domingo, 21 de febrero de 2021

"El zapatero y su hija", de Conor O’Clery

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Conor O’Clery ejerció de corresponsal de prensa del periódico The Irish Times en diferentes capitales extranjeras. A finales de la década de los 80 lo hizo en Moscú, donde asistió a la caída del régimen soviético. En medio de esas circunstancias, y para mejorar su conocimiento del idioma ruso, conoció a Zhenna Suvorov, profesora de la Universidad y miembro del Partido Comunista  Los dos contrajeron matrimonio poco tiempo después. Cuando conoció a la familia de su mujer, armenios que vivían en la ciudad siberiana de Krasnoyarsk, decidió escribir este libro, que ha subtitulado “Una memoria familiar de gente común en tiempos extraordinarios”.

            El objetivo del libro lo resalta en el prólogo: “explicar hasta qué punto su destino personal [el de esta familia] se vio afectado por los acontecimientos históricos que conformaron la Unión Soviética y la Rusia Moderna, desde la época de Stalin a la era de Putin”. O’Clery opta por la historia doméstica, familiar, minúscula para mostrar los drásticos cambios que introdujo el comunismo en la vida de millones de personas y su posterior desintegración económica y moral.

            El primer capítulo está dedicado a un viaje a Rumanía que realiza O’Clery y su familia soviética para encontrar los restos del padre de Marietta, la madre de Zhanna, que falleció en el extranjero durante la Segunda Guerra Mundial. Los siguientes capítulos están dedicados a contar la vida de los auténticos protagonistas de este libro, Marietta y Stanislav Suvorov, los padres de Zhenna. Los dos se conocieron en Grozni, en Chechenia, a donde se trasladó a vivir desde la ciudad armenia de Martakert la madre de Marietta, Farandzem, un excelente personaje. Se casaron en 1957. Stanislav era un zapatero de mucho prestigio y Marietta una modista también muy valorada. Los dos sobrevivían gracias a los trabajos que realizaban en un taller secreto que tenían en su casa, con el que conseguían unos ingresos que les permitían llevar una vida desahogada y adquirir productos y bienes que pocos tenían. 

Gracias a sus contactos, pudieron comprar un coche oficial que más tarde decidieron vender en el mercado privado, operación que estaba prohibida por las autoridades después de que en 1960 el Partido Comunista aprobase un nuevo Código Penal que criminalizaba la reventa privada. Stanislav fue detenido en 1961 y condenado a siete años de prisión, aunque fue liberado en 1966. Su ingreso en prisión transformó sus vidas y les llevó a  tomar decisiones drásticas, pues a partir de ese momento estarían permanentemente señalados y tendrían muy difícil que él y su mujer encontrasen trabajo y que sus hijas pudieran acceder a los estudios superiores. Por eso deciden irse a vivir a Siberia, a la ciudad de Krasnoyarsk, una antigua ciudad penitenciaria que se encontraba en plena fase de desarrollo gracias a los yacimientos que se encontraron en la zona y a las instalaciones secretas de sus alrededores.


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A la vez que el autor cuenta la vida de este matrimonio y después de sus hijas, centrándose cada vez más en Zhanna, se va contando la evolución de la sociedad soviética en estas décadas y los cambios trascendentales que se van dando en la política y en la economía. La familia Suvorov son de origen armenio y sufren en sus carnes a partir de 1990, con el desmembramiento de la URSS, los enfrentamientos que se dan en las repúblicas de Azerbaiyán y Armenia, que se independizan en esos años y que pugnan por hacerse con el territorio de Nagorno Karabaj. Por su parte, Zhanna, una comunista convencida, empieza a ver cómo sus ideales se resquebrajan a medida que aumenta la glásnot y la perestroikay se comienzan a conocer con detalle los crímenes cometidos durante tantas décadas por los dirigentes comunistas. 

