en “La Antorcha”, el órgano comunista, tras regresar de su viaje a la URSS, opuestos a los que escribió en 1924 y donde demostró gran entusiasmo por los ideales revolucionarios; también figuran varios ensayos que escribió con sus impresiones de la URSS y el capítulo de sus memorias noveladas donde revive su viaje a la URSS.
            Interesante y cuidada edición que aumenta los testimonios de escritores y políticos españoles y europeos que viajaron a la URSS, la mayoría entusiasmados con lo que se estaba viviendo tras la revolución comunista, aunque algunos mostraron muchas dudas sobre la viabilidad del comunismo totalitario tras comprobar en directo lo que estaba pasando en realidad. A estos testimonios dedico un capítulo y varios comentarios en mi libro Cien años de literatura a la sombra del Gulag. También hay varios estudios interesantes que recogen muchos de estos testimonios: el publicado por Andreu Navarra, El espejo blanco. Viajeros españoles en la URSS (Fórcola) y Miguel Ángel Arrese, Peregrinos de la revolución (Nausicaa).


Un vocal español en la Komintern
Óscar Pérez Solís
Renacimiento. Sevilla (2018)
226 págs. 17,90 €.

sábado, 2 de junio de 2018

"Lejos del corazón", de Lorenzo Silva


Lejos del corazón es la undécima novela de la serie protagonizada por los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, que aparecieron por vez primera en la novela El lejano país de los estanques, precisamente hace ahora veinte años, efeméride que aprovecha la editorial para reeditar en bolsillo esta novela con un prólogo del historiador Paul Preston, lector empedernido de esta serie.
            La novela comienza con la jura de bandera del hijo del subteniente Vila, en Baeza. Al concluir la ceremonia, que vive emocionado, recibe una llamada de la sargento Chamorro, la otra protagonista de la serie, avisándole de una misión que tienen que cumplir. Deben trasladarse de manera urgente al Campo de Gibraltar para investigar sobre el secuestro de un joven informático. La familia ha pagado el rescate que les han pedido, pero sin embargo el informático no ha aparecido.
            También se trasladan hasta Algeciras el resto de los componentes del equipo que dirige Vila, un conjunto de personajes que ya han aparecido en otras novelas de la serie. En el cuartel de la guardia civil se reencuentra con un antiguo compañero con el que había coincidido en el País Vasco durante los peores años de ETA. Las investigaciones que comienzan a realizar son muy complicadas, pues pronto comprueban que no están ante un secuestro relacionado con los habituales delitos de esta zona sino que descubren que detrás de todo puede haber un caso de ingeniería financiera, con mucho dinero en juego. Estando en Algeciras, desaparece una segunda persona, también vinculada al secuestro del joven informático.
            Gracias a la profesionalidad de todo su equipo y la colaboración de los guardias civiles de aquella zona, empiezan a avanzar en una investigación que los lleva directamente a las puertas del cibercrimen.
            Al igual que en el resto de las novelas de esta exitosa serie, hay que destacar el realismo y la verosimilitud que desprenden sus personajes y tramas. Todo está perfectamente ambientado: en este caso, desde el mundo propio de los guardias civiles (sin lugar a dudas, una de las señas de identidad más notables de esta serie) hasta lo relacionado con las empresas que se dedican a la ingeniería financiera y los empleados que contratan, además de describir de manera muy fiel la conflictiva realidad que se vive en el Campo de Gibraltar. 
Sociológicamente está bien retratada una zona donde el contrabando de tabaco y drogas convive con los delitos relacionados con el tráfico de empresas y el lavado de dinero. Silva incorpora también asuntos muy actuales, como los peligros de la moneda virtual, el bitcoin, que en la novela facilita la circulación de dinero negro y el blanqueo de capitales. Y todo ello contado con un buen ritmo narrativo, ágil, con mucho diálogo y con mucha acción. Vila sigue siendo un personaje con aplomo, cada vez más cínico, desorientado en su vida amorosa y personal, de vuelta de muchas cosas, que sigue sin encontrarse cómodo con los valores epidérmicos de una sociedad que vuelca sus intereses en en el egoísmo y en el omnímodo poder del dinero. 


Lejos del corazón
Lorenzo Silva
Destino. Barcelona (2018)
350 págs. 19 €.

sábado, 26 de mayo de 2018

"Insumisa", de Yevguenia Yarovslávskaia-Markón


Sugestivo testimonio, otro más, de la represión soviética y de la vida en Rusia después de la revolución. No estamos ante un texto literario convencional sino ante el descubrimiento de una declaración que la autora realizó a los servicios secretos soviéticos poco antes de que fuese fusilada en 1931 en las islas Solovkí, lugar en el que también transcurre la última novela del francés Olivier Rolin, El meteorólogo(Libros del Asteroide), autor del prólogo de esta edición. 
            Este testimonio fue descubierto en 1996 en los archivos del Servicio Federal de Seguridad de la región de Arjánguelsk por Irina Fliege, directora de la Asociación memorial de San Petersburgo. Fliege es la responsable del epílogo, donde explica con todo lujo de detalles dónde apareció este escrito y las circunstancias de la vida de la autora. 
            Yevguenia nació en 1902 en Moscú en el seno de una familia de la burguesía intelectual judía. Estudió filosofía y periodismo y se sumó de manera entusiasta a los ideales de la revolución, con la que colaboró en movimientos políticos y artísticos. Sin embargo, pronto se decepcionó con el rumbo del país. Ella hubiese preferido un régimen radicalmente anarquista, por el que sentía muchas más simpatías. 
            En 1922 conoció a Aleksandr Yaroslavski, poeta que militó en los círculos futuristas: el futurismo, como cuento en mi libro Cien años de literatura a la sombra del Gulag, estuvo muy ligado a la Revolución, de manera muy especial con el poeta Vladímir Maiakovski. Yaroslavski fundó con otros poetas el grupo de “los biocosmistas inmortales”, reunidos en torno a la revista “Besmartie”. Se casaron en 1923, año también en el que la autora sufrió un grave accidente ferroviario. Después, junto con su marido, recorrieron la URSS impartiendo conferencias y charlas sobre temas literarios y, sobre todo, antirreligiosos.
            En 1926 consiguieron viajar a Berlín, también para impartir conferencias, en las que en ocasiones criticaron la política oficial. En 1927, pasaron una temporada en París. Decidieron regresar a la URSS en 1928. Ese mismo año detuvieron al poeta, acusado de “desacreditar a la Unión Soviética en el extranjero mediante la calumnia en la prensa extranjera y blanca”. Detenido en Leningrado, lo llevaron prisionero a Moscú, a la cárcel de la Lubianka, la sede de los servicios secretos soviéticos. 
            Cuando detienen a su marido, se da una radical transformación en la vida de la autora. Es cuando decide cambiar radicalmente de vida y convivir de manera continua con los delincuentes y ladrones, a los que considera la vanguardia de la auténtica y verdadera revolución. En su escrito, muestra un radical y romántico entusiasmo por la vida de los vagabundos y los llamados “urkas”, prisioneros de los gulag que proceden del mundo de la delincuencia. Curiosamente, no tiene nada que ver esta imagen, poética e idealista, con la que otro eminente preso del gulag, el escritor Varlam Sahalámov, ha mostrado en el último de los volúmenes, el sexto, de su monumental obra “Relatos de Kolymá”, titulado Ensayos sobre el mundo del hampa, el único en el que abandona el tono literario para escribir una reflexión realista y ensayística  sobre su experiencia en los campos de trabajo en contacto con unos presos que consideraba peligrosos y lo peor de lo peor. Para Shalámov, “el subterráneo reino del hampa es un mundo cuyo objetivo es la ávida satisfacción de las pasiones más bajas”.
            Primero llevó una vida vagabunda y después se dedicó a la delincuencia. Comenzó con robos sin importancia, pero cada vez más necesitaba recurrir al robo para sobrevivir. Como escribe Fliege, “de la simpatía teórica por el mundo del hampa, predicada por muchos anarquistas, pasó a practicar el robo por razones ideológicas”. En 1929 fue detenida por primera vez, la primera de sucesivas detenciones que la llevaron al destierro a la ciudad de Ustivzhna, donde sobrevivió dedicándose a echar la buenaventura. Al final, tras varias huidas y detenciones, fue enviada a Solovki, donde ya su marido había sido ejecutado, aunque a ella no le transmitieron la noticia. Se enteró estando presa e intentó suicidarse en varias ocasiones. Acusada de terrorista y de propaganda antirrevolucionaria, fue finalmente ejecutada, también en Solovki en 1931, cuatro meses después de terminar este escrito.
            Estamos ante un testimonio en vivo y en directo de una mujer que decidió voluntariamente vivir al margen de la ideología imperante y entregarse al mundo del hampa, al que continuamente instaba-incluso en las cárceles- a levantarse contra el espíritu de los bolcheviques. Todo apunta a que esta narración fue escrita en la cárcel, poco antes de ser fusilada, de un tirón: "Si digo todo esto con franqueza -escribe, es porque espero ser fusilada de todos modos". Los servicios secretos obligaban a los presos a un relato pormenorizado de sus vidas para demostrar sus inclinaciones contrarrevolucionarias. La autora lo hizo de manera compulsiva, sin ocultar nada, de alguna manera sabiendo el trágico destino que ya la esperaba, pues en su confesión no ahorra ninguna crítica contra el régimen imperante ni disimula algunas de sus acciones delictivas. Aunque estemos ante un nuevo testimonio de los gulag, su perspectiva es distinta a otros muchos libros, lo mismo que sus premisas ideológicas. Yevguenia decidió compartir destino con los desheredados, los abandonados, los pordioseros, las prostitutas, los niños de la calle…, a los que consideraba, con una visión extremadamente romántica y libertaria, unos auténticos revolucionarios. 


Insumisa
Yevguenia Yarovslávskaia-Markón
Armenia. Madrid (2018)
160 págs. 18 €.
Traducción: Marta Rebón.

domingo, 20 de mayo de 2018

"La palabra arrestada", de Vitali Shentalinski


En 1988, en plena perestroika, el poeta y escritor Vitali Shentalinski (Siberia, 1939), consiguió implicar a la Unión de Escritores para solicitar una autorización a las autoridades soviéticas que les permitiese investigar en el paradero de miles de escritores soviéticos que fueron perseguidos, represaliados y asesinados durante las décadas de dictadura comunista. Al final lo consiguió y fue la primera persona a la que se le permitió entrar en los archivos del KGB y rescatar valiosos documentos relacionados con estos escritores. Fruto de este trabajo, escribió tres libros donde reconstruyó los procesos que arruinaron la carrera y la vida de tantos escritores: Esclavos contra la libertad (2005), Denuncia contra Sócrates (2006) y Crimen sin castigo (2007): estos tres libros los comento ampliamente en Cien años de literatura a la sombra del Gulag. En este nuevo libro, La palabra arrestada, “el autor reordena y amplía la información ya presentada en esta trilogía”.
El libro se abre con un prólogo que es una síntesis del que abría la edición de Esclavos contra la libertad. En él, relata las peripecias que tuvo que pasar para hacerse con estos informes, los constantes enfrentamientos con las autoridades del KGB, las miradas críticas de muchos escritores consagrados que temían también que su nombre saliese a relucir a propósito de las delaciones y condenas a  sus colegas… Concluye con un epílogo titulado “La delación como género del realismo socialista”, en el que se resumen otras muchas cuestiones y anécdotas que se abordan en esos volúmenes. El cuerpo del libro constituye el estudio, ordenado, de los procesos y las historias de siete famosos escritores soviéticos que sufrieron persecución por parte de los servicios secretos del Partico Comunista ruso: Isaak Bábel, Ósip Mandstam, Bulgákov, Marina Tsvietáieva, Platónov, Ajmátova, Maxim Gorki y Boris Pasternak.


Desde la llegada al poder del Partido Comunista, los escritores que no participaron de las ideas de la Revolución y no se sometieron al “realismo socialista” comenzaron a estar bajo sospecha. Las autoridades impusieron una forma única de hacer literatura en donde “la vida fuera reflejada no tal como era, sino como debía ser, y nadie podía vivir su propia vida, sino la preescrita por la ideología imperante”. Pronto empezaron las purgas y las delaciones (muchas de ellas, como demuestra Shentalinski, a cargo de destacados miembros de la Unión de Escritores Soviéticos).
En estos ensayos hay revelaciones sorprendentes que se refieren a los métodos empleados por los órganos políticos para controlar y censurar la literatura de escritores que contaban en ese momento con un reconocido prestigio, como Isaak Bábel y Ósip Mandelstam (que no fue rehabilitado hasta 1987). En el expediente dedicado a Andréi Platónov (1899-1951), se reproducen los informes literarios que se hicieron sobre él, y sobre su hijo Platón Platónov, detenido en 1938 con sólo quince años de edad. Falleció de tuberculosis poco después en un campo de concentración. El capítulo sobre Pasternak explica la persecución que sufrió antes y después de conseguir el premio Nobel de Literatura, al que se vio forzado a rechazar. 


Al escritor Mijaíl Bulgákov (1891-1940) está dedicado el capítulo “El Maestro en el punto de mira de la GPU”, donde se muestra la persecución que sufrió, que impidió que se dedicase más intensamente a la literatura. 
El capítulo dedicado a Maxim Gorki explica su biografía, sus tensas relaciones con el régimen bolchevique (en un principio), su vida en el extranjero (financiado por la OGPU, precedente de la KGB), su entusiasta regreso en 1933 (siempre rodeado de servidores de la Lubianka) y la decisión de Stalin de convertir a Gorki en el supremo escritor del régimen (“con un culto aplastante y nefasto”, similar al de Stalin)… El juicio que Shentalinski hace de él es demoledor: “cuando las autoridades, con el pretexto de luchar contra los kulaks, exterminaron al campesinado, Gorki, el pilar de Rusia, les proporcionó un horrible eslogan: Si el enemigo no se rinde, se le extermina” (Pravda, 15 de noviembre de 1930).
La vida de la escritora Marina Tsvietáieva estuvo marcada por la tragedia tras su decisión de regresar a la URSS en 1939 después de vivir muchos años fuera de su país. Tsvietáieva volvió con su hijo Gueorgui (Mur), de catorce años. Dos años antes habían vuelto su hija Ariadna y su marido Serguéi Efrón. Poco después, detuvieron primero a su marido –que había sido espía ruso en París- y a su hija Ariadna, acusada de ser espía francesa. Sola y desesperada, acabó suicidándose. A la gran poeta Anna Ajmátova dedica Shentalinski el capítulo “Deus conservat omnia. Ajmátova estuvo casada con Gumiliov, con el que tuvo un hijo, Lev, luego etnógrafo, cuya detención propició la escritura del dramático poema Réquiem. Este capítulo narra muchas cosas de la vida de Ajmátova antes y después de estos sucesos. Estuvo en todo momento en el ojo del huracán, observada constantemente por el régimen, que siempre estuvo a punto de caer sobre ella. 
En el epílogo aparece esta cita de Shentalinski que resume la magnitud de la represión contra los escritores soviéticos: “Durante los años del poder soviético represaliaron a más de tres mil escritores y otros dos mil fueron fusilados o murieron en las cárceles y en los campos, sin esperanza para la libertad. No sólo rusos. Las pérdidas fueron globales: exterminaron a casi todos los escritores armenios, a toda la intelectualidad del pequeño pueblo de los cheremíes, a todos los escritores udmurtos, altaicos, bashkirios, komis… No hubo pueblo ni lengua en el territorio del Imperio soviético que se librara de esta tragedia”.


La palabra arrestada
Vitali Shentalinski
Galaxia Gutenberg. Barcelona (2018)
556 págs. 26,90 € (papel) / 16,99 € (digital). 
Traducción: Ricard Altés, Jorge Ferrer, Marta Rebón.