miércoles, 19 de junio de 2024

NOAM CHOMSKY Y SU GRAMÁTICA GENERATIVA

 


Mucho se está hablando estos días de la salud del filósofo y lingüista Noam Chomsky. Como sentido homenaje, recupero un relato que escribí en 1986. Ya ha llovido.

            

 

            En el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Univer­sidad Complu­tense de Madrid se celebró, entre los días 28 y 31 de abril de 1986, un ciclo de conferencias sobre la figura del lingüista y filósofo Noam Chomsky. "Con un fervor propio de otras épocas más comprometidas" -como señala la crónica de El País del 1 de mayo- los asistentes a estos actos absorbieron con atención el programa político-lingüístico-crítico y cultu­ral del autor de Estructuras sintácticas y Turning the tide. U.S. intervention in Central America and the Struggle for the Peace.

            La llegada a España de Noam Chomsky conmocionó a la plétora de ilustres intelectuales lingüistas, atentos a las novedades de la morfofoné­mica en Estados Unidos. La organiza­ción de los actos corrió a cargo del Departamento de Lingüís­tica de la Facultad de Filología. Bastantes días antes de las conferencias se agotaron las localidades del Aula Magna de Derecho, puestas a la venta en unos grandes almacenes de la capital. El precio era comprensible: las ocho mil pesetas permitían asistir al ciclo completo de conferencias y actos que se celebrarían esa semana, además de dar la opción para participar en la rifa del día de clausura. Los asisten­tes recibieron gratis un apasionante libro de Agustín Alonso, El mundo de la morfosintaxis: se acabaron los tabúes y una cami­seta con la oración simple atributiva preferida por el lin­güista norteamericano: This is a book. 

    Noam Chomsky llegó a España el domingo 27 de abril. Fue recibido en Barajas por el alcalde de Madrid, su señora, una comisión de especia­listas en sintaxis del Gobierno español y de la Comunidad de Madrid, y el correc­tor de estilo del Bole­tín Oficial del Estado. A continuación, entre una comitiva de más de doscientos coches oficiales, el visitante llegó a la capital de España saludando desde su ventanilla a innumerables estudiantes de BUP y Universidad que le aclamaban eufóricamen­te desde las aceras con pancartas y eslóganes de todo tipo. Sin lugar a dudas, el mensaje más coreado -por su complejidad sintáctica y su mensaje- fue: "Luis piensa con María que Pedro está loco, mientras que Juan piensa con Antonio que Pedro no está loco".

            La primera conferencia duró cincuenta minutos. En ella Chomsky, con su habitual retórica llena de oraciones subordi­nadas concesivas, hizo un repaso a los gérmenes de su pensa­miento. Se le notaba a gusto en la sala, incluso contó algunas anécdotas que no figuraban en la conferencia impresa. Chomsky hizo reír al respetable cuando afirmó que Bloomfield era "obviamen­te esquizofrénico". Cuando cesaron las carcajadas, no pudo reprimir su deseo de contar algunos detalles autobiográ­ficos hasta ahora desconocidos hasta por los mejores especia­listas: "Descubrí que Hume era mucho más racional de lo que querían hacerme creer, y que Berkeley era de hecho un carte­siano (grandes aplausos). Nelson, Godman y Zellig S. Harrris me consideraban un traidor por estas lecturas. Whitme había odiado a Steinth­al, el último epígono de Humboldt". Conmoción general. Estas últimas declaraciones causaron sorpresa. Poco sabíamos de las opiniones de Whitme sobre Steinthal, con quien creíamos le unía una estrecha amistad, pero que Nelson, Godman y Harris odiaran a Chomsky por esas lecturas nos puso a todos la carne de gallina.