Son muchos los temas colaterales que se abordan en el libro a medida que se cuentan las biografías de esta familia. Resulta muy verosímil la imagen que se ofrece de la realidad de la URSS, con la presión de los dirigentes y las políticas comunistas y los resquicios que aprovechan los ciudadanos, como Stanislav, para esquivar el control y conseguir objetos de primera necesidad. A  la vez, hay que destacar la integridad de los miembros de la familia Suvorov, entregados a su trabajo y a sacar a su familia adelante, a pesar de los numerosos problemas con los que se van encontrando que sortean con mano izquierda y mucha habilidad. 


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El zapatero y su hija

Conor O’Clery

Crítica. Barcelona (2020)

398 págs. 21,90 € (papel) / 10,99 € (digital). 

T.o.: The Shoemaker and His Daughter

Traducción: Silvia Furió.

miércoles, 17 de febrero de 2021

"Roy Campbell. Marginación, exilio y conversión", de Emilio Domínguez Díaz


          Emilio Domínguez, profesor y escritor, ha realizado en esta obra una gran labor de investigación para dar a conocer la vida del poeta y traductor Roy Campbell (1901-1957), a quien ya dedicó su tesis doctoral. A la vez, este libro reivindica su figura y clarifica algunos aspectos controvertidos de su biografía, tratados injustamente por algunos críticos. Como escribe Beatriz Villacañas en la introducción, la vida de Roy Campbell no es fácil de encasillar, pues estamos ante un escritor distinto y original, un personaje indómito que vivió una vida nómada y que fue también testigo directo de destacados y dramáticos sucesos de la vida social y política de su tiempo. Además, Roy Campbell, en su agitado periplo vital, se convirtió al catolicismo en España, pocos meses antes de que se iniciase la Guerra Civil, que marcaría su vida a partir de ese momento. 

            

Para escribir su libro, no se ha conformado el autor con leer –y hasta traducir- buena parte de los escritos de Roy Campbell, algunos de ellos biográficos. Conoce muy bien la bibliografía existente e incluso se ha entrevistado con familiares y con personas que le conocieron en su momento cuando vivió en España y Portugal, lo que le ha permitido proporcionar algunas destacadas aclaraciones sobre momentos claves de su vida. 

Con su biografía, Emilio Domínguez quiere contrarrestar algunas erróneas interpretaciones que se han hecho sobre Roy Campbell que no cuadran con lo que él vivió. Estos escritos olvidan la agitada, convulsa y nada habitual trayectoria del escritor. Como escribe Domínguez, “este desconocimiento del poeta y su vida es una de las principales razones por las que intentamos reivindicarle y, además, lavar su imagen ante las injurias que se han vertido sobre su persona en diversos ámbitos geográficos y literarios, marcados por una serie de perjuicios políticos que siempre le situaron en el disparadero”.

            Conviene destacar, antes que nada, que Roy Campbell fue un excelente poeta y un impecable traductor de los clásicos españoles y portugueses. Pero hay una traducción que destaca por encima de todas y que está íntimamente ligada a su emocionante peripecia personal. En 1935, tras una estancia en Altea después de años de residencia en la Provenza francesa, Roy Campbell y su familia se convierten al catolicismo. Al poco tiempo, se trasladan a Toledo, donde entablan gran amistad con los hermanos carmelitas que vivían cerca de su casa, especialmente con los padres Eusebio y Evaristo. Al poco de iniciarse la guerra, los carmelitas se sintieron seriamente amenazados por los partidarios del Frente Popular. Estos carmelitas tenían en su biblioteca unos documentos muy valiosos relacionados con la vida de San Juan de la Cruz. Le pidieron el favor a Roy de guardarlos durante una temporada. Así hizo el poeta inglés, no sin poner en serio peligro su vida, pues los carmelitas, salvo el padre Evaristo, que se encontraba en ese momento de viaje fuera de Toledo, fueron asesinados en esos días y su biblioteca y dependencias saqueadas. Incluso registraron la casa del poeta, pero no encontraron nada. Como homenaje a los carmelitas y a estos sucesos, Campbell realizó una traducción al inglés de la poesía de San Juan de la Cruz que sigue hoy día considerándose la mejor de todas.



            Roy Campbell nació en Sudáfrica y se trasladó a Oxford en 1918 para iniciar sus estudios universitarios, que pronto abandonó. Su primer libro de poesía, The Flaming Terrapin (1924), fue muy bien recibido en su momento al aportar una voz nueva y una tradición literaria que tenía como modelo a los poetas simbolistas franceses. En Londres, contrajo matrimonio con Mary Garman y con ella, tras una estancia de nuevo en Sudáfrica, y con la llegada de los hijos, vivió en Gales y posteriormente en Francia, España y Portugal. Aunque estableció una estrecha relación con algunos escritores ingleses de su tiempo, mantuvo serios encontronazos con los escritores más renombrados, salvo con T. S. Eliot, quien valoraba muy positivamente su poesía, que siguió practicando y publicando en años posteriores aunque cada vez con menos intensidad. De hecho, llegó un momento que prefirió dedicarse a la traducción.
            Durante la Guerra Civil española, Campbell apoyó al bando nacional y llegó a formar parte de su departamento de Propaganda y Prensa. Cuando acabó la guerra, regresó a Toledo pero al poco de comenzar la Segunda Guerra Mundial se alistó en el ejército británico. Después trabajó en la televisión inglesa, en la BBC, y puso en marcha diferentes aventuras culturales, como la revista The Catacumb. En esos años, conoció a J.R.R. Tolkien y participó en las tertulias de los Inklings. Se trasladó de nuevo a Portugal, donde encontró la muerte en un accidente de tráfico en la localidad de Setúbal después de regresar de un Congreso celebrado en Sevilla.

            Esta biografía es también un homenaje a un escritor que se enfrentó satíricamente al establishment literario de su tiempo y que recorrió un camino insólito marcado por su insatisfacción vital y su fuerte y apasionado carácter que le convirtieron en un escritor polémico y distinto que prefirió la vida aventurera en Francia y en España antes que refugiarse en los salones literarios de Londres. Si en muchos casos el apoyo de algunos escritores a la causa republicana y su participación en las Brigadas Internacionales es un rasgo que suma tanto a su vida como a su literatura, en el caso de Roy Campbell su conversión al catolicismo y su defensa del bando nacional le han restado negativamente tanto en el plano personal como a la hora de juzgar su literatura, que se ha valorado de manera tópica y maniqueista.

Excelente trabajo, pues, el realizado por el autor del libro, que consigue con creces aportar la suficiente información y documentación para valorar la vida y la obra de Roy Campbell en su justa medida. Sin lugar a dudas, Campbell es un personaje excepcional.



Roy Campbell. Marginación, exilio y conversión

Emilio Domínguez Díaz

SND Editores. Madrid (2020)

330 págs. 20 €.

viernes, 15 de enero de 2021

"El corazón de la libélula", de Antonio Barnés Vázquez

 


          “Si la familia es lo que queda / tras el reparto de la herencia, / el amor es lo que queda / cuando se  prolonga tu ausencia”, dice con agudo gran sentido del humor y clarividencia poética uno de los poemas de El corazón de la libélula, de Antonio Barnés Vázquez (Sevilla, 1967), doctor en Filología por la Universidad de Granada y en la actualidad profesor del Departamento de Literaturas Hispánicas y Bibliografía de la Universidad Complutense de Madrid. 

Barnés ha publicado diferentes ensayos sobre literatura, es experto en Miguel de Cervantes y dirige el proyecto de investigación y creación literaria “Dios en la Literatura Contemporánea”. En este enlace puede consultarse una entrevista con Barnés a propósito de este proyecto y en este otro enlace se ha publicado una reseña del libro que ha coordinado Barnés con las ponencias presentadas al Congreso “Autores en busca del Autor” del año 2018.

            Tanto su profunda formación humanística como sus intereses literarios y existenciales aparecen en este poemario que emplea la imagen de la libélula para sintetizar la fusión de lo eterno con el momento concreto en el que vive el poeta (“la eternidad es un chispazo de asombro, / llena de plenitud el alma en un soplo”) y que intenta desarrollar a través de poemas de formas y contenidos muy variados con los que aborda sentimientos e ideas muy variadas y originales que muestran, como escribe Jaime Siles en el prólogo, una “poesía de pensamiento y de fe (…) en una poesía que es vida y redención a la vez”. 

            Barnés reflexiona sobre el valor de las palabras y de la poesía en su vida y en la realidad actual. Él quiere “mirar como si no se hubiera mirado / hablar como si fuera la primera vez”. Lo importante es buscar la propia voz para que la poesía no sea un simple monólogo ni “una mera técnica sintáctica” sino “un grito interior / una desesperada llamada”, siempre con tonos y toques muy personales. 

            Es consciente Barnés del peso de la tradición en la poesía. Hay muchos intertextos que proceden de autores clásicos y de la mitología –aquí aparecen sus amplios conocimientos literarios-, pero siempre incorpora un guiño erudito o un comentario inteligente y con sentido del humor que da a esas expresiones o versos un significado nuevo. Y saca partido poético a tópicos literarios para plasmar su preferencia por la realidad que está a su lado, la que le ha tocado vivir, donde va a encontrar la belleza que busca: “el desierto está en la quinta avenida / el desierto está aquí / no huir / ni beatus ille”. No hay, por tanto, deseos de escape ni de huida. Al contrario, enfrentarse con lo que está a su lado, sabiendo, en unos espléndidos versos, que “Es perfecta tu imperfección / y maravillosa tu vulgaridad”.

            Barnés enseña sus raíces y muestra, como escribe Siles, su preferencia por un realismo trascendente que no encuentra en la poesía moderna, donde solo ve eruditos y simples juegos florales. Su poesía quiere salir del “papel en blanco / mánchate las manos”.

            Atractivo, penetrante y elaborado poemario que es una excelente carta de presentación de un autor con voz propia que maneja la amenidad y la profundidad para analizar su yo poético y el mundo que le rodea.



El corazón de la libélula

Antonio Barnés Vázquez

Kolaval. Sevilla (2020)

172 págs. 12,48 €

viernes, 8 de enero de 2021

"Un pequeño demonio", de Fiódor Sologub



    Al igual que Oblómov, la novela de Iván Goncharov (1812-1891), dio origen al término oblomovismo, esa estéril tibieza de empeñarse en no hacer nada, Un pequeño demonio, de Fiódor Sologub (1863-1927), ha dado nombre a otro pecado capital del alma rusa: el peredonovismo. Consiste esta enfermedad en instalarse permanentemente en una atmósfera de filisteísmo, mentira, vacío, hastío, vulgaridad, odio y rechazo egoísta de absolutamente todo. Sologub consiguió que el protagonista de su novela, Ardalion Borísich Perédonov, se convirtiese en un modelo de caracteres.

     Sologub, uno de los escritores simbolistas más representativos de la Edad de Plata de la literatura rusa, escribió esta novela entre 1892 y 1902 y la publicó en 1907. El éxito fue inmediato y en pocos años se sucedieron las ediciones hasta que a partir de la Revolución de 1917 la literatura simbolista y modernista dejó de considerarse eficaz para los intereses revolucionarios. Desde esa época, hasta su muerte, Sologub fue un escritor olvidado y su novela apenas se editó durante los años de comunismo y de imposición estética del realismo socialista. Sin embargo, la novela ha vuelto a reeditarse en las últimas décadas y se ha vuelto a destacar la eficaz radiografía que presenta de un estilo de vida muy asentado en las pequeñas ciudades de provincias. De hecho, la novela, que transcurre en una innominada ciudad, es un eficaz retrato de la vida de la burguesía en unos lugares estrechos, cerrados, donde todos se conocen y donde el mayor interés consiste en profesionalizarse en los cotilleos locales. 

    La novela, escrita con los cánones clásicos, aunque muy influenciada por el simbolismo, que supuso romper con las técnicas realistas convencionales, describe la vida del profesor de instituto Perendónov, obsesionado con ascender en el escalafón social y convertirse en inspector, un rango superior que le daría más poder y visibilidad. Para conseguir este ascenso, se sirve de la influencia de una prima y amante, Varvara, que trabajó para la Princesa Volchánskaya hace años y cuyo marido es una autoridad en la administración educativa. Varvara le comenta a su primo Perendónov que la princesa le ha dicho que solo si se casa con ella conseguirá el puesto de Inspector. 

    La novela se centra en esta pequeña trama, que el autor estira al máximo para ofrecer un retrato social de los miembros más destacados de una pequeña ciudad de provincias. Como telón de fondo, el interés de la mayoría de los personajes, especialmente Perendónov, por conseguir un matrimonio meritorio y cuidar al máximo las apariencias, para que los demás no hablen mal de uno. 

    En este muestrario sociológico brilla con luz propia Perendónov, que aparece descrito con rasgos degradantes. Es un profesor sin ningún prestigio, un dictador con sus alumnos, un pusilánime en las relaciones con los demás. A diferencia de sus amigos y vecinos, más condicionados por el trato social, solo vive para sí mismo, pues no le interesan nada los asuntos de los demás. No le gusta la gente, a no ser que pueda servirse de ellos y conseguir sus objetivos. Es un grosero, un maltratador, un mentiroso que a medida que avanza la novela –y este es su argumento- se hacen más preocupantes sus extravagancias y delirios, que denotan la multiplicación de trastornos mentales. 

    La preocupación por su prestigio y por alcanzar el puesto de Inspector le ha llevado al desquiciamiento mental y empieza a imaginarse a su alrededor constantes sospechas y maquinaciones, que él encarna en la intermitente y etérea figura de una sabandija y en la personificación de las figuras de una baraja de cartas. Piensa que todo lo que sucede a su alrededor es una conspiración contra él para rebajar su prestigio y que no pueda ser Inspector. 

    La trama incluye también una acción paralela que se refiere a los amores de Sasha, un alumno del instituto acusado de travestismo, y Liudmila, una de las cuatro hermanas de Rutílov, que se presentan también como pretendientes a Perendónov. 

    En el prólogo, Sologub escribe que “esta novela es un espejo artísticamente elaborado. Lo he estado puliendo durante mucho tiempo. He trabajado en él a conciencia”. Y añade, intentando explicar sus objetivos estéticos, que “lo monstruoso y lo bello se reflejan en él con igual precisión”. La novela es un elaborado y puntilloso retrato de la vida burguesa, de las pasiones y claudicaciones de la vida en sociedad y del matrimonio visto nada más que como elemento de superación social. 

    El argumento, en ocasiones, se alarga quizás innecesariamente y el desenlace resulta un tanto frustrado y previsible. Pero Sologub ha acertado en construir un personaje inmortal, mezquino, bruto, insensible, egoísta… que está muy presente en la sociedad, a pesar de que lo pueda disimular con otros objetivos.


Un pequeño demonio

Fiódor Sologub

Mármara. Madrid (2020)

486 págs. 24 €. 

T.o.: Melkij bes

Traducción: Manuel Abella.

"Historia de mi palomar y otros relatos", de Isaak Bábel


           Este libro reúne dos colecciones de relatos escritos por Isaak Bábel (1894-1940), uno de los grandes escritores soviéticos del siglo XX. Por un lado, “Historia de mi palomar”, un proyecto de novela biográfica compuesta por diferentes narraciones que Bábel no llegó a concluir. Por otro, una serie de relatos que, con más licencias, insisten de alguna manera en la proyección biográfica del autor.

         Bábel nació en 1894 en Odesa, en el seno de una familia judía. El ambiente de su familia y de las dificultades que padecieron los judíos a principios del siglo XX aparece descrito en los primeros relatos, en los que Bábel utiliza esta tensión violenta como telón de fondo para destacar todavía más la inocencia del infantil protagonista y la sencillez de las costumbres familiares y los personajes que aparecen descritos. Con estos relatos, Bábel reconstruyó su infancia y el tiempo que le tocó vivir hasta la llegada de la revolución, que trastocó su vida y su carrera como escritor. 

          Los otros relatos están ambientados en diferentes tiempos y espacios, aunque la mayoría transcurren en la década de los veinte y presentan algunos aspectos de la vida del escritor, como el titulado Guy de Maupassant, que convierte en ficción la traducción que hizo Bábel de las obras del autor francés. Estos relatos ya están manifiestamente trastocados, a diferencia de los primeros relatos, más fieles a su biografía.

          Bábel fue un escritor muy famoso en su tiempo. Implicado en la revolución comunista, participó como soldado en la guerra ruso-polaca de 1920, de cuya experiencia proceden los relatos de su libro Caballería roja, que le dieron mucha fama. Poco a poco, sin embargo, fue distanciándose de la estética y los valores comunistas y empezó a tener problemas con el régimen y hasta con el propio Stalin, que censuró personalmente algunas de sus obras. 

           Todos los relatos de este volumen fueron publicados en revistas de la época. Bábel tenía en mente construir con ellos un libro, Historia de mi palomar, que no llegó a publicar, cuyo inacabado manuscrito fue requisado por la NKVD (después KGB) cuando fue detenido. Bábel fue ejecutado en 1940, aunque su trágico destino no se desveló hasta 1954. 


Historia de mi palomar y otros relatos
Isaak Bábel

Minúscula. Barcelona (2020)

152 págs. 16 €. 

Traducción: Ricardo San Vicente.

sábado, 2 de enero de 2021

"Mi hermano", de Afonso Reis


Afonso Reis (Lisboa, 1990) es un joven autor portugués que ha publicado ya dos novelas. Esta es la segunda. Con la primera, Pan de azúcar, que publicará próximamente Acantilado, consiguió el Premio Saramago en 2019. 

         El narrador es un profesor universitario próximo a la cuarentena que tras la muerte de sus padres decide hacerse cargo de su hermano Miguel, unos años mayor que él y con síndrome de Down. Para ello, pide el traslado de Lisboa a Oporto y se lleva a vivir a Miguel a una nueva casa, a la que irán de visita sus cuatro hermanas casadas, que apenas tienen un papel significativo en la novela, pues toda ella se centra en la relación de los dos hermanos.

         En capítulos alternos, el narrador se sitúa, primero, en el presente y cuenta la estancia de los dos hermanos en El Tojal, una perdida aldea cercana a Ponte de Telhe, en el interior de Portugal. Allí sus padres compraron una casa y en ella los dos hermanos pasan unos días de descanso. En El Tojal, solo viven la señora Olinda, su marido Aníbal y su hijo Quim, que padece una grave enfermedad. Son las únicas personas que se relacionan con Miguel y su hermano. 

A la vez, la novela cuenta también la vida de los dos hermanos hasta el presente: los momentos domésticos y familiares, los años de Miguel en un centro especial, la salida del hogar del narrador y su traslado a Lisboa, el escaso trato que ha tenido durante años con sus hermanas y también con Miguel, y la decisión de llevarse a vivir con él a su hermano. El narrador, divorciado, es ahora un misántropo con escasas relaciones sociales, que vive solo para el trabajo. Esta continuada soledad ha acabado por afectar a su carácter, excesivamente racional, y, por ejemplo, es incapaz de relacionarse con normalidad con los vecinos de El Tojal, a los que juzga despectivamente, y lo mismo le sucede con Miguel: no comprende sus reacciones, ni sus deseos, ni sus sentimientos, aunque durante años, cuando los dos eran niños, mantuvieron una estrecha dependencia. 

         Desde hace años, Miguel asiste a un centro especial donde tiene un intenso trato afectivo con Luciana. De hecho, Miguel, que suele ver por televisión algunos culebrones, proyecta en Luciana una pasión amorosa que su hermano ve contraproducente y negativa. Tan es así, que acaba por sacar a su hermano de ese centro sin pensar los efectos que esa decisión provocaría en Miguel y Luciana y en su singular y estrecha relación. Unos meses después de estas complicadas decisiones, que traerán sus consecuencias, es cuando los dos hermanos hacen ese viaje a El Tojal, en parte para intentar que Miguel se olvide de Luciana. 

           La novela es muy original por el tema que plantea y por el análisis de los personajes, especialmente de Miguel, aunque al autor se le va la mano en el desarrollo de la trama. No parecen muy acertadas algunas decisiones narrativas y algunos cabos sueltos que convierten en inverosímiles y endebles algunos pasajes, quizás los más importantes de la novela. Además, la confesión que acaba haciendo el narrador quizás se desvíe bastante del sentido de la novela, por lo menos en su mayor parte.



Mi hermano

Afonso Reis Cabral

Acantilado. Barcelona (2020)

360 págs. 22 € (papel) / 10,99 € (digital).

T.o.: O Meu Irmâo

Traducción: Isabel Soler Quintana.

viernes, 25 de diciembre de 2020

"Cuentos sentimentales", de Mijaíl Zóshchenko


 Mijaíl Zóshchenko (1895-1958) fue uno de los escritores soviéticos más populares en la década de los años veinte y treinta. Comenzó a publicar en 1922 y militó al comienzo en “Los hermanos Serapión”, un grupo de escritores partidarios de la independencia literaria de las consignas políticas. Posteriormente, el grupo desapareció y algunos de sus miembros fueron perseguidos por oponerse al realismo socialista. El propio Zóshchenko cayó en desgracia en 1946, cuando fue expulsado de la Unión de Escritores Soviéticos.

            Zóshchenko se especializó en relatos breves que se inspiraban en la tradición de Gógol y de Chéjov. En ellos, apostó por una literatura irónica centrada en el hombre concreto y sus debilidades. Esta manera de narrar puede verse en Matrimonio por interés y otros relatos (ver Aceprensa 14 Septiembre 2005), una selección de sus narraciones. 

            Son dos los elementos que dan unidad a estos relatos. En primer lugar, la crítica irónica a los tópicos sentimentales de la literatura romántica, en boga en los años anteriores a la Revolución y que seguía vigente en la literatura popular de las primeras décadas de comunismo. Zóshchenko parodia el lenguaje, los temas, los conflictos, los suspiros… con historias de amor que siguen las pautas del género, pero que en algún momento se tuercen.

            El otro ingrediente es todavía más novedoso: todos los relatos están contados por el mismo narrador que aparece de manera explícita en todos ellos, inmiscuyéndose en su desarrollo con comentarios irónicos. En algunos, se dirige directamente a los lectores, a los que insulta y hasta maltrata. De manera sarcástica, reflexiona sobre lo que va a narrar, los personajes que utiliza, las debilidades amorosas, los ridículos giros de la trama… El tono es completamente zumbón y es un adelanto del tono antirromántico con el que los lectores se van a encontrar en los relatos propiamente dichos, que cuentan, por ejemplo, el drama protagonizado por el músico Borís Ivánovich Kotoféev, que tocaba el triángulo musical en una orquesta sinfónica.

            Con estos relatos, Zóshchenko se ganó mucha popularidad en la URSS y entre los emigrados rusos. En ellos, aparece la anodina y banal vida rusa, poblada de personajes insignificantes, sin sustancia, que ni siquiera son capaces de culminar como se merecen, de manera trágica o melodramática, algunas historias de amor.


Cuentos sentimentales

Mijaíl Zóshchenko

Armaenia. Madrid (2020)

246 págs. 20 €. 

Traducción: Rafael Guzmán Tirado.