            En otro momento de la conferencia, Chomsky hizo una valoración de lo que para él había sido el gran problema del estructuralismo. No entendía los parámetros de Hackettt, ni los postulados de Harris en su Concurrencia y transformación de las estructuras lingüísticas, ni siquiera las cabriolas de Sapir y sus seguidores. Tampoco estaba de acuerdo con Bloom­field. A lo largo de esta apasionante conferencia, Chomsky criticó la política sintác­tica de Bloomfield, reflejada en su libro Language y en la creación de la "Linguistic Society of America". Incluso llegó a abordar minuciosamente el problema de la mecánica de producción del acto lingüístico, desechando por barrocas las argumentaciones de Bloomfield, que el confe­renciante citó textualmente: "Supongamos que Jack y Jill caminan por una senda. Jill tiene hambre. Ve una manzana en un árbol. Produce un ruido con su laringe, boca y labios. Jack salta la valla, escala el árbol, coge la manzana, se la lleva a Jill y la pone en su mano. Jill come la manzana". Chomsky añadió que Jack y Jill nunca hubieran comido una manzana de esa forma.

            En el coloquio que se celebró al día siguiente, Chomsky apareció acompañado de Agustín Alonso, Violeta Demonte y otros profesores de la Facultad de Filología. El conocido lingüista explicó deta­lladamente sus teorías políticas, muy alejadas de la política oficial norteamericana. Chomsky se manifestó a favor de Riaño y en contra de la OTAN (estamos en el año 86). Para él, "las causas de los horrores de nuestros días son institucionales". Con estas declaraciones desmintió la información apareci­da en la revista Syntaxis sobre su supuesta relación con la CIA. Agustín Alonso ahondó en la estética del análisis arbóreo, más bonito que la mazacótica estructura de Hockett. También hizo un análisis de las íntimas relaciones entre la gramática generativa y la semióti­ca, semiur­gia, semiocracia o gramática del signo lingüístico, tal y como se ha tratado atrevidamente en el III Congreso Internacional de Estudios Semióti­cos celebrado recientemente en Palermo (Italia). De la emoción, Violeta Deonte no dijo nada.

            El coloquio mantuvo fases de animada tertulia. Noam Chomsky se mostró muy cercano a la realidad española y pronun­ció incluso en español algunas oraciones compuestas: 1.- Estábamos cansados, pero subimos a la cumbre; 2.- No tengo nada que hacer fuera de echar estas cartas; 3.- Unos iban alegres y otros mostraban preocupación.

            A la pregunta capciosa de un académico sobre cómo anali­zaría el adverbio no en la oración: "No fue demasiado fácil", el lingüista norte­americano sonrió y explicó que, claramente, no es un simple complemento circunstancial. El académico no aprobó esta propuesta y citó como testimo­nio de autoridad a Lázaro Carreter. Chomsky, sin querer entrar en la polémica, lamentó no conocer a este personaje.

            La última conferencia, la que cerraba todos los actos y en la que se celebró la rifa, despertó más interés aún si cabe. El título de la confe­rencia resume muy bien lo tratado: "La racionalidad del suicidio colecti­vo". La conferencia fue interrumpida en numerosas ocasiones por los aplausos de unos lingüistas que no creían que fuera verdad lo que allí estaban escuchando. Por fin, alguien de categoría internacional les hablaba con claridad del alomorfo y sus consecuencias, de las incompatibilidades entre las oraciones coordinadas y las yuxtapuestas. No se lo podían creer. Chomsky siguió diciendo que las conjunciones podían ser copulativas, disyuntivas, adversativas, concesivas, etc., y que los adverbios, si no se les maltrata, podían acompañar sin problemas a un verbo, a un adjetivo o a otro adverbio, incluso del mismo tipo. Después hizo un exhaustivo repaso de las formas verbales, comenzando por los inevitables verbos ser y haber, para pasar a desmenu­zar, en todas sus variedades, los verbos hervir, sufrir y zurcir. Aprovechó también la ocasión para volver a criticar a Bloomfield y su morfofonémica del menómini, inspirada clara­mente en Pianni y paralela hasta cierto punto -aunque Bloom­field no lo quiso nunca reconocer- a la forfonémica del he­breo, que Chomsky construyó por sí mismo en 1949.

            A continuación tuvo lugar la rifa. Resultó agraciado Carlos F. Otero, profesor de Lingüística Románica en la Uni­versidad de California, en Los Angeles (UCLA), y recibió el Diccionario de Dudas, de Manuel Seco, un juego de ortografías y una colección de facsímiles de las primeras caligrafías de Rubio, de 1584. Carlos F. Otero, en un breve discurso, mani­festó su alegría por el premio recibido y dio efusivamente las gracias a Chomsky por la altura intelectual de sus conferen­cias. Luego dio tres hurras por Chomsky que fueron coreados por todo el auditorio, que también hizo en varias ocasiones la ola.

            Chomsky abandonó Madrid el día 1 de mayo para iniciar una gira turística por la península. Después de estos días de emoción contenida, el ambiente entre los lingüistas españoles se ha revolucionado. Sus opiniones han abierto un debate en la lingüística española: ¿seguimos con la innova­ción o pasamos a la especulación?

            Acabamos este reportaje con las palabras finales de la crónica que sobre este evento publicó el diario El País: "En Chomsky se aúnan y culminan tanto la tradición teorética de la investigación psicológica/bio­ló­gica de lo que él llama Pro­blema Plató como la tradición profética del cambio cultural y social revolucionario que el problema de Orwell tanto dificul­ta". Yo pienso lo mismo. 

miércoles, 29 de mayo de 2024

"Una trinchera en Marte. Historias de Baluchistán"

 

“Descubridor incansable de historias sin titulares”. Así describe Mikel Ayestaran en el prólogo de este libro a su autor, el corresponsal Karlos Zurutuza (Donostia, 1971), que se ha especializado en escribir sobre lugares periféricos, sobre todo de Oriente, por los que pocos periodistas apuestan. Zurutuza ha escrito sobre guerras olvidadas, pueblos perseguidos, lugares a donde nadie quiere o puede ir. De eso van sus numerosos artículos publicados en las mejores cabeceras de diarios de todo el mundo y sus dos libros, Tierra adentro. Vida y muerte en la ruta libia hacia Europa y Respirando fuego. En las entrañas de la lucha kurda por la supervivencia. En Una trinchera en Marte vuelve a escribir sobre un conflicto al que nadie le presta ni la más mínima atención ni mediática ni política. Sencillamente, Baluchistán no interesa.

            Se trata de una región que, hoy día, se encuentra extendida por tres países: Pakistán, Irán y Afganistán. Poco antes de la creación de Pakistán en 1947, vivió unos meses de fugaz independencia, después de siglos de ser una más de las regiones de esta parte tan convulsa, donde se mezclan culturas y religiones. Desde entonces, como el pueblo kurdo, luchan por tener algo de visibilidad, por mantener su cultura, su tradición oral y su idioma, el baluchi, “lengua indoeuropea de la familia irania, prima del farsi y casi hermana del kurdo”. 

Lo tienen muy complicado: ni en Pakistán, ni en Afganistán, ni en Irán quieren dar a este pueblo sus dosis de autonomía para poder mantener sus señas de identidad. Al contrario, han sufrido un constante proceso de programada asimilación y de abandono político. Ciertamente, como escribe Zurutuza, Baluchistán es un páramo inhóspito, un territorio hostil que ha sido definido por unos geólogos norteamericanos como la tierra más parecida de nuestro planeta a Marte, de ahí el título del libro. Es una zona muy pobre porque nadie ha hecho ninguna inversión, a pesar de ser rica en oro, uranio, petróleo y gas. Incluso, por su despoblación y aridez, ha sido utilizada por Pakistán para detonar cabezas nucleares. Desde el punto de vista político, la represión es absoluta. Y desde el punto de vista periodístico, las autoridades se encargan de controlar el trabajo de los periodistas para que no hablen de lo que allí está sucediendo.



            Estos problemas los ha padecido Zurutuza, periodista experimentado en estas lides, que ha sabido sortear los férreos controles para poder conocer en directo, a pie de calle, la realidad del pueblo baluche. El libro proporciona el necesario contexto histórico para entender el olvido de Baluchistán y los problemas políticos que tiene como los tres países donde habitan, especialmente con Pakistán. Para ello, se ha entrevistado con combatientes, guerrilleros, abogados, periodistas, políticos, hombres y mujeres anónimos… 

La insurgencia que nace a partir de 1947 se ha convertido, con el paso de las décadas, en una ensalada de nombres, siglas y acrónimos de organizaciones que han luchado y siguen luchando por los derechos de los baluches, aunque el origen y la finalidad de muchas de estas organizaciones no son nada fáciles de seguir. Estas páginas están plagadas de historias que acaban en asesinatos por parte de los servicios secretos de Pakistán y de Irán tanto en tierras de Baluchistán como en otras partes del mundo donde se han refugiado algunos líderes de las guerrillas o intelectuales y periodistas muy significados en su lucha por los derechos de los baluches. 



            Zurutuza consigue sus objetivos. Como periodista, consigue “contar” lo que está pasando de manera muy fragmentada, con muchos testimonios y viajes a las ciudades y enclaves más significativos de Baluchistán en Irán, Pakistán y Afganistán. También muestra la diversidad del mundo árabe, repleta de tribus, clanes, pueblos, culturas que no encajan con la visión homogénea y simplista que a veces se tiene de esta parte del mundo. Su libro, muy valiente, abre bastante los ojos y permite conocer con muchos detalles las costuras de una tragedia que, por su invisibilidad, no tiene visos de tener solución.  


Una trinchera en Marte. Historias de Baluchistán

Karlos Zurutuza

Libros del K.O. Madrid (2024)

280 págs. 20,90 € (papel) / 9,99 € (digital).

 

lunes, 15 de abril de 2024

"Historia de Vallecas", de José Luis García Heras

      


             Ya hemos escrito en este blog sobre otros libros de José Luis García Heras dedicados a Vallecas. Y en la reseña que hicimos de tres de sus publicaciones anunciábamos que el autor no se iba a quedar ahí, sino que seguía investigando. Y el resultado de su trabajo es este libro, Historia de Vallecas, el primero de una serie de libros en los que va a abordar diferentes aspectos de la historia de un barrio que José Luis García Heras tiene metido en el alma. No en balde, ha sido vecino del barrio toda su vida y sigue en permanente contacto con sus vecinos, sus gentes y lugares, etc. Ya lo hemos comentado: hay muy pocas personas ahora mismo que tengan un conocimiento tan enciclopédico de la historia de este barrio, y eso se nota en lo que está escribiendo el autor. 

            Este primer volumen está dedicado a la historia de Vallecas desde sus más remotos orígenes hasta el año 1950, cuando Vallecas deja de ser una localidad independiente y pasa a formar parte, como un barrio más, de la ciudad de Madrid. Era su destino. Durante muchos siglos fue un vecino privilegiado, que asistió desde las periferias al crecimiento imparable de una ciudad que fue absorbiendo sin parar poblaciones limítrofes.

            El autor comienza el libro con un tema que suele ser habitual mencionar cuando se escribe sobre Vallecas: el origen de su nombre. Con un gran trabajo de erudición, José Luis García Heras rechaza las interpretaciones más legendarias y populistas, que, por su simpleza, quizás han sido las que mejor han calado en la opinión pública. En su intento de ir siempre a las fuentes históricas, apuesta el autor por la interpretación que hace el arabista Federico Corriente Córdoba, quien dice que la primera vez que se habla de Vallecas es en 1202 y con el sentido de “zonas de valle”. Hay otras leyendas que circulan por ahí (como las del moro Kas), pero apenas tienen peso historiográfico. Esta interpretación fue compartida por otro eminente experto en la historia de Vallecas, Sixto Rodríguez Leal, que presentó este libro de José Luis García Heras el pasado 6 de abril en la librería Muga (donde, por cierto, están a la venta ejemplares de este libro y de otros del propio Sixto Rodríguez dedicados también a Vallecas).


            En su libro, García Heras va directamente a las fuentes y a los hechos para describir la evolución de esta localidad, famosa durante siglos por sus tahonas y por estar próxima al arroyo del Abroñigal, a donde solían acudir los habitantes de Madrid en busca de momentos descanso y esparcimiento. Al arroyo del Abroñigal y a los numerosos arroyos que existieron (y algunos siguen todavía activos), ha dedicado José Luis García Heras otro de sus libros, titulado precisamente El Abroñigal y otros arroyos. 

            A partir del siglo XX Vallecas sufre una radical transformación, pues se convierte en un lugar donde residen muchos emigrantes, miles, que vienen a la capital en busca de trabajo y nuevas posibilidades. Es cuando Vallecas, sobre todo el Puente, crece de manera considerable (como puede apreciarse en un apéndice final del libro dedicado a la evolución de la población de Vallecas). Este aluvión de personas cambia la fisonomía del barrio, muy bien analizado por el autor desde diferentes perspectivas: la educación, la vivienda, las parroquias de la zona, los servicios que se prestaban.

            Un momento trágico es la guerra civil, que, como sucedió en tantos otros barrios madrileños, provocó situaciones dramáticas y violentas, que se cuentan en el libro. Este volumen finaliza en 1950, cuando Vallecas se convierte en un nuevo barrio de la capital.

            Leyendo el libro se descubren pequeñas historias de lugares concretos, muchas costumbres de los vallecanos, sus modos de vida. El libro resume de manera muy certera y completa lo más importante de la historia de Vallecas, a la vez que se desgranan algunas claves para comprender su idiosincrasia y su personalidad. Seguro que los siguientes libros que publique García Heras completarán este conocimiento del barrio, con nuevas historias, personajes, anécdotas y sucesos que ayudarán a calar en la importancia histórica y sociológica de este populoso barrio.



Historia de Vallecas

José Luis García Heras

Ediciones PV. Madrid (2024)

178 págs. 14,25 €.

 

Mail de contacto: jlghpv15@gmail.com

miércoles, 27 de marzo de 2024

"La experiencia de leer", de C.S. Lewis

 


En 1961, el inglés C.S. Lewis (1898-1963), prolífico escritor, crítico y profesor universitario en Oxford y Cambridge escribió un breve ensayo sobre crítica literaria, La experiencia de leer, en el que sugería un novedoso experimento: si la función tradicional de la crítica ha sido la de juzgar libros, Lewis propone partir de la distinción entre lectores, con el fin de ver “hasta qué punto sería razonable definir un buen libro como un libro leído de determinada manera y un mal libro como un libro leído de otra manera”. 

El experimento resulta clarificador, pues la manera de acercarse a la literatura de los lectores con sensibilidad literaria poco tiene que ver con la de los que recurren a ella “en última instancia”, abandonándola “tan pronto como descubren otra manera de pasar el tiempo”. Mientras que los buenos lectores “siempre están buscando tiempo y silencio para entregarse a la lectura, y concentran en ella toda su atención”, los mediocres lectores “la reservan para viajes en tren, para las enfermedades, para los raros momentos de obligada soledad, o para la actividad que consiste en leer algo para conciliar el sueño”. El experimento de Lewis puede hacerse extensible a otras artes.

Para Lewis, empleando una imagen pictórica, unos usan el arte y otros lo reciben. En los que usan el arte, éste “no añade nada a nuestra vida y solo se limita a proporcionarle brillo, asistencia, apoyo o alivio”. Los que lo reciben, lo hacen con entrega y dedicación, sabiendo que el encuentro con una buena lectura puede dejar una huella indeleble en su conciencia.

En el análisis del mal lector, Lewis traza en 1961 un retrato que define de manera muy acertada al lector más proclive a los best seller que a la lectura de otro tipo de obras. Así, “salvo por obligación, nunca leen textos que no sean narrativos”; “no tienen oído. Solo leen con los ojos”; “tampoco son sensibles al estilo”; “les gustan las narraciones en las que el elemento verbal se reduce al mínimo”; “lo que piden son narraciones de ritmo rápido. Siempre debe estar sucediendo algo” y todo tiene que estar subrayado o sobreescrito. A los lectores no literarios “les gusta que los libros despierten, prolonguen, exasperen y finalmente satisfagan su curiosidad. De ahí la popularidad de las historias de misterio”. Para corroborar su tesis, Lewis dedica unos capítulos a hablar de cómo se enfrenta el lector literario y no literario al mito, a la fantasía y al realismo. 

Como corolario, para Lewis “un buen libro es aquel que permite o ‘invita u obliga’ a una buena lectura”, experiencia estética y vital que poco tiene que ver en los dos casos de lectores. 


La experiencia de leer

C.S. Lewis

Alba. Barcelona (2023)

130 págs. 18 € (papel) / 9,99 € (digital).

T.o.: An Experiment in Criticism.

Traducción: Amado Diéguez.

"Libros de viaje", de Julio Camba

 

Dentro de la prestigiosa Biblioteca Castro se publica este volumen con los seis libros de viajes que el escritor y periodista gallego Julio Camba (1882-1962) escribió sobre sus viajes por Europa y Estados Unidos. Tras un esperpéntico viaje a comienzos de siglo de su Galicia natal a Buenos Aires, de donde fue expulsado por sus actividades anarquistas y revolucionarias a finales de 1902, Camba se trasladó a Madrid en1903. Pronto empezó a colaborar en diferentes publicaciones, la mayoría vinculadas al anarquisimo y al socialismo. 

Pero su prestigio como periodista empezó poco a poco a crecer y ya en 1908 amplía el destino de sus colaboraciones y es nombrado corresponsal en el extranjero de La Correspondencia de España. Fue su primer destino; a partir de entonces, especialmente hasta 1920, Camba recorrió, además de Nueva York, donde estuvo como corresponsal en varias ocasiones, diferentes ciudades europeas desde las que enviaba puntualmente sus crónicas a distintas publicaciones, pues aunque desde 1913 fue fichado por el diario ABC, Camba alternó este periódico con otros medios. En las décadas de los años treinta y cuarenta, cada vez menos, siguió viajando, pero ya no ejerció como corresponsal. Desde 1949 hasta 1962, cuando falleció, vivió en la habitación 383 del Hotel Palace.  

            La edición de este volumen ha corrido a cargo de Francisco Fuster, especialista en la obra de Julio Camba, sobre quien ha escrito una biografía y se ha encargado de la edición de diferentes libros y antologías. Resulta muy interesante todo lo que Fuster escribe sobre Julio Camba, a quien considera uno de los periodistas más importantes e influyentes del periodismo español a lo largo del siglo XX y también en la actualidad, donde es evidente el prestigio que tiene entre un buen número de columnistas. Camba, que se consideraba discípulo de Azorín y Pío Baroja, brilló de manera especial en la etapa dorada del periodismo español, compartiendo periódicos y revistas con otros grandes periodistas como Josep Pla, Manuel Chaves Nogales, Wenceslao Fernández Flórez, Gaziel, César González Ruano, etc. Los libros que aparecen en este volumen son: Playas, ciudades y montañas (1916), Londres (1916), Alemania (1916), Un año en el otro mundo(1917), Aventuras de una peseta (1923) y La ciudad automática (1932).

            No fue Julio Camba un corresponsal ortodoxo. Salvo en algunas de las crónicas, en las que abordó asuntos de máxima urgencia política o social, Camba se dedicó por lo general a escribir sus impresiones sobre asuntos más bien cotidianos y colaterales con los que, desde su singular punto de vista, fue captando el ambiente y el estilo de cada una de las ciudades a donde fue destinado. El punto de partida siempre es él mismo, sobre cuya mirada gira todo lo demás. Sus artículos no tienen un estilo categórico ni busca escribir sobre las costumbres y lugares que suelen aparecer en las guías turísticas. De hecho, en ningún momento Camba ejerce de turista ni escribe para turistas. 

Suele detenerse en cosas que le llaman la atención a él, un español que compara su manera de entender la realidad con lo que ve a su alrededor. Y esto lo hace en todo momento, y ahí reside una de sus inconfundibles señas de identidad y que tanta fama le dieron, con un original humor que aparece en cualquier descripción, retrato o circunstancia. Su humor se sustenta en una fina agudeza para mostrar con ironía paradojas de la vida contemporánea en ciudades de tanto prestigio como Londres, Berlín, París, Nueva York, Lisboa, Constantinopla, Berna...

Esta misma actitud y mirada de reírse de todo es la que también tiene cuando escribe en otros libros sobre España y la ciudad donde más tiempo vivió, Madrid. En todos sus artículos, sean de lo que sean, Camba profundiza en lo cotidiano, que describe de manera insólita, siempre convirtiéndose él mismo en el punto de partida de sus ingeniosas y divertidas observaciones. 



Libros de viaje
Julio Camba

Fundación José Antonio de Castro

Madrid (2023)

1.032 págs. 32 €

martes, 26 de marzo de 2024

"La escolanía y el misterio del solista", de Jesús Martínez Medina

 

            Aunque Jesús Martínez Medina (Madrid, 1997) ha obtenido varios premios de relatos y ha escrito otras obras, La escolanía y el misterio del solista es la primera obra que publica. Estamos ante una obra de intriga que tiene como protagonistas a los alumnos de una escolanía de un monasterio del que no se cita su nombre. Todo empieza con la desaparición de Benjamín unas semanas antes de que se celebre el Concierto de Navidad, un concurso con mucho prestigio en el que participan también otras escolanías. Su desaparición provoca un importante revuelo en el cenobio, pero como Benjamín es huérfano y apenas tiene familiares el asunto ha quedado reducido a un terreno reservado o a la explicación de que Benjamín ha decidido huir de allí. Sólo sus compañeros Jaime, Julián y Pablo desconfían de las versiones oficiales y piensan que están ante un secuestro en toda regla. Y un secuestro que tiene su explicación y resolución en las paredes de la propia escuela.

            A partir de ese momento, con muchas precauciones, comienzan las investigaciones secretas de los tres amigos, no sin que surjan entre ellos importantes desavenencias, pues no se fían unos de otros. Gracias al espíritu libresco de Pablo, un ratón de biblioteca, encuentran en la biblioteca un libro que contiene la historia del monasterio y de las sucesivas restauraciones que se han hecho. En ese libro encuentran unos planos de algunas zonas que se supone han quedado ocultas con el paso de los años y por las nuevas obras realizadas. Las investigaciones van en esa dirección, no sin problemas con los profesores y las autoridades, que sospechan de ellos, y con las actuaciones de otros compañeros, como Pedro, que los pueden meter en un lío.

            La novela se desarrolla íntegramente en el espacio cerrado del Monasterio. Como telón de fondo, la desaparición de Benjamín y, también, el mundo de la música. Además, descubren algunas sorprendentes historias familiares.

            El comienzo de la novela resulta tópico, y uno tiene la sensación de estar leyendo algo que ya ha leído en otras muchas novelas con mimbres parecidos. Sin embargo, pronto el autor consigue que la novela adquiera originalidad gracias a la relación que mantienen los tres protagonistas y a la intriga que se desarrolla en el interior del Monasterio. Intriga que va creciendo en interés a medida que Pablo, Julián y Jaime consiguen atar algunos hilos. Quizás la novela se hubiese merecido un final más sorprendente y trabajado.

            Aunque a veces el autor abusa de ciertos tópicos estilísticos, y que los diálogos son en ocasiones poco naturales, Martínez Medina consigue que la trama avance con soltura y que los ingredientes encajen bien. Eso facilita la lectura y que los lectores sigan leyendo con ganas de saber más sobre el misterio que rodea la desaparición de Benjamín, la vida en el Monasterio, los problemas que padece el abad y sobre las oscuras maniobras de otros personajes que aparecen en la novela. La novela resulta intrigante y entretenida.



La escolanía y el misterio del solista

Jesús Martínez Medina

Adarve. Madrid (2023). 

180 págs. 15 € (papel) / 4,99 € (digital).

sábado, 16 de marzo de 2024

"La inflación alemana", de Josep Pla



        Josep Pla comenzó en 1920 su andadura como corresponsal de prensa en diferentes capitales europeas. Tras una etapa en Viena, ya en Berlín, el 1 de agosto de 1923 publica el primer artículo de los ciento veintitrés que escribió hasta el 30 de marzo de 1924, cuando fue trasladado por el periódico La Publicitat a París. En Berlín coincidió con el también periodista catalán Eugeni Xammar, quien hizo de cicerone de Pla y le introdujo en los círculos políticos y periodísticos de Berlín. Grandes amigos, Xammar viajó también en 1925 con Pla a Rusia. Para Pla, “Xamar me ha enseñado más que todos los libros juntos”.

           Cuando llega Pla, Alemania está viviendo uno de los momentos más complicados de su historia. Cinco años después del final de la Primera Guerra Mundial y de la firma del polémico Tratado de Versalles, Alemania sigue sumergida en una profunda crisis política y económica. Pla describe el caos social que se vive en las principales ciudades de Alemania motivado por las deudas de la guerra, que Alemania intenta rebajar y que los países aliados, de manera especial Francia, intenta cobrarse incluso por su cuenta, como sucede tras la ocupación minera de la cuenca del Ruhr. Este desconcierto afecta duramente a la economía y la desbocada inflación, principal tema de estos artículos, provoca la agonía de las clases medias y una crisis sin precedentes. 

           De manera divulgativa y didáctica, con mucha lucidez, Pla intenta explicar a los lectores catalanes las claves de este crítico momento. Muchos artículos están dedicados a cómo afecta la inflación a la vida cotidiana de los habitantes, que asisten mareados a un carrusel inasumible de cifras que cambia de manera drástica por horas. A la vez, escribe sobre los políticos más significativos, cuyas actuaciones parecen provocar en determinados momentos conatos de golpe de estado, enfrentamientos irresolubles o divisiones territoriales. Alemania vive en esos años un constante enfrentamiento entre las derechas, los ultranacionalistas, la izquierda más o menos moderada y los comunistas. Pla defiende las actuaciones de Gustav Stresemann y crítica abiertamente las acciones emprendidas por Gustav von Kahr y denuncia el peligroso estilo político de Hitler, cuya importancia en el futuro de la vida política alemana Pla anticipa con bastante intuición. Pla también describe cómo una parte de la sociedad considera a los judíos los chivos expiatorios de la situación que están padeciendo.

          Esta edición contiene una selección de 88 artículos. Resulta llamativo que Pla, que aprovechaba una y otra vez todo lo que escribía, decidió en esta ocasión no publicar estas crónicas en formato de libro, como sí hizo con las que escribió desde otros lugares (como, por ejemplo, las de su viaje a Rusia). En ellas, hay que destacar, como escribe Xavier Pla en una nota introductoria, “el esfuerzo insólito [de Pla] por comprender el fenómeno político, económico y social que supone la inflación”. También el trabajo periodístico de mostrar, junto con las actuaciones de los políticos y los economistas, la vida de la gente corriente, que fue la que más sufrió ese desbarajuste. 

        Un buen complemento de estos artículos son los dos libros que publicó la editorial Acantilado con las crónicas que Eugeni Xammar escribió en esos años desde Alemania. El primer volumen, El huevo de la serpiente, reúne sus colaboraciones entre 1922 y 1924; el segundo, Crónicas desde Berlín, aparecen los artículos que escribió desde 1930 hasta 1936. Los dos autores, Pla y Xammar, supieron captar en sus crónicas el enrarecido clima social y político de aquellos años en Alemania y los numerosos problemas que todavía estaban por resolver.




La inflación alemana

Josep Pla

Destino. Barcelona (2024)

416 págs. 22,90 € (papel) / 8,99 € (digital). 

T.o.: La inflación alemanya. 

Traducción: Victoria Pradilla